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Hallado muerto un pariente del rey Felipe VI: era sospechoso de empujar a una mujer cuando pasaba un autobús en Londres

"No había pruebas forenses que vincularan a Nick con el suceso", dice la familia, que habla de la vergüenza con la que vivió tras su detención y posterior puesta en libertad sin que llegara a formularse cargos

  • El fallecido, y una imagen del incidente.

Un primo segundo del rey Felipe VI y pariente de los Windsor ha sido hallado muerto en Londres. Nicholas Brandram, banquero de 44 años y miembro de una de las ramas familiares conectadas con las casas reales española, griega y británica, fue encontrado sin vida en su casa. La Policía Metropolitana considera el fallecimiento “inesperado”, aunque por el momento no aprecia indicios de criminalidad. Esto apuntaría a que se habría quitado la vida.

Brandram pertenecía a la dinastía griega y descendía de la reina Victoria. Era nieto de la princesa Catalina de Grecia, hermana del rey Pablo I de Grecia y tía de la reina Sofía, lo que lo situaba dentro de una extensa red de parentescos con las casas reales española y británica. Felipe de Edimburgo, además, fue padrino de bautismo de su padre, Paul Brandram. Su muerte se produce meses después de que fuera detenido en relación con el conocido como caso Putney Pusher, uno de los sucesos policiales sin resolver más mediáticos del Reino Unido.

Detenido por el caso Putney Pusher

La investigación parte de un episodio ocurrido en mayo de 2017, cuando las cámaras de seguridad captaron a un corredor empujando a una mujer hacia la calzada en el puente de Putney justo cuando circulaba un autobús. El conductor logró maniobrar y evitar el atropello.

Brandram fue detenido en junio de 2026 como sospechoso de lesiones graves intencionadas, interrogado y posteriormente puesto en libertad bajo investigación. Nunca llegó a ser acusado formalmente y la Policía tampoco había establecido públicamente que fuera el hombre de las imágenes.

Su familia ha vinculado directamente las consecuencias de aquella investigación con su muerte. “No había pruebas forenses que vincularan a Nick con el suceso”, ha señalado en un comunicado, en el que sostiene que vivió durante meses con “la vergüenza, la ansiedad, la humillación y la presión extraordinaria” derivadas del caso. “Como resultado, Nick está muerto”, añade.

Durante aquella investigación también fue arrestado por sospechas relacionadas con posesión de sustancias estupefacientes. Hasta su fallecimiento permanecía en libertad provisional y sin una acusación formal presentada ante los tribunales.

Un primo segundo del rey Felipe VI y pariente de los Windsor ha sido hallado muerto en Londres. Nicholas Brandram, banquero de 44 años y miembro de una de las ramas familiares conectadas con las casas reales española, griega y británica, fue encontrado sin vida en su casa. La Policía Metropolitana considera el fallecimiento “inesperado”, aunque por el momento no aprecia indicios de criminalidad. Esto apuntaría a que se habría quitado la vida.

Brandram pertenecía a la dinastía griega y descendía de la reina Victoria. Era nieto de la princesa Catalina de Grecia, hermana del rey Pablo I de Grecia y tía de la reina Sofía, lo que lo situaba dentro de una extensa red de parentescos con las casas reales española y británica. Felipe de Edimburgo, además, fue padrino de bautismo de su padre, Paul Brandram. Su muerte se produce meses después de que fuera detenido en relación con el conocido como caso Putney Pusher, uno de los sucesos policiales sin resolver más mediáticos del Reino Unido.

Detenido por el caso Putney Pusher

La investigación parte de un episodio ocurrido en mayo de 2017, cuando las cámaras de seguridad captaron a un corredor empujando a una mujer hacia la calzada en el puente de Putney justo cuando circulaba un autobús. El conductor logró maniobrar y evitar el atropello.

Brandram fue detenido en junio de 2026 como sospechoso de lesiones graves intencionadas, interrogado y posteriormente puesto en libertad bajo investigación. Nunca llegó a ser acusado formalmente y la Policía tampoco había establecido públicamente que fuera el hombre de las imágenes.

Su familia ha vinculado directamente las consecuencias de aquella investigación con su muerte. “No había pruebas forenses que vincularan a Nick con el suceso”, ha señalado en un comunicado, en el que sostiene que vivió durante meses con “la vergüenza, la ansiedad, la humillación y la presión extraordinaria” derivadas del caso. “Como resultado, Nick está muerto”, añade.

Durante aquella investigación también fue arrestado por sospechas relacionadas con posesión de sustancias estupefacientes. Hasta su fallecimiento permanecía en libertad provisional y sin una acusación formal presentada ante los tribunales.

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