Los Mossos d'Esquadra han localizado en Cabrera d'Anoia el cadáver de un hombre de 77 años que llevaba al menos dos años muerto en el interior de una vivienda en la que residían su esposa y su hija. Las dos mujeres explicaron a los agentes que el hombre había fallecido en el sofá de la casa y que, después, se limitaron a trasladar el cuerpo a otra habitación y cubrirlo.
La intervención policial se produjo después de que los vecinos avisaran de que hacía mucho tiempo que no observaban movimiento en el domicilio. Al entrar en la vivienda, los agentes encontraron el cuerpo del hombre tapado con una manta y, aparentemente, sin signos de violencia. Los investigadores estimaron inicialmente que podía llevar alrededor de dos años fallecido.
La mujer y la hija no salían de la casa desde la pandemia
La esposa, de 59 años, y la hija, de 22, permanecían en el domicilio y, según su relato, no salían de la vivienda desde la pandemia. Las dos convivían con los restos del hombre sin que la situación hubiera trascendido hasta la intervención de los Mossos d'Esquadra tras el aviso de los residentes de la zona.
Las dos mujeres fueron trasladadas después del hallazgo a un centro sanitario, donde recibieron atención médica y social. El cadáver del hombre se encontraba en avanzado estado de descomposición cuando fue localizado en el interior del inmueble.
La policía catalana mantiene abierta la investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte y determinar qué ocurrió desde el fallecimiento del hombre hasta el momento en que fue encontrado. Por ahora, los investigadores no han detectado indicios claros de criminalidad relacionados con su muerte.
El caso permanece bajo investigación y las diligencias deberán determinar las circunstancias exactas del fallecimiento y de la permanencia del cadáver durante todo ese tiempo en la vivienda.
Los Mossos d'Esquadra han localizado en Cabrera d'Anoia el cadáver de un hombre de 77 años que llevaba al menos dos años muerto en el interior de una vivienda en la que residían su esposa y su hija. Las dos mujeres explicaron a los agentes que el hombre había fallecido en el sofá de la casa y que, después, se limitaron a trasladar el cuerpo a otra habitación y cubrirlo.
La intervención policial se produjo después de que los vecinos avisaran de que hacía mucho tiempo que no observaban movimiento en el domicilio. Al entrar en la vivienda, los agentes encontraron el cuerpo del hombre tapado con una manta y, aparentemente, sin signos de violencia. Los investigadores estimaron inicialmente que podía llevar alrededor de dos años fallecido.
La mujer y la hija no salían de la casa desde la pandemia
La esposa, de 59 años, y la hija, de 22, permanecían en el domicilio y, según su relato, no salían de la vivienda desde la pandemia. Las dos convivían con los restos del hombre sin que la situación hubiera trascendido hasta la intervención de los Mossos d'Esquadra tras el aviso de los residentes de la zona.
Las dos mujeres fueron trasladadas después del hallazgo a un centro sanitario, donde recibieron atención médica y social. El cadáver del hombre se encontraba en avanzado estado de descomposición cuando fue localizado en el interior del inmueble.
La policía catalana mantiene abierta la investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte y determinar qué ocurrió desde el fallecimiento del hombre hasta el momento en que fue encontrado. Por ahora, los investigadores no han detectado indicios claros de criminalidad relacionados con su muerte.
El caso permanece bajo investigación y las diligencias deberán determinar las circunstancias exactas del fallecimiento y de la permanencia del cadáver durante todo ese tiempo en la vivienda.
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