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La Atención a Domicilio andaluza sale a la calle para pedir que los ayuntamientos asuman el servicio y pongan fin a la externalización

El colectivo exige además prohibir el sistema de "bolsa de horas", mediante el que, según denuncian, las empresas acumulan horas cuando un usuario fallece o es hospitalizado para exigir posteriormente su recuperación

  • Una trabajadora de Ayuda a Domicilio junto a una mujer que utiliza el servicio. -

El Servicio de Atención Domiciliaria (SAD) de Andalucía prepara una nueva movilización para llevar sus reivindicaciones hasta el centro de Sevilla. El 19 de septiembre, a las 11.00 horas, las plantillas están llamadas a concentrarse en la Plaza de San Francisco, desde donde partirá una manifestación con destino al Palacio de San Telmo. La marcha, organizada por el colectivo de personas trabajadoras y legalizada por CGT Andalucía, reclama dignidad y reconocimiento profesional para quienes trabajan en el sector.

La protesta pretende poner el foco en los problemas que, según el colectivo, afectan al SAD y permanecen invisibles para buena parte de la sociedad. Las trabajadoras denuncian que estas dificultades son ocultadas o camufladas por las empresas adjudicatarias de las concesiones públicas y por las propias administraciones, entre ellas los ayuntamientos, las diputaciones provinciales y la Junta de Andalucía.

Entre las principales reivindicaciones figura la municipalización del SAD por parte de las entidades locales y el final del negocio especulativo de las empresas privadas mediante concesiones públicas. También reclaman que las enfermedades musculoesqueléticas y psíquicas sean reconocidas de inmediato como contingencias profesionales y que se establezcan coeficientes reductores de la edad de jubilación para las más de 150.000 personas trabajadoras del sector, un 97% mujeres, debido a la penosidad, el desgaste físico y psicológico y los riesgos biomecánicos.

Otras peticiones

El colectivo exige además prohibir el sistema de "bolsa de horas" o arrastre de horas negativas, mediante el que, según denuncian, las empresas acumulan horas cuando un usuario fallece o es hospitalizado para exigir posteriormente su recuperación. A esta reclamación se suman la implantación de protocolos obligatorios frente al acoso sexual y la violencia física o verbal, una mayor dotación presupuestaria del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) y el fin del intrusismo profesional.

La movilización se plantea también como un nuevo paso hacia la huelga general estatal del SAD, prevista para finales de año. El colectivo asegura que mantendrá las protestas hasta conseguir dignificar la profesión de trabajadoras/es sociosanitarias/os y cuidadoras/es y dejar atrás la consideración actual de "chachas". La indignación de un sector feminizado y precarizado continuará canalizándose, según señalan, mediante movilizaciones públicas que permitan visibilizar sus condiciones sociolaborales, económicas y de seguridad y salud.

La marcha andaluza del 19 de septiembre coincidirá con movilizaciones convocadas en otras comunidades autónomas de España. La protesta en Sevilla se presenta así como una nueva acción en defensa del SAD, de sus plantillas y de las personas dependientes que necesitan atención domiciliaria, al tiempo que refuerza el camino emprendido hacia la huelga general estatal del sector.

El Servicio de Atención Domiciliaria (SAD) de Andalucía prepara una nueva movilización para llevar sus reivindicaciones hasta el centro de Sevilla. El 19 de septiembre, a las 11.00 horas, las plantillas están llamadas a concentrarse en la Plaza de San Francisco, desde donde partirá una manifestación con destino al Palacio de San Telmo. La marcha, organizada por el colectivo de personas trabajadoras y legalizada por CGT Andalucía, reclama dignidad y reconocimiento profesional para quienes trabajan en el sector.

La protesta pretende poner el foco en los problemas que, según el colectivo, afectan al SAD y permanecen invisibles para buena parte de la sociedad. Las trabajadoras denuncian que estas dificultades son ocultadas o camufladas por las empresas adjudicatarias de las concesiones públicas y por las propias administraciones, entre ellas los ayuntamientos, las diputaciones provinciales y la Junta de Andalucía.

Entre las principales reivindicaciones figura la municipalización del SAD por parte de las entidades locales y el final del negocio especulativo de las empresas privadas mediante concesiones públicas. También reclaman que las enfermedades musculoesqueléticas y psíquicas sean reconocidas de inmediato como contingencias profesionales y que se establezcan coeficientes reductores de la edad de jubilación para las más de 150.000 personas trabajadoras del sector, un 97% mujeres, debido a la penosidad, el desgaste físico y psicológico y los riesgos biomecánicos.

Otras peticiones

El colectivo exige además prohibir el sistema de "bolsa de horas" o arrastre de horas negativas, mediante el que, según denuncian, las empresas acumulan horas cuando un usuario fallece o es hospitalizado para exigir posteriormente su recuperación. A esta reclamación se suman la implantación de protocolos obligatorios frente al acoso sexual y la violencia física o verbal, una mayor dotación presupuestaria del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) y el fin del intrusismo profesional.

La movilización se plantea también como un nuevo paso hacia la huelga general estatal del SAD, prevista para finales de año. El colectivo asegura que mantendrá las protestas hasta conseguir dignificar la profesión de trabajadoras/es sociosanitarias/os y cuidadoras/es y dejar atrás la consideración actual de "chachas". La indignación de un sector feminizado y precarizado continuará canalizándose, según señalan, mediante movilizaciones públicas que permitan visibilizar sus condiciones sociolaborales, económicas y de seguridad y salud.

La marcha andaluza del 19 de septiembre coincidirá con movilizaciones convocadas en otras comunidades autónomas de España. La protesta en Sevilla se presenta así como una nueva acción en defensa del SAD, de sus plantillas y de las personas dependientes que necesitan atención domiciliaria, al tiempo que refuerza el camino emprendido hacia la huelga general estatal del sector.

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