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política

Sánchez defiende que actúa "con rigor y prudencia" ante la crisis de Ceuta y Feijóo responde: "¿Qué sabe Marruecos de usted?"

"Si existieran pruebas contra Marruecos, actuaríamos", dice el presidente. El PP pide la dimisión y se muestra más contundente en algunos aspectos que Vox

  • Feijóo y Sánchez, este jueves en el Congreso.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acudido este jueves al Congreso para tratar de ofrecer explicaciones sobre la crisis que azota a Ceuta. Y lo ha hecho con una intervención donde ha dado nuevos datos, como que convocó a la embajadora de Marruecos el pasado 21 de agosto, algo de lo que no se tenía constancia hasta ahora (días después de que un ministro marroquí dijera que Ceuta y Melilla no son españolas, días antes de que volviera a hacerlo otro). 

Pero ha querido dejar Sánchez varias ideas fuerza para tratar de responder a una buena parte de la ciudadanía que es muy crítica con la respuesta gubernamental. De un lado, ha reafirmado la españolidad de las dos ciudades autónomas. "Desde hace siglos, estas dos ciudades son españolas. Y les aseguro que así van a seguir hasta el final de los tiempos". De otro lado, a pesar de que parece que en la calle existe un convencimiento generalizado de que esta crisis fue provocada directamente por Marruecos, Sánchez ha asegurado que no hay pruebas. "Si existieran pruebas contra Marruecos actuaríamos, pero no hay evidencias sólidas". Ha restado así credibilidad a un informe de la propia Policía Nacional que apunta a Marruecos.

En esa línea, Sánchez ha querido transmitir que esta crisis tiene muchas aristas, que es compleja y que comparten importancia varios actores. Sobre eso, ha insistido en trabajar siempre bajo elementos probados y no intuiciones o sospechas. "Como presidente me corresponde gestionar esta crisis con rigor y con prudencia; defendiendo el interés general y tomando decisiones sobre evidencias y no sobre sospechas, prejuicios o intereses partidistas, porque hay pasos que luego no se pueden desandar".

Sobre las causas, ha insistido en que todo se debe a una interpretación de la sentencia del Supremo sobre las entradas por el agua, que fueron difundidas en redes sociales, generándose en Facebook o TikTok una falsa creencia de que quien entrase masivamente no podría ser devuelto a Marruecos. Bulos, dice el Gobierno, que a la vez ha querido dejar claro que "no se puede coger a un ser humano del brazo y arrojarlo sin más al otro lado de la frontera como si fuese un saco de tierra".

Por último, Sánchez ha prometido más ayudas a Ceuta y ha adelantado que en las próximas semanas irá el Rey, Felipe VI, a la ciudad autónomas. Además, se pretende reforzar la presencia de Ceuta y Melilla en organismos internacionales, como una silla permanente en el Comité de las Regiones de la UE, el organismo que copreside Juanma Moreno. "La ambición es conseguir que Ceuta y Melilla se integren más en la Unión Europea".

Feijóo pide la dimisión "por incompetente o por cómplice"

La respuesta de Alberto Núñez Feijóo ha sido muy contundente. El PP ha decidido redoblar su discurso en las pasadas semanas. En un repaso amplio a la situación, el líder popular ha dicho que Ceuta no sufrió "una crisis migratoria, fue una invasión que continúa". Tampoco ha dudado al apuntar directamente contra Marruecos: "La operación salió de Marruecos, fue consentida por Marruecos y hay indicios de que Marruecos la coordinó y el Gobierno lo sabía porque fue advertido de ello". Asimismo, ha pedido la dimisión de Pedro Sánchez, "por incompetente o por cómplice".

Pero es que para el PP hay más de lo segundo que de lo primero, es decir, una acusación de una posición deliberadamente consentida a las autoridades de Rabat. La tesis empleada es una que ha bordeado la teoría de la conspiración durante los pasados años pero que los populares ya hacen suya visto lo visto: "¿Qué sabe Marruecos de usted?". La teoría es que el vecino del Sur se aprovecha del hackeo del teléfono por medio del programa Pegasus que se sabe que sufrieron miembros del Gobierno, incluyendo el presidente. "¿Qué documento o conversación había en su teléfono para que se comporte de esta manera? ¿Qué sabe Marruecos de usted? ¿Por qué le tiene tanto miedo?". Un presunto chantaje que no eximiría, dice Feijóo, de responsabilidades penales.

En esa misma línea hablaba Abascal, diciendo del presidente que es "un traidor a España". "¿Quién nos atacó, señor Sánchez? Le pregunto seriamente quién lo hizo, quién es el atacante, porque es imposible defender Ceuta o a los ceutíes si no sabemos quién nos ataca". Curiosamente, Enrique Santiago, diputado de Sumar, partido del Gobierno, ha ido en la misma línea que Feijóo y Abascal en responsabilizar a los marroquíes: "España ha sufrido un ataque de Marruecos", eso sí, junto a "Israel y Estados Unidos".

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acudido este jueves al Congreso para tratar de ofrecer explicaciones sobre la crisis que azota a Ceuta. Y lo ha hecho con una intervención donde ha dado nuevos datos, como que convocó a la embajadora de Marruecos el pasado 21 de agosto, algo de lo que no se tenía constancia hasta ahora (días después de que un ministro marroquí dijera que Ceuta y Melilla no son españolas, días antes de que volviera a hacerlo otro). 

Pero ha querido dejar Sánchez varias ideas fuerza para tratar de responder a una buena parte de la ciudadanía que es muy crítica con la respuesta gubernamental. De un lado, ha reafirmado la españolidad de las dos ciudades autónomas. "Desde hace siglos, estas dos ciudades son españolas. Y les aseguro que así van a seguir hasta el final de los tiempos". De otro lado, a pesar de que parece que en la calle existe un convencimiento generalizado de que esta crisis fue provocada directamente por Marruecos, Sánchez ha asegurado que no hay pruebas. "Si existieran pruebas contra Marruecos actuaríamos, pero no hay evidencias sólidas". Ha restado así credibilidad a un informe de la propia Policía Nacional que apunta a Marruecos.

En esa línea, Sánchez ha querido transmitir que esta crisis tiene muchas aristas, que es compleja y que comparten importancia varios actores. Sobre eso, ha insistido en trabajar siempre bajo elementos probados y no intuiciones o sospechas. "Como presidente me corresponde gestionar esta crisis con rigor y con prudencia; defendiendo el interés general y tomando decisiones sobre evidencias y no sobre sospechas, prejuicios o intereses partidistas, porque hay pasos que luego no se pueden desandar".

Sobre las causas, ha insistido en que todo se debe a una interpretación de la sentencia del Supremo sobre las entradas por el agua, que fueron difundidas en redes sociales, generándose en Facebook o TikTok una falsa creencia de que quien entrase masivamente no podría ser devuelto a Marruecos. Bulos, dice el Gobierno, que a la vez ha querido dejar claro que "no se puede coger a un ser humano del brazo y arrojarlo sin más al otro lado de la frontera como si fuese un saco de tierra".

Por último, Sánchez ha prometido más ayudas a Ceuta y ha adelantado que en las próximas semanas irá el Rey, Felipe VI, a la ciudad autónomas. Además, se pretende reforzar la presencia de Ceuta y Melilla en organismos internacionales, como una silla permanente en el Comité de las Regiones de la UE, el organismo que copreside Juanma Moreno. "La ambición es conseguir que Ceuta y Melilla se integren más en la Unión Europea".

Feijóo pide la dimisión "por incompetente o por cómplice"

La respuesta de Alberto Núñez Feijóo ha sido muy contundente. El PP ha decidido redoblar su discurso en las pasadas semanas. En un repaso amplio a la situación, el líder popular ha dicho que Ceuta no sufrió "una crisis migratoria, fue una invasión que continúa". Tampoco ha dudado al apuntar directamente contra Marruecos: "La operación salió de Marruecos, fue consentida por Marruecos y hay indicios de que Marruecos la coordinó y el Gobierno lo sabía porque fue advertido de ello". Asimismo, ha pedido la dimisión de Pedro Sánchez, "por incompetente o por cómplice".

Pero es que para el PP hay más de lo segundo que de lo primero, es decir, una acusación de una posición deliberadamente consentida a las autoridades de Rabat. La tesis empleada es una que ha bordeado la teoría de la conspiración durante los pasados años pero que los populares ya hacen suya visto lo visto: "¿Qué sabe Marruecos de usted?". La teoría es que el vecino del Sur se aprovecha del hackeo del teléfono por medio del programa Pegasus que se sabe que sufrieron miembros del Gobierno, incluyendo el presidente. "¿Qué documento o conversación había en su teléfono para que se comporte de esta manera? ¿Qué sabe Marruecos de usted? ¿Por qué le tiene tanto miedo?". Un presunto chantaje que no eximiría, dice Feijóo, de responsabilidades penales.

En esa misma línea hablaba Abascal, diciendo del presidente que es "un traidor a España". "¿Quién nos atacó, señor Sánchez? Le pregunto seriamente quién lo hizo, quién es el atacante, porque es imposible defender Ceuta o a los ceutíes si no sabemos quién nos ataca". Curiosamente, Enrique Santiago, diputado de Sumar, partido del Gobierno, ha ido en la misma línea que Feijóo y Abascal en responsabilizar a los marroquíes: "España ha sufrido un ataque de Marruecos", eso sí, junto a "Israel y Estados Unidos".

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