Desde que te conozco, te admiro. Tus paisajes verdes con olores vivos, tu gente amable nos invita al retiro. Grazalema, despensa de agua de estío, ahora rebozas por calles lloronas, por muros de piedra antigua te escurres. Mientras tus vivientes se refugian, esperan volver y resurgir con más brío.
El cielo se abrió de par en par
dejando caer una cortina de agua, que ahogó tus chopos, alcornocales y a tus esmeraldinos matorrales.
Un fuerte rugido salió de tus entrañas, y los pájaros huyeron despavoridos, raudos, hacia el brillante horizonte, en pos de los rayos perdidos.
Los vientos azotaron salvajes,
asolando tus peñas y pedruscos,
arrancando de cuajo pinsapares, orquídeas, helechos y narcisos.
Tierra verdiblanca y rojinegra,
cuna de almas nobles y rebeldes, eleva tu alma contra el infortunio resiste con fe, valor y esperanza...
Patriarcado
PP y Vox se reúnen por primera vez para formar Gobierno en Andalucía en un "clima de cordialidad"
Miguel Ángel Muñoz despide a su madre y futuróloga de los 90, Cristina Blanco: "Me alegro mucho que te hayas ido en paz"
El incendio de Huelva arrasa ya más de 3.600 hectáreas, corta una carretera y mantiene a cientos de vecinos desalojados
La imagen más esperada del fin de semana en Madrid se hizo realidad: así fue el encuentro entre Bad Bunny y León XIV
COMENTARIOS