Unas 53.000 personas han regresado voluntariamente a Marruecos desde Ceuta después de las llegadas masivas registradas durante los últimos días, especialmente durante la jornada del jueves, según estimaciones de las Fuerzas de Seguridad.
El Gobierno había estimado inicialmente en 50.000 personas el número de ciudadanos que habían accedido de forma irregular a la ciudad autónoma, mientras que el Ejecutivo ceutí elevó posteriormente la cifra hasta las 60.000. Las fuentes policiales señalan que el recuento de las personas que están regresando a Marruecos resulta más sencillo que determinar cuántas entraron en Ceuta por las distintas vías utilizadas durante los últimos días.
Miles de personas regresan por la frontera
Durante todo el viernes, miles de personas han recorrido la carretera de acceso a la frontera para regresar a Marruecos. Entre los motivos que han favorecido este retorno se encuentra el acuerdo anunciado entre España y Marruecos para su repatriación, así como las dificultades que encuentran para cubrir sus necesidades básicas en una ciudad que permanece prácticamente paralizada.
La ausencia de comercios, superficies comerciales y establecimientos hosteleros abiertos está dificultando la permanencia de quienes todavía continúan en Ceuta. La ciudad mantiene cerrada buena parte de su actividad comercial y laboral después de la situación vivida durante los últimos días.
Durante la tarde, efectivos de la Policía Nacional, Policía Local y grupos de militares han intervenido en diferentes puntos de la ciudad para informar a las personas que todavía permanecen en Ceuta de que deben regresar a Marruecos. La mayoría son jóvenes marroquíes de entre 18 y 35 años que permanecen deambulando por distintos núcleos de población de la ciudad.
Guardia Civil y Ejército vigilan la costa
Mientras continúa el regreso por la frontera terrestre, la Guardia Civil y el Ejército, concretamente efectivos del Grupo de Regulares de Ceuta número 54, han mantenido durante la jornada el dispositivo desplegado a pie de playa en la zona del Tarajal para impedir nuevos accesos por vía marítima.
Las Fuerzas de Seguridad mantienen así la vigilancia tanto de la frontera terrestre como de la costa, después de los movimientos masivos registrados durante los últimos días. El objetivo es evitar nuevas entradas mientras se facilita el retorno de quienes ya se encuentran en territorio ceutí.
Ceuta permanece además completamente cerrada en el ámbito comercial y laboral, con los negocios manteniendo sus persianas bajadas. La situación responde al escenario generado tras la entrada masiva y a la percepción de inseguridad expresada por parte de los vecinos, mientras la ciudad trata de recuperar progresivamente la normalidad.
Unas 53.000 personas han regresado voluntariamente a Marruecos desde Ceuta después de las llegadas masivas registradas durante los últimos días, especialmente durante la jornada del jueves, según estimaciones de las Fuerzas de Seguridad.
El Gobierno había estimado inicialmente en 50.000 personas el número de ciudadanos que habían accedido de forma irregular a la ciudad autónoma, mientras que el Ejecutivo ceutí elevó posteriormente la cifra hasta las 60.000. Las fuentes policiales señalan que el recuento de las personas que están regresando a Marruecos resulta más sencillo que determinar cuántas entraron en Ceuta por las distintas vías utilizadas durante los últimos días.
Miles de personas regresan por la frontera
Durante todo el viernes, miles de personas han recorrido la carretera de acceso a la frontera para regresar a Marruecos. Entre los motivos que han favorecido este retorno se encuentra el acuerdo anunciado entre España y Marruecos para su repatriación, así como las dificultades que encuentran para cubrir sus necesidades básicas en una ciudad que permanece prácticamente paralizada.
La ausencia de comercios, superficies comerciales y establecimientos hosteleros abiertos está dificultando la permanencia de quienes todavía continúan en Ceuta. La ciudad mantiene cerrada buena parte de su actividad comercial y laboral después de la situación vivida durante los últimos días.
Durante la tarde, efectivos de la Policía Nacional, Policía Local y grupos de militares han intervenido en diferentes puntos de la ciudad para informar a las personas que todavía permanecen en Ceuta de que deben regresar a Marruecos. La mayoría son jóvenes marroquíes de entre 18 y 35 años que permanecen deambulando por distintos núcleos de población de la ciudad.
Guardia Civil y Ejército vigilan la costa
Mientras continúa el regreso por la frontera terrestre, la Guardia Civil y el Ejército, concretamente efectivos del Grupo de Regulares de Ceuta número 54, han mantenido durante la jornada el dispositivo desplegado a pie de playa en la zona del Tarajal para impedir nuevos accesos por vía marítima.
Las Fuerzas de Seguridad mantienen así la vigilancia tanto de la frontera terrestre como de la costa, después de los movimientos masivos registrados durante los últimos días. El objetivo es evitar nuevas entradas mientras se facilita el retorno de quienes ya se encuentran en territorio ceutí.
Ceuta permanece además completamente cerrada en el ámbito comercial y laboral, con los negocios manteniendo sus persianas bajadas. La situación responde al escenario generado tras la entrada masiva y a la percepción de inseguridad expresada por parte de los vecinos, mientras la ciudad trata de recuperar progresivamente la normalidad.
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