El ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, ha defendido en una entrevista concedida a Marca que España merece albergar la final del Mundial de 2030 y ha advertido de que el país debería abandonar la organización del torneo si ese encuentro termina disputándose en Marruecos. Durante la conversación, Rubiales repasó la evolución de la candidatura conjunta con Portugal y Marruecos y responsabilizó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de los cambios que, a su juicio, han debilitado la posición española. "Si a España le quitan la final, no puede seguir ni un minuto más en la organización del Mundial; éramos la locomotora de este proyecto y Portugal y Marruecos, los vagones", afirmó.
Rubiales explicó que el proyecto comenzó a gestarse en 2018, durante el Mundial de Rusia, en colaboración con el entonces presidente de la Federación Portuguesa, Fernando Gomes. Según relató, desde el principio ambos asumieron que los votos de las federaciones europeas no serían suficientes para lograr la designación y que era imprescindible incorporar a Marruecos. No obstante, aseguró que el país africano quedó temporalmente fuera del proyecto cuando surgió la posibilidad de una candidatura exclusivamente europea liderada por Reino Unido e Irlanda. "Sin Marruecos, España y Portugal nunca habrían acogido el Mundial; nos faltaban votos, era imposible", sostuvo. Añadió que Marruecos regresó posteriormente a la candidatura con un reparto de sedes que, según dijo, contemplaba que España acogiera el partido inaugural, la final, una semifinal y uno o dos encuentros de cuartos de final.
El ex dirigente aseguró que ese planteamiento cambió tras una reunión entre Gianni Infantino y Pedro Sánchez en la que se anunció oficialmente la organización conjunta del Mundial por parte de España, Portugal y Marruecos. Según Rubiales, el presidente del Gobierno incorporó además a Uruguay, Argentina y Paraguay para albergar los partidos inaugurales del torneo, una decisión que, afirmó, nunca había formado parte del plan inicial. A su juicio, esa modificación supuso la pérdida del encuentro inaugural para España, pese a que, según defendió, la candidatura ya contaba entonces con el respaldo suficiente en Europa, África y Asia. "Pedro Sánchez, con un gran afán de protagonismo, cede a cambio de ponerse la medalla y anunciar que España organizará el Mundial. Y tira por tierra la inauguración en España", manifestó.
Rubiales también aseguró que, una vez abandonaron sus cargos tanto él como Fernando Gomes, la estrategia inicial fue sustituida por otra distinta que, en su opinión, fortaleció las aspiraciones de Marruecos para albergar la final del campeonato. En ese sentido, aseguró que existía un acuerdo previo para que el encuentro decisivo se disputara en el estadio Santiago Bernabéu. "Había un acuerdo para que fuera en el Santiago Bernabéu", señaló. Asimismo, explicó que UEFA y Conmebol trabajaban en un torneo conmemorativo por el centenario del primer Mundial, previsto inicialmente como alternativa a la celebración de partidos oficiales en Sudamérica, antes de que Uruguay, Argentina y Paraguay fueran incluidos como sedes del estreno del torneo.
El partido inaugural
Durante la entrevista, Rubiales insistió en que la pérdida del partido inaugural representa un perjuicio de gran importancia para la candidatura española y volvió a responsabilizar de esa situación a Gianni Infantino y a Pedro Sánchez. "Perder el encuentro inaugural es un daño irreparable. Y eso ha sido por la dirección y el manejo de Infantino y la colaboración inestimable de una persona que no tenía ninguna información, que no tenía ningún conocimiento, pero tenía mucho afán de protagonismo, como es el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez", declaró. Además, al ser preguntado por el debate surgido en los últimos días sobre la posibilidad de que Marruecos acoja la final, respondió que desconoce si ese escenario llegará a producirse, aunque considera evidente que esa posibilidad está siendo objeto de discusión.
Finalmente, Rubiales defendió que España debería renunciar a seguir formando parte de la organización del Mundial de 2030 si pierde la final frente a Marruecos. En su opinión, el peso deportivo y organizativo de España justifica que sea la sede del encuentro decisivo del campeonato. "Por supuesto que no debe continuar. España es la locomotora de este proyecto. Futbolísticamente, tiene las mejores competiciones, tiene a la selección que viene de ser campeona del mundo... Con todos los respetos para Portugal, a la que amamos, y por supuesto también con todos los respetos a Marruecos. España ya no va a organizar el partido inaugural por culpa de Pedro Sánchez y de Infantino. Y si no tiene la final, no puede seguir ni un minuto más en la organización de 2030", concluyó.
El ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, ha defendido en una entrevista concedida a Marca que España merece albergar la final del Mundial de 2030 y ha advertido de que el país debería abandonar la organización del torneo si ese encuentro termina disputándose en Marruecos. Durante la conversación, Rubiales repasó la evolución de la candidatura conjunta con Portugal y Marruecos y responsabilizó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de los cambios que, a su juicio, han debilitado la posición española. "Si a España le quitan la final, no puede seguir ni un minuto más en la organización del Mundial; éramos la locomotora de este proyecto y Portugal y Marruecos, los vagones", afirmó.
Rubiales explicó que el proyecto comenzó a gestarse en 2018, durante el Mundial de Rusia, en colaboración con el entonces presidente de la Federación Portuguesa, Fernando Gomes. Según relató, desde el principio ambos asumieron que los votos de las federaciones europeas no serían suficientes para lograr la designación y que era imprescindible incorporar a Marruecos. No obstante, aseguró que el país africano quedó temporalmente fuera del proyecto cuando surgió la posibilidad de una candidatura exclusivamente europea liderada por Reino Unido e Irlanda. "Sin Marruecos, España y Portugal nunca habrían acogido el Mundial; nos faltaban votos, era imposible", sostuvo. Añadió que Marruecos regresó posteriormente a la candidatura con un reparto de sedes que, según dijo, contemplaba que España acogiera el partido inaugural, la final, una semifinal y uno o dos encuentros de cuartos de final.
El ex dirigente aseguró que ese planteamiento cambió tras una reunión entre Gianni Infantino y Pedro Sánchez en la que se anunció oficialmente la organización conjunta del Mundial por parte de España, Portugal y Marruecos. Según Rubiales, el presidente del Gobierno incorporó además a Uruguay, Argentina y Paraguay para albergar los partidos inaugurales del torneo, una decisión que, afirmó, nunca había formado parte del plan inicial. A su juicio, esa modificación supuso la pérdida del encuentro inaugural para España, pese a que, según defendió, la candidatura ya contaba entonces con el respaldo suficiente en Europa, África y Asia. "Pedro Sánchez, con un gran afán de protagonismo, cede a cambio de ponerse la medalla y anunciar que España organizará el Mundial. Y tira por tierra la inauguración en España", manifestó.
Rubiales también aseguró que, una vez abandonaron sus cargos tanto él como Fernando Gomes, la estrategia inicial fue sustituida por otra distinta que, en su opinión, fortaleció las aspiraciones de Marruecos para albergar la final del campeonato. En ese sentido, aseguró que existía un acuerdo previo para que el encuentro decisivo se disputara en el estadio Santiago Bernabéu. "Había un acuerdo para que fuera en el Santiago Bernabéu", señaló. Asimismo, explicó que UEFA y Conmebol trabajaban en un torneo conmemorativo por el centenario del primer Mundial, previsto inicialmente como alternativa a la celebración de partidos oficiales en Sudamérica, antes de que Uruguay, Argentina y Paraguay fueran incluidos como sedes del estreno del torneo.
El partido inaugural
Durante la entrevista, Rubiales insistió en que la pérdida del partido inaugural representa un perjuicio de gran importancia para la candidatura española y volvió a responsabilizar de esa situación a Gianni Infantino y a Pedro Sánchez. "Perder el encuentro inaugural es un daño irreparable. Y eso ha sido por la dirección y el manejo de Infantino y la colaboración inestimable de una persona que no tenía ninguna información, que no tenía ningún conocimiento, pero tenía mucho afán de protagonismo, como es el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez", declaró. Además, al ser preguntado por el debate surgido en los últimos días sobre la posibilidad de que Marruecos acoja la final, respondió que desconoce si ese escenario llegará a producirse, aunque considera evidente que esa posibilidad está siendo objeto de discusión.
Finalmente, Rubiales defendió que España debería renunciar a seguir formando parte de la organización del Mundial de 2030 si pierde la final frente a Marruecos. En su opinión, el peso deportivo y organizativo de España justifica que sea la sede del encuentro decisivo del campeonato. "Por supuesto que no debe continuar. España es la locomotora de este proyecto. Futbolísticamente, tiene las mejores competiciones, tiene a la selección que viene de ser campeona del mundo... Con todos los respetos para Portugal, a la que amamos, y por supuesto también con todos los respetos a Marruecos. España ya no va a organizar el partido inaugural por culpa de Pedro Sánchez y de Infantino. Y si no tiene la final, no puede seguir ni un minuto más en la organización de 2030", concluyó.
COMENTARIOS