Los patinetes eléctricos volverán a estar permitidos en los trenes de Renfe a partir del próximo 7 de septiembre. La compañía recuperará el acceso de estos vehículos a los servicios de Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia, aunque la medida no se aplicará por el momento en Rodalies ni en Cercanías Euskadi. Además, no bastará con llevar un patinete para poder subir al tren: solo estarán autorizados aquellos vehículos homologados, inscritos en el registro de la DGT, con placa identificativa, seguro obligatorio de responsabilidad civil y certificado de circulación.
Una vez dentro del tren, las condiciones también serán estrictas. Renfe establece que el patinete deberá viajar plegado y apagado, además de permanecer en los compartimentos destinados al equipaje. Con este cambio, la compañía ferroviaria vuelve a permitir una práctica que había quedado suspendida y se alinea con el funcionamiento habitual de numerosos operadores ferroviarios europeos, donde estos vehículos pueden transportarse siempre que se cumplan determinadas condiciones de seguridad.
Renfe considera que la combinación entre tren y patinete eléctrico representa una alternativa de transporte ecológica y sostenible, al tiempo que puede contribuir a mejorar la movilidad en las ciudades y reducir la contaminación ambiental. La recuperación de esta posibilidad pretende facilitar los desplazamientos de las personas que utilizan estos vehículos para completar sus trayectos cotidianos, ya sea entre su domicilio y la estación o desde esta hasta el lugar de trabajo o de estudios.
Trabajadores y estudiantes, más perjudicados
La actualización de las condiciones llega después de la entrada en vigor del nuevo marco normativo estatal para los vehículos de movilidad personal (VMP), que establece sistemas obligatorios de identificación, registro y aseguramiento. Según los datos aportados por Renfe, en España existen aproximadamente siete millones de patinetes eléctricos y otros VMP, lo que refleja el creciente peso de estos vehículos en la movilidad urbana. La compañía ya permitía acceder con patinetes a sus trenes hasta el 11 de diciembre de 2023, cuando decidió prohibirlos por motivos de seguridad después de varios incendios de baterías registrados en el transporte público.
Renfe reconoce que aquella prohibición temporal afectó especialmente a quienes habían incorporado el patinete a sus desplazamientos diarios por motivos laborales, educativos o económicos. Para garantizar que la nueva normativa se cumple correctamente, la compañía pondrá en marcha acciones informativas dirigidas a los viajeros y reforzará la comunicación interna con el personal operativo y de seguridad. De esta forma, desde el 7 de septiembre se recuperará el acceso de estos vehículos a buena parte de la red ferroviaria, aunque con unas condiciones específicas que deberán cumplir tanto los patinetes como sus usuarios.
Los patinetes eléctricos volverán a estar permitidos en los trenes de Renfe a partir del próximo 7 de septiembre. La compañía recuperará el acceso de estos vehículos a los servicios de Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia, aunque la medida no se aplicará por el momento en Rodalies ni en Cercanías Euskadi. Además, no bastará con llevar un patinete para poder subir al tren: solo estarán autorizados aquellos vehículos homologados, inscritos en el registro de la DGT, con placa identificativa, seguro obligatorio de responsabilidad civil y certificado de circulación.
Una vez dentro del tren, las condiciones también serán estrictas. Renfe establece que el patinete deberá viajar plegado y apagado, además de permanecer en los compartimentos destinados al equipaje. Con este cambio, la compañía ferroviaria vuelve a permitir una práctica que había quedado suspendida y se alinea con el funcionamiento habitual de numerosos operadores ferroviarios europeos, donde estos vehículos pueden transportarse siempre que se cumplan determinadas condiciones de seguridad.
Renfe considera que la combinación entre tren y patinete eléctrico representa una alternativa de transporte ecológica y sostenible, al tiempo que puede contribuir a mejorar la movilidad en las ciudades y reducir la contaminación ambiental. La recuperación de esta posibilidad pretende facilitar los desplazamientos de las personas que utilizan estos vehículos para completar sus trayectos cotidianos, ya sea entre su domicilio y la estación o desde esta hasta el lugar de trabajo o de estudios.
Trabajadores y estudiantes, más perjudicados
La actualización de las condiciones llega después de la entrada en vigor del nuevo marco normativo estatal para los vehículos de movilidad personal (VMP), que establece sistemas obligatorios de identificación, registro y aseguramiento. Según los datos aportados por Renfe, en España existen aproximadamente siete millones de patinetes eléctricos y otros VMP, lo que refleja el creciente peso de estos vehículos en la movilidad urbana. La compañía ya permitía acceder con patinetes a sus trenes hasta el 11 de diciembre de 2023, cuando decidió prohibirlos por motivos de seguridad después de varios incendios de baterías registrados en el transporte público.
Renfe reconoce que aquella prohibición temporal afectó especialmente a quienes habían incorporado el patinete a sus desplazamientos diarios por motivos laborales, educativos o económicos. Para garantizar que la nueva normativa se cumple correctamente, la compañía pondrá en marcha acciones informativas dirigidas a los viajeros y reforzará la comunicación interna con el personal operativo y de seguridad. De esta forma, desde el 7 de septiembre se recuperará el acceso de estos vehículos a buena parte de la red ferroviaria, aunque con unas condiciones específicas que deberán cumplir tanto los patinetes como sus usuarios.
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