La investigación por la desaparición de David Salazar Expósito, un vecino de Badajoz de 33 años cuyo rastro se perdió el pasado domingo, ha dado un giro trágico tras el hallazgo de su cuerpo sin vida con signos de violencia. La Policía Nacional ha detenido al responsable de la tienda a la que el joven acudió a comprar dulces para sus hijos, al considerarlo presuntamente relacionado con los hechos.
La desaparición de David se produjo en la tarde del 7 de junio en el barrio de Suerte de Saavedra, después de entrar en un establecimiento situado en la calle Luis Andreu Fernández Molina. Según sostuvieron sus familiares, desde el inicio de la búsqueda, el joven nunca abandonó el local. Las imágenes de una cámara de vigilancia captaron su entrada en el comercio, pero no registraron su salida, lo que convirtió este punto en una de las principales líneas de investigación.
La investigación apunta a una muerte violenta
La Brigada Provincial de Policía Judicial mantiene abiertas las diligencias para esclarecer lo ocurrido, aunque desde el primer momento la investigación se ha centrado en una posible muerte de carácter violento. El detenido fue citado a declarar ante los agentes y durante ese proceso se produjo su arresto. Los investigadores han intervenido su vehículo para buscar posibles pruebas relacionadas con el caso, aunque no se ha confirmado oficialmente la existencia de restos biológicos en su interior.
El presidente y fundador de la plataforma Adonay, dedicada a la búsqueda de personas desaparecidas, Jorge Adonay, aseguró que la familia mantenía que el detenido tenía una deuda económica con David. El entorno de la víctima considera que los hechos podrían responder a un acto planificado y premeditado, si bien este extremo forma parte de las hipótesis que todavía deben ser confirmadas en el transcurso de la investigación.
Por otro lado, la empresa propietaria de la franquicia del establecimiento había iniciado con anterioridad acciones judiciales contra el detenido por cuestiones relacionadas con el arrendamiento del local y existía señalado un procedimiento judicial con una orden de desahucio por impagos pendiente para el próximo mes de octubre.
David Salazar, casado y padre de tres hijos pequeños, era una persona muy conocida en el barrio de Suerte de Saavedra. Su desaparición mantuvo en alerta a vecinos, familiares y amigos, que organizaron numerosas batidas por distintos puntos de Badajoz. Finalmente, su cuerpo fue localizado en un camino de tierra entre las barriadas de Cerro de Reyes y Tulio.
La investigación por la desaparición de David Salazar Expósito, un vecino de Badajoz de 33 años cuyo rastro se perdió el pasado domingo, ha dado un giro trágico tras el hallazgo de su cuerpo sin vida con signos de violencia. La Policía Nacional ha detenido al responsable de la tienda a la que el joven acudió a comprar dulces para sus hijos, al considerarlo presuntamente relacionado con los hechos.
La desaparición de David se produjo en la tarde del 7 de junio en el barrio de Suerte de Saavedra, después de entrar en un establecimiento situado en la calle Luis Andreu Fernández Molina. Según sostuvieron sus familiares, desde el inicio de la búsqueda, el joven nunca abandonó el local. Las imágenes de una cámara de vigilancia captaron su entrada en el comercio, pero no registraron su salida, lo que convirtió este punto en una de las principales líneas de investigación.
La investigación apunta a una muerte violenta
La Brigada Provincial de Policía Judicial mantiene abiertas las diligencias para esclarecer lo ocurrido, aunque desde el primer momento la investigación se ha centrado en una posible muerte de carácter violento. El detenido fue citado a declarar ante los agentes y durante ese proceso se produjo su arresto. Los investigadores han intervenido su vehículo para buscar posibles pruebas relacionadas con el caso, aunque no se ha confirmado oficialmente la existencia de restos biológicos en su interior.
El presidente y fundador de la plataforma Adonay, dedicada a la búsqueda de personas desaparecidas, Jorge Adonay, aseguró que la familia mantenía que el detenido tenía una deuda económica con David. El entorno de la víctima considera que los hechos podrían responder a un acto planificado y premeditado, si bien este extremo forma parte de las hipótesis que todavía deben ser confirmadas en el transcurso de la investigación.
Por otro lado, la empresa propietaria de la franquicia del establecimiento había iniciado con anterioridad acciones judiciales contra el detenido por cuestiones relacionadas con el arrendamiento del local y existía señalado un procedimiento judicial con una orden de desahucio por impagos pendiente para el próximo mes de octubre.
David Salazar, casado y padre de tres hijos pequeños, era una persona muy conocida en el barrio de Suerte de Saavedra. Su desaparición mantuvo en alerta a vecinos, familiares y amigos, que organizaron numerosas batidas por distintos puntos de Badajoz. Finalmente, su cuerpo fue localizado en un camino de tierra entre las barriadas de Cerro de Reyes y Tulio.
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