El crucero MV Hondius se ha visto obligado a modificar su rumbo y atracar en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, debido a las adversas condiciones meteorológicas registradas en la zona, caracterizadas por fuertes vientos y un notable oleaje que han complicado las operaciones previstas en alta mar.
Las inclemencias han impedido que se pudiera llevar a cabo el rescate de los pasajeros siguiendo el procedimiento inicialmente previsto, que contemplaba el uso de embarcaciones de menor tamaño para aproximarse al buque, que se encontraba fondeado a cierta distancia del puerto. Esta situación ha obligado a replantear la operación por motivos de seguridad.
Las autoridades sanitarias han señalado que el dispositivo se mantendrá activo durante el tiempo mínimo imprescindible, mientras los trabajadores del puerto realizan las labores de amarre con equipos de protección individual. Estas medidas buscan reducir posibles riesgos asociados al contagio de Hantavirus. En este contexto, la ministra Mónica García ha trasladado que la decisión de proceder al desembarque en estas condiciones se ha adoptado siguiendo la recomendación de la Capitanía Marítima, subrayando que el fuerte viento y el estado del mar hacían más segura esta alternativa.
Las evacuaciones
Una vez completado el atraque del buque, las autoridades marítimas han confirmado que se podrá avanzar en la evacuación de los 28 pasajeros que aún permanecen a bordo. La operación, que estaba inicialmente prevista para la tarde, se ha visto retrasada a lo largo del día debido a la evolución del temporal, que ha ido condicionando el desarrollo de los preparativos.
El plan de evacuación contempla dos operativos diferenciados. En una primera fase se trasladará a 22 pasajeros y, posteriormente, a los seis restantes, todos ellos de distintas nacionalidades. Está previsto que ambos grupos sean trasladados por vía aérea a Países Bajos, aunque se ha indicado que uno de los pasajeros continuará viaje hacia Oceanía como destino final.
Con las evacuaciones finalizadas, permanecerán a bordo del buque 26 tripulantes, que serán los encargados de conducir el crucero hasta el puerto de Róterdam, en Países Bajos. Esta decisión responde a que tanto el buque como la compañía armadora están registrados bajo bandera neerlandesa, lo que determina el puerto de destino final tras la operación en Canarias.
El crucero MV Hondius se ha visto obligado a modificar su rumbo y atracar en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, debido a las adversas condiciones meteorológicas registradas en la zona, caracterizadas por fuertes vientos y un notable oleaje que han complicado las operaciones previstas en alta mar.
Las inclemencias han impedido que se pudiera llevar a cabo el rescate de los pasajeros siguiendo el procedimiento inicialmente previsto, que contemplaba el uso de embarcaciones de menor tamaño para aproximarse al buque, que se encontraba fondeado a cierta distancia del puerto. Esta situación ha obligado a replantear la operación por motivos de seguridad.
Las autoridades sanitarias han señalado que el dispositivo se mantendrá activo durante el tiempo mínimo imprescindible, mientras los trabajadores del puerto realizan las labores de amarre con equipos de protección individual. Estas medidas buscan reducir posibles riesgos asociados al contagio de Hantavirus. En este contexto, la ministra Mónica García ha trasladado que la decisión de proceder al desembarque en estas condiciones se ha adoptado siguiendo la recomendación de la Capitanía Marítima, subrayando que el fuerte viento y el estado del mar hacían más segura esta alternativa.
Las evacuaciones
Una vez completado el atraque del buque, las autoridades marítimas han confirmado que se podrá avanzar en la evacuación de los 28 pasajeros que aún permanecen a bordo. La operación, que estaba inicialmente prevista para la tarde, se ha visto retrasada a lo largo del día debido a la evolución del temporal, que ha ido condicionando el desarrollo de los preparativos.
El plan de evacuación contempla dos operativos diferenciados. En una primera fase se trasladará a 22 pasajeros y, posteriormente, a los seis restantes, todos ellos de distintas nacionalidades. Está previsto que ambos grupos sean trasladados por vía aérea a Países Bajos, aunque se ha indicado que uno de los pasajeros continuará viaje hacia Oceanía como destino final.
Con las evacuaciones finalizadas, permanecerán a bordo del buque 26 tripulantes, que serán los encargados de conducir el crucero hasta el puerto de Róterdam, en Países Bajos. Esta decisión responde a que tanto el buque como la compañía armadora están registrados bajo bandera neerlandesa, lo que determina el puerto de destino final tras la operación en Canarias.
COMENTARIOS