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Detienen a un entrenador de voleibol por agredir sexualmente a una adolescente de 15 años y dejarla embarazada

Según la denuncia, invitó a la menor y a otra compañera de equipo a comer en su domicilio y cuando terminó la comida, la otra joven abandonó la vivienda y el entrenador se quedó a solas con la víctima

  • Una intervención de la Policía Nacional.

Un entrenador de voleibol de Palma, de 23 años, ha sido detenido por la Policía Nacional acusado de agredir sexualmente a una de sus alumnas, una menor de 15 años, y dejarla embarazada. El joven, de origen boliviano, fue puesto a disposición judicial el pasado sábado por la tarde y quedó en libertad por decisión judicial, aunque con medidas cautelares destinadas a impedir cualquier contacto con la víctima. Está investigado por un presunto delito de agresión sexual a una menor de 16 años.

Los hechos se produjeron a mediados del pasado mes de junio, según fuentes del entorno de la investigación. El detenido conocía a la adolescente porque llevaba alrededor de tres años siendo su entrenador de voleibol. Según la investigación, en aquellas fechas invitó a la menor y a otra compañera de equipo a comer en su domicilio. Una vez terminó la comida, la otra joven abandonó la vivienda y el entrenador se quedó a solas con la víctima.

El joven habría pedido entonces a la menor que entrara en su habitación y cerró la puerta. De acuerdo con la denuncia y las diligencias policiales, le exigió que se quitara la ropa, a lo que la adolescente se negó en varias ocasiones. Finalmente, siempre según la investigación, la menor accedió ante la insistencia del entrenador y por temor a que pudiera hacerle daño. El acusado la habría agarrado con fuerza de las muñecas y la habría arrojado sobre la cama, donde presuntamente la forzó sin utilizar protección y la mantuvo inmovilizada. Tras la agresión, le habría pedido que no contara lo ocurrido.

La conducta de la adolescente cambió de manera notable después de aquel episodio, circunstancia que despertó las sospechas de su tía. La mujer explicó posteriormente a los agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) que la menor prácticamente había dejado de hablar, había modificado sus amistades y sus rutinas y se mostraba visiblemente afectada, aunque inicialmente no explicaba el motivo. Semanas después, la adolescente comenzó a encontrarse mal y a sufrir vómitos, por lo que su tía decidió llevarla al hospital Son Espases el pasado 8 de agosto.

El embarazo, interrumpido

En el centro sanitario se le practicaron distintas pruebas, incluida una exploración ginecológica, en la que el test de embarazo resultó positivo. La menor interrumpió posteriormente el proceso. Durante las semanas posteriores a los hechos, el entrenador también habría contactado con ella a través de WhatsApp en varias ocasiones para intentar quedar. La víctima bloqueó al denunciado y la conversación terminó eliminándose. Con la información recopilada durante sus pesquisas, los agentes de la UFAM solicitaron a una patrulla de la Policía Nacional que procediera a la detención del sospechoso en su domicilio de Palma.

El joven, defendido por la abogada Belén Porcel, pasó el sábado a disposición de la jueza de Palma en funciones de guardia y se acogió a su derecho a no declarar. La titular del juzgado de instrucción número 2 decretó su puesta en libertad con una orden de alejamiento de 200 metros respecto de la víctima y la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio mientras continúe la tramitación de la causa. El detenido permanece investigado por un presunto delito de agresión sexual a menor de 16 años.

Un entrenador de voleibol de Palma, de 23 años, ha sido detenido por la Policía Nacional acusado de agredir sexualmente a una de sus alumnas, una menor de 15 años, y dejarla embarazada. El joven, de origen boliviano, fue puesto a disposición judicial el pasado sábado por la tarde y quedó en libertad por decisión judicial, aunque con medidas cautelares destinadas a impedir cualquier contacto con la víctima. Está investigado por un presunto delito de agresión sexual a una menor de 16 años.

Los hechos se produjeron a mediados del pasado mes de junio, según fuentes del entorno de la investigación. El detenido conocía a la adolescente porque llevaba alrededor de tres años siendo su entrenador de voleibol. Según la investigación, en aquellas fechas invitó a la menor y a otra compañera de equipo a comer en su domicilio. Una vez terminó la comida, la otra joven abandonó la vivienda y el entrenador se quedó a solas con la víctima.

El joven habría pedido entonces a la menor que entrara en su habitación y cerró la puerta. De acuerdo con la denuncia y las diligencias policiales, le exigió que se quitara la ropa, a lo que la adolescente se negó en varias ocasiones. Finalmente, siempre según la investigación, la menor accedió ante la insistencia del entrenador y por temor a que pudiera hacerle daño. El acusado la habría agarrado con fuerza de las muñecas y la habría arrojado sobre la cama, donde presuntamente la forzó sin utilizar protección y la mantuvo inmovilizada. Tras la agresión, le habría pedido que no contara lo ocurrido.

La conducta de la adolescente cambió de manera notable después de aquel episodio, circunstancia que despertó las sospechas de su tía. La mujer explicó posteriormente a los agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) que la menor prácticamente había dejado de hablar, había modificado sus amistades y sus rutinas y se mostraba visiblemente afectada, aunque inicialmente no explicaba el motivo. Semanas después, la adolescente comenzó a encontrarse mal y a sufrir vómitos, por lo que su tía decidió llevarla al hospital Son Espases el pasado 8 de agosto.

El embarazo, interrumpido

En el centro sanitario se le practicaron distintas pruebas, incluida una exploración ginecológica, en la que el test de embarazo resultó positivo. La menor interrumpió posteriormente el proceso. Durante las semanas posteriores a los hechos, el entrenador también habría contactado con ella a través de WhatsApp en varias ocasiones para intentar quedar. La víctima bloqueó al denunciado y la conversación terminó eliminándose. Con la información recopilada durante sus pesquisas, los agentes de la UFAM solicitaron a una patrulla de la Policía Nacional que procediera a la detención del sospechoso en su domicilio de Palma.

El joven, defendido por la abogada Belén Porcel, pasó el sábado a disposición de la jueza de Palma en funciones de guardia y se acogió a su derecho a no declarar. La titular del juzgado de instrucción número 2 decretó su puesta en libertad con una orden de alejamiento de 200 metros respecto de la víctima y la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio mientras continúe la tramitación de la causa. El detenido permanece investigado por un presunto delito de agresión sexual a menor de 16 años.

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