La Séptima ha ofrecido al periodista Javier Ruiz, actual conductor de Mañaneros en La 1, asumir la dirección de la nueva cadena de televisión cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 5 de noviembre. Así lo ha anunciado en una entrevista concedida a EFE el promotor del proyecto, José Miguel Contreras, quien ha explicado que la idea de incorporar al periodista surgió hace más de dos años, cuando ambos trabajaban en el diseño de un canal para PRISA que finalmente no llegó a materializarse. "Juntos soñamos la posibilidad de llegar a hacerlo", recuerda el fundador de laSexta, que sostiene que Ruiz se incorporó después a RTVE con la intención de regresar si aquel proyecto acababa viendo la luz. "Ahora tiene encima de la mesa la oferta para ser el primer director de la historia de La Séptima", añade.
La propuesta llega en un momento en el que Mañaneros atraviesa una de sus mejores etapas de audiencia. Pese a ello, Contreras considera que se trata de una oportunidad excepcional para liderar el proyecto periodístico de una nueva televisión que pretende romper con los modelos tradicionales de las cadenas generalistas y aspira a convertirse en "la primera referencia de actualidad en España". Junto a Ruiz, La Séptima también ha ofrecido la dirección de Contenidos a Daniel Fernández, actual director de Mañaneros y anteriormente responsable del programa de Ana Rosa Quintana. Según explica Contreras, este cargo unificará las funciones que hasta ahora asumían por separado las direcciones de Informativos y Programas, ya que toda la programación estará centrada en la actualidad.
El promotor de la cadena también ha confirmado que algunos de los nombres que habían sonado con más fuerza para incorporarse al proyecto finalmente no formarán parte de él. Entre ellos cita a Silvia Intxaurrondo y Àngels Barceló, una ausencia que atribuye tanto a sus actuales compromisos profesionales como a la intención de construir una televisión con perfiles distintos a los habituales de la televisión convencional. En lugar de apostar por grandes figuras consolidadas, el proyecto busca combinar profesionales jóvenes, algunos menores de 30 años, con comunicadores de mayor experiencia para ofrecer una imagen renovada. En este sentido, señala que mantienen conversaciones avanzadas con alrededor de catorce periodistas que integrarán la primera línea de la cadena y confirma que entre ellos se encuentra Sarah Santaolalla, aunque evita precisar cuál será su función. "Solo queremos gente a la que le emocione este proyecto", afirma.
Más allá de los fichajes, Contreras sostiene que La Séptima nace para responder a una nueva forma de consumir televisión. En su opinión, el crecimiento de las plataformas ha transformado los hábitos de los espectadores y ha obligado a las cadenas en abierto a diferenciarse mediante aquello que los servicios bajo demanda no pueden ofrecer: la información en directo y la capacidad de explicar lo que sucede en cada momento. A su juicio, ese será el principal valor añadido de la nueva cadena frente a plataformas como Netflix. "Lo que Netflix no te va a dar nunca es qué está pasando ahora mismo en tu país, qué opina la gente y de qué habla la gente en la calle", afirma.
Con esa filosofía, La Séptima prescindirá desde su nacimiento de una programación basada en series, cine o grandes formatos de entretenimiento para centrar toda su oferta en el directo y en el seguimiento permanente de la actualidad. El objetivo, resume Contreras, es que "siempre que conectes el canal se esté hablando de lo importante, de lo que hay que hablar en ese momento". La apuesta pasa por convertir la información continua en el eje de toda la parrilla y adaptarse a una audiencia que demanda inmediatez y análisis constante de los acontecimientos.
Sin debates "broncos"
El proyecto también pretende alejarse del modelo de debate bronco que, según defiende Contreras, ha predominado en buena parte de la televisión durante los últimos años. Su propuesta pasa por impulsar espacios de conversación y análisis en los que los periodistas expliquen los hechos antes que enfrentarse por ellos, permitiendo además que los espectadores conozcan con naturalidad la forma de pensar de quienes participan. "¿Es mejor profesional aquel que oculta sus ideas? Me parece un cinismo ridículo. Yo no lo creo (..). Pretendemos legalizar el pensamiento libre, es decir, que claramente la gente sepa cuáles son sus ideas, las exponga", comenta. A ello se sumará un modelo de producción más ágil y sostenible. "La materia prima más barata que existe en el mundo se llama saliva", afirma para defender una programación sustentada en periodistas, expertos y conversación.
La sede de La Séptima estará ubicada en San Sebastián de los Reyes (Madrid), donde continúan las obras de unas instalaciones que contarán con un gran plató de más de 1.000 metros cuadrados y una redacción diseñada para producir contenidos de forma simultánea para televisión, redes sociales, plataformas digitales y otros soportes audiovisuales. Contreras define el complejo como una "factoría de contenidos" preparada para distribuir información allí donde se encuentre la audiencia. La plantilla inicial estará integrada por alrededor de 300 trabajadores, de los que 80 serán periodistas.
La Séptima ha ofrecido al periodista Javier Ruiz, actual conductor de Mañaneros en La 1, asumir la dirección de la nueva cadena de televisión cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 5 de noviembre. Así lo ha anunciado en una entrevista concedida a EFE el promotor del proyecto, José Miguel Contreras, quien ha explicado que la idea de incorporar al periodista surgió hace más de dos años, cuando ambos trabajaban en el diseño de un canal para PRISA que finalmente no llegó a materializarse. "Juntos soñamos la posibilidad de llegar a hacerlo", recuerda el fundador de laSexta, que sostiene que Ruiz se incorporó después a RTVE con la intención de regresar si aquel proyecto acababa viendo la luz. "Ahora tiene encima de la mesa la oferta para ser el primer director de la historia de La Séptima", añade.
La propuesta llega en un momento en el que Mañaneros atraviesa una de sus mejores etapas de audiencia. Pese a ello, Contreras considera que se trata de una oportunidad excepcional para liderar el proyecto periodístico de una nueva televisión que pretende romper con los modelos tradicionales de las cadenas generalistas y aspira a convertirse en "la primera referencia de actualidad en España". Junto a Ruiz, La Séptima también ha ofrecido la dirección de Contenidos a Daniel Fernández, actual director de Mañaneros y anteriormente responsable del programa de Ana Rosa Quintana. Según explica Contreras, este cargo unificará las funciones que hasta ahora asumían por separado las direcciones de Informativos y Programas, ya que toda la programación estará centrada en la actualidad.
El promotor de la cadena también ha confirmado que algunos de los nombres que habían sonado con más fuerza para incorporarse al proyecto finalmente no formarán parte de él. Entre ellos cita a Silvia Intxaurrondo y Àngels Barceló, una ausencia que atribuye tanto a sus actuales compromisos profesionales como a la intención de construir una televisión con perfiles distintos a los habituales de la televisión convencional. En lugar de apostar por grandes figuras consolidadas, el proyecto busca combinar profesionales jóvenes, algunos menores de 30 años, con comunicadores de mayor experiencia para ofrecer una imagen renovada. En este sentido, señala que mantienen conversaciones avanzadas con alrededor de catorce periodistas que integrarán la primera línea de la cadena y confirma que entre ellos se encuentra Sarah Santaolalla, aunque evita precisar cuál será su función. "Solo queremos gente a la que le emocione este proyecto", afirma.
Más allá de los fichajes, Contreras sostiene que La Séptima nace para responder a una nueva forma de consumir televisión. En su opinión, el crecimiento de las plataformas ha transformado los hábitos de los espectadores y ha obligado a las cadenas en abierto a diferenciarse mediante aquello que los servicios bajo demanda no pueden ofrecer: la información en directo y la capacidad de explicar lo que sucede en cada momento. A su juicio, ese será el principal valor añadido de la nueva cadena frente a plataformas como Netflix. "Lo que Netflix no te va a dar nunca es qué está pasando ahora mismo en tu país, qué opina la gente y de qué habla la gente en la calle", afirma.
Con esa filosofía, La Séptima prescindirá desde su nacimiento de una programación basada en series, cine o grandes formatos de entretenimiento para centrar toda su oferta en el directo y en el seguimiento permanente de la actualidad. El objetivo, resume Contreras, es que "siempre que conectes el canal se esté hablando de lo importante, de lo que hay que hablar en ese momento". La apuesta pasa por convertir la información continua en el eje de toda la parrilla y adaptarse a una audiencia que demanda inmediatez y análisis constante de los acontecimientos.
Sin debates "broncos"
El proyecto también pretende alejarse del modelo de debate bronco que, según defiende Contreras, ha predominado en buena parte de la televisión durante los últimos años. Su propuesta pasa por impulsar espacios de conversación y análisis en los que los periodistas expliquen los hechos antes que enfrentarse por ellos, permitiendo además que los espectadores conozcan con naturalidad la forma de pensar de quienes participan. "¿Es mejor profesional aquel que oculta sus ideas? Me parece un cinismo ridículo. Yo no lo creo (..). Pretendemos legalizar el pensamiento libre, es decir, que claramente la gente sepa cuáles son sus ideas, las exponga", comenta. A ello se sumará un modelo de producción más ágil y sostenible. "La materia prima más barata que existe en el mundo se llama saliva", afirma para defender una programación sustentada en periodistas, expertos y conversación.
La sede de La Séptima estará ubicada en San Sebastián de los Reyes (Madrid), donde continúan las obras de unas instalaciones que contarán con un gran plató de más de 1.000 metros cuadrados y una redacción diseñada para producir contenidos de forma simultánea para televisión, redes sociales, plataformas digitales y otros soportes audiovisuales. Contreras define el complejo como una "factoría de contenidos" preparada para distribuir información allí donde se encuentre la audiencia. La plantilla inicial estará integrada por alrededor de 300 trabajadores, de los que 80 serán periodistas.
COMENTARIOS