Desde que te conozco, te admiro. Tus paisajes verdes con olores vivos, tu gente amable nos invita al retiro. Grazalema, despensa de agua de estío, ahora rebozas por calles lloronas, por muros de piedra antigua te escurres. Mientras tus vivientes se refugian, esperan volver y resurgir con más brío.
El cielo se abrió de par en par
dejando caer una cortina de agua, que ahogó tus chopos, alcornocales y a tus esmeraldinos matorrales.
Un fuerte rugido salió de tus entrañas, y los pájaros huyeron despavoridos, raudos, hacia el brillante horizonte, en pos de los rayos perdidos.
Los vientos azotaron salvajes,
asolando tus peñas y pedruscos,
arrancando de cuajo pinsapares, orquídeas, helechos y narcisos.
Tierra verdiblanca y rojinegra,
cuna de almas nobles y rebeldes, eleva tu alma contra el infortunio resiste con fe, valor y esperanza...
Sevilla vuelve a citarse con el flamenco en una de sus grandes noches del año
Marihuana en bolsas de patatas fritas: una red distribuía la droga en camiones desde una nave de La Luisiana
Esta es la ilustre visita que ha tenido el IES Coloma de Jerez: un exministro y antiguo alumno vuelve a sus aulas
Peras de invierno
La copla protagoniza una nueva cita de las Noches de San Juan de la Cátedra de Flamencología de Jerez
COMENTARIOS