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España no defenderá su título dentro de cuatro años si se privatiza el Mundial: UEFA y Concacaf acuerdan boicotear a Infantino

El boicot incluye el Mundial femenino que se disputa el próximo verano y donde España también es la vigente campeona

  • Celebración de la conquista de la segunda estrella para la selección española de fútbol, este pasado domingo en Nueva Jersey.

La UEFA anunció este jueves, tras una reunión de urgencia, que ninguna de sus selecciones "participará en ninguna competición de la FIFA" mientras "siga vigente" el plan de la organización mundial para privatizar parte de los ingresos de la Copa del Mundo. "Que nadie tenga ninguna duda: la UEFA y sus federaciones nacionales se opondrán a estos planes con absoluta determinación", subrayó el organismo presidido por Aleksander Ceferin.

El boicot de las selecciones europeas responde al proyecto impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para vender una participación de los ingresos del Mundial a inversores de capital privado. "La postura de Europa es clara. Nunca otorgaremos legitimidad a este modelo", señaló la UEFA en su comunicado, en el que mostró su rechazo "unánime e inequívoco" a la propuesta y calificó de "irresponsable e indefendible" que el proyecto se haya diseñado "en secreto" y sin ninguna consulta significativa con quienes gestionan el fútbol.

El plan de Infantino contempla escindir las operaciones comerciales de los Mundiales en una operación valorada en 20.000 millones de dólares, de la que un 20% quedaría en manos de inversores privados liderados por Thrive Capital —compañía de Joshua Kushner, hermano de un yerno de Donald Trump— y el banco JP Morgan. Frente a ello, la UEFA argumentó que "la Copa del Mundo no puede ser tratada como un producto de inversión" y que "ninguna parte de ella debe cederse jamás a inversores privados", añadiendo que "el fútbol no puede hipotecar su futuro en aras del beneficio económico".

Infantino pretende someter su propuesta a votación a mediados de septiembre, en un proceso donde participarán las 211 federaciones de la FIFA y en el que bastará una mayoría simple para su aprobación. Para sumar apoyos, el dirigente suizo ha ofrecido 20 millones de dólares a cada país miembro. La UEFA, sin embargo, ha criticado este procedimiento al considerar que "no se trata de una decisión democrática, sino de una gobernanza basada en la intimidación".

La Concacaf se suma a la UEFA

En esta misma línea se pronunció la Concacaf, que reúne a 41 federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, que tras una reunión extraordinaria celebrada el jueves rechazó también la propuesta. En su comunicado, la confederación expresó su "profunda preocupación por la falta de garantías procesales en torno a la propuesta, el plazo artificialmente corto impuesto y la ausencia de cualquier revisión o aprobación por parte de los órganos de gobierno pertinentes de la FIFA", y cuestionó además la necesidad de recurrir a capital privado tras "la Copa del Mundo de la FIFA más rentable de la historia". La confederación, presidida por el canadiense Victor Montagliani, acordó rechazar formalmente la propuesta y encargó a sus representantes en el Consejo de la FIFA que exploren alternativas de financiación basadas en las reservas existentes de la organización.

Con el rechazo conjunto de las 55 federaciones europeas y las 41 de la Concacaf, la propuesta bautizada como FIFA Forward Enterprise afronta ya la oposición de 96 de los 106 votos necesarios para su aprobación, que requiere el respaldo de la mayoría simple de los 211 miembros de la FIFA. Otras confederaciones, como la Confederación Africana de Fútbol, la de Oceanía y la AFC asiática, han optado por analizar la propuesta antes de fijar una postura definitiva, mientras que la Conmebol es, por el momento, la única confederación que no ha trasladado ninguna posición al respecto. La UEFA concluyó su comunicado con un mensaje contundente: "La Copa del Mundo pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, nunca estará en venta".

La UEFA anunció este jueves, tras una reunión de urgencia, que ninguna de sus selecciones "participará en ninguna competición de la FIFA" mientras "siga vigente" el plan de la organización mundial para privatizar parte de los ingresos de la Copa del Mundo. "Que nadie tenga ninguna duda: la UEFA y sus federaciones nacionales se opondrán a estos planes con absoluta determinación", subrayó el organismo presidido por Aleksander Ceferin.

El boicot de las selecciones europeas responde al proyecto impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para vender una participación de los ingresos del Mundial a inversores de capital privado. "La postura de Europa es clara. Nunca otorgaremos legitimidad a este modelo", señaló la UEFA en su comunicado, en el que mostró su rechazo "unánime e inequívoco" a la propuesta y calificó de "irresponsable e indefendible" que el proyecto se haya diseñado "en secreto" y sin ninguna consulta significativa con quienes gestionan el fútbol.

El plan de Infantino contempla escindir las operaciones comerciales de los Mundiales en una operación valorada en 20.000 millones de dólares, de la que un 20% quedaría en manos de inversores privados liderados por Thrive Capital —compañía de Joshua Kushner, hermano de un yerno de Donald Trump— y el banco JP Morgan. Frente a ello, la UEFA argumentó que "la Copa del Mundo no puede ser tratada como un producto de inversión" y que "ninguna parte de ella debe cederse jamás a inversores privados", añadiendo que "el fútbol no puede hipotecar su futuro en aras del beneficio económico".

Infantino pretende someter su propuesta a votación a mediados de septiembre, en un proceso donde participarán las 211 federaciones de la FIFA y en el que bastará una mayoría simple para su aprobación. Para sumar apoyos, el dirigente suizo ha ofrecido 20 millones de dólares a cada país miembro. La UEFA, sin embargo, ha criticado este procedimiento al considerar que "no se trata de una decisión democrática, sino de una gobernanza basada en la intimidación".

La Concacaf se suma a la UEFA

En esta misma línea se pronunció la Concacaf, que reúne a 41 federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, que tras una reunión extraordinaria celebrada el jueves rechazó también la propuesta. En su comunicado, la confederación expresó su "profunda preocupación por la falta de garantías procesales en torno a la propuesta, el plazo artificialmente corto impuesto y la ausencia de cualquier revisión o aprobación por parte de los órganos de gobierno pertinentes de la FIFA", y cuestionó además la necesidad de recurrir a capital privado tras "la Copa del Mundo de la FIFA más rentable de la historia". La confederación, presidida por el canadiense Victor Montagliani, acordó rechazar formalmente la propuesta y encargó a sus representantes en el Consejo de la FIFA que exploren alternativas de financiación basadas en las reservas existentes de la organización.

Con el rechazo conjunto de las 55 federaciones europeas y las 41 de la Concacaf, la propuesta bautizada como FIFA Forward Enterprise afronta ya la oposición de 96 de los 106 votos necesarios para su aprobación, que requiere el respaldo de la mayoría simple de los 211 miembros de la FIFA. Otras confederaciones, como la Confederación Africana de Fútbol, la de Oceanía y la AFC asiática, han optado por analizar la propuesta antes de fijar una postura definitiva, mientras que la Conmebol es, por el momento, la única confederación que no ha trasladado ninguna posición al respecto. La UEFA concluyó su comunicado con un mensaje contundente: "La Copa del Mundo pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, nunca estará en venta".

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