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Los familiares de Lopera denuncian que el Betis los ha expulsado del palco de La Cartuja

La empresa Farusa, propiedad de la familia del que fuera presidente del club entre 1992 y 2010, asegura que el presidente de la entidad, Ángel Haro, les ha impedido renovar el uso de ese espacio

  • El tifo de Gol Sur en La Cartuja en un partido de Europa League.

El conflicto entre el Real Betis y los herederos de Manuel Ruiz de Lopera ha reabierto las diferencias entre ambas partes a cuenta del uso de un palco en el estadio de La Cartuja. La empresa Farusa, propiedad de la familia del que fuera máximo accionista y presidente del club entre 1992 y 2010, ha denunciado que el presidente de la entidad, Ángel Haro, les ha impedido renovar el uso de ese espacio pese a que, según sostienen, existe un contrato en vigor que contemplaba dos temporadas.

Según ha explicado Farusa a EFE, el origen de esta disputa se sitúa hace algo más de un año, cuando la empresa alcanzó un acuerdo con los actuales propietarios del Betis para desbloquear el aval personal que Manuel Ruiz de Lopera mantenía pendiente desde el fichaje del defensa caboverdiano Nelson Augusto Tomar por el Benfica. Como parte de ese acuerdo, Farusa contrató un palco privado para dos campañas y abonó la primera anualidad.

La empresa asegura que, al intentar efectuar el pago correspondiente a la temporada 2026/27, el club rechazó la operación. De acuerdo con la versión ofrecida por el Betis, la elevada demanda de palcos tras la clasificación del equipo para la Liga de Campeones obligó a reorganizar estos espacios, lo que habría supuesto la rescisión de algunos contratos, entre ellos el suscrito con la sociedad Familia Ruiz Ávalo, S.L. (Farusa). Según la familia, cuando Javier Páez, sobrino-nieto de Manuel Ruiz de Lopera, solicitó explicaciones, recibió como respuesta que la medida obedecía a una "orden presidencial".

Posteriormente, durante las conversaciones mantenidas entre los abogados de Farusa y representantes del club, el consejero delegado del Betis, Ramón Alarcón, comunicó, según la versión de la empresa, que la retirada del palco respondía a la negativa de la familia Páez a vender a Ángel Haro las acciones del club de las que es titular. Asimismo, habría reiterado que se trataba de "una decisión adoptada personalmente por el presidente".

La familia de Lopera

Javier Páez ha mostrado su rechazo a esta actuación y ha defendido que Farusa mantiene un contrato en vigor y está al corriente de pago. "Un presidente de una sociedad no es el dueño de todo y no puedo entender cómo a una empresa, Farusa, con contrato en vigor y al corriente de pago se le quite un palco de esta manera tan fea, más tratándose de Farusa, que algo ha tenido que ver, y para bien, en este club. Se castiga a mis sobrinos, béticos hasta la médula, como todos nosotros, y sin ningún motivo", ha declarado a EFE.

El portavoz de los herederos de Manuel Ruiz de Lopera también ha afirmado que trasladó a Ángel Haro que, si algún día decidiera vender las acciones que posee en el Betis, aproximadamente el 1% del capital social, el presidente tendría preferencia para adquirirlas, aunque insistió en que no tiene intención de desprenderse de ellas por motivos sentimentales. En este contexto, considera que Haro "ha querido castigar a la familia por eso, porque seguramente no quiere que se vincule más el nombre de Lopera o Farusa al Betis, y eso no es ni legal ni justo", por lo que da por "rota cualquier vía de entendimiento".

 

El conflicto entre el Real Betis y los herederos de Manuel Ruiz de Lopera ha reabierto las diferencias entre ambas partes a cuenta del uso de un palco en el estadio de La Cartuja. La empresa Farusa, propiedad de la familia del que fuera máximo accionista y presidente del club entre 1992 y 2010, ha denunciado que el presidente de la entidad, Ángel Haro, les ha impedido renovar el uso de ese espacio pese a que, según sostienen, existe un contrato en vigor que contemplaba dos temporadas.

Según ha explicado Farusa a EFE, el origen de esta disputa se sitúa hace algo más de un año, cuando la empresa alcanzó un acuerdo con los actuales propietarios del Betis para desbloquear el aval personal que Manuel Ruiz de Lopera mantenía pendiente desde el fichaje del defensa caboverdiano Nelson Augusto Tomar por el Benfica. Como parte de ese acuerdo, Farusa contrató un palco privado para dos campañas y abonó la primera anualidad.

La empresa asegura que, al intentar efectuar el pago correspondiente a la temporada 2026/27, el club rechazó la operación. De acuerdo con la versión ofrecida por el Betis, la elevada demanda de palcos tras la clasificación del equipo para la Liga de Campeones obligó a reorganizar estos espacios, lo que habría supuesto la rescisión de algunos contratos, entre ellos el suscrito con la sociedad Familia Ruiz Ávalo, S.L. (Farusa). Según la familia, cuando Javier Páez, sobrino-nieto de Manuel Ruiz de Lopera, solicitó explicaciones, recibió como respuesta que la medida obedecía a una "orden presidencial".

Posteriormente, durante las conversaciones mantenidas entre los abogados de Farusa y representantes del club, el consejero delegado del Betis, Ramón Alarcón, comunicó, según la versión de la empresa, que la retirada del palco respondía a la negativa de la familia Páez a vender a Ángel Haro las acciones del club de las que es titular. Asimismo, habría reiterado que se trataba de "una decisión adoptada personalmente por el presidente".

La familia de Lopera

Javier Páez ha mostrado su rechazo a esta actuación y ha defendido que Farusa mantiene un contrato en vigor y está al corriente de pago. "Un presidente de una sociedad no es el dueño de todo y no puedo entender cómo a una empresa, Farusa, con contrato en vigor y al corriente de pago se le quite un palco de esta manera tan fea, más tratándose de Farusa, que algo ha tenido que ver, y para bien, en este club. Se castiga a mis sobrinos, béticos hasta la médula, como todos nosotros, y sin ningún motivo", ha declarado a EFE.

El portavoz de los herederos de Manuel Ruiz de Lopera también ha afirmado que trasladó a Ángel Haro que, si algún día decidiera vender las acciones que posee en el Betis, aproximadamente el 1% del capital social, el presidente tendría preferencia para adquirirlas, aunque insistió en que no tiene intención de desprenderse de ellas por motivos sentimentales. En este contexto, considera que Haro "ha querido castigar a la familia por eso, porque seguramente no quiere que se vincule más el nombre de Lopera o Farusa al Betis, y eso no es ni legal ni justo", por lo que da por "rota cualquier vía de entendimiento".

 
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