El ministro de Obras Públicas y Agua de Marruecos, Nizar Baraka, ha vuelto a reivindicar este pasado jueves la soberanía marroquí sobre Ceuta y ha advertido de que Rabat "no retrocederá ni un solo palmo de su territorio nacional", pese a definir a España como un "socio esencial". Casi a la misma hora que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se afanaba en construir un relato creíble en el Congreso sobre el papel que el Estado ha jugado en la crisis en Ceuta antes, durante y tras la avalancha del pasado final de julio, Rabat enviaba un mensaje nítido al vecino europeo.
Baraka, que además es secretario general del partido Istiqlal, pronunció estas palabras durante un mitin electoral en el que aludió de forma directa a la crisis vivida en la ciudad autónoma. "¿Qué tenemos que decir a nuestra vecina España después de lo que ha pasado en Ceuta? Nos han dicho que consideran que su seguridad nacional se ha visto perjudicada", afirmó el ministro.
La respuesta del Ejecutivo español ya estaba sobre la mesa. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha situado precisamente Ceuta y Melilla entre las "líneas rojas" de la relación con Rabat. Durante la referida sesión monográfica en el Congreso, Sánchez defendió la necesidad de sostener una "política de buena vecindad con Marruecos", pero remarcó que existen cuestiones que España "defenderá siempre" y que considera "perfectamente legítimas". Entre ellas colocó, de manera explícita, la integridad territorial del Estado y la soberanía española sobre ambas ciudades autónomas.
No se trata de un episodio aislado ni nuevo. La reivindicación de Ceuta y Melilla forma parte del discurso oficial marroquí desde la independencia del país, en 1956, y Rabat nunca ha renunciado formalmente a ella. En las últimas semanas, sin embargo, varios miembros del Gobierno marroquí han devuelto el asunto al primer plano con declaraciones públicas sobre las dos ciudades. Una de las más contundentes llegó del ministro de Asuntos Religiosos, Ahmed Toufiq, que, en presencia del rey Mohamed VI, aludió directamente a la "liberación" de Ceuta y Melilla.
"Derecho histórico y geográfico"
Por su parte, el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, se ha pronunciado en la misma línea al defender que Marruecos mantiene un "derecho histórico y geográfico" sobre Ceuta y Melilla. Ouahbi planteó la necesidad de abrir una mesa de diálogo con el Gobierno para abordar el futuro de las dos ciudades, una cuestión sobre la que, según afirmó, "no se puede guardar silencio". "La cuestión de Ceuta y Melilla seguirá siendo un tema de diálogo entre nosotros y España, y mantendremos nuestro derecho histórico y nuestro derecho geográfico", aseguró en una entrevista con un canal público marroquí.
El titular de Justicia fue todavía más lejos y propuso habilitar vías específicas de negociación con Madrid, incluida la creación de una "comisión de diálogo" dedicada en exclusiva a este asunto. El detalle temporal no es menor: Ouahbi realizó estas declaraciones el 21 de agosto, el mismo día en que el Gobierno español convocó a la embajadora de Marruecos en Madrid, Karima Benyaich.
"España será un pais arruinado, yo tengo problemas con ellos, no quieren pagar lo que deberían pagar a la OTAN, es muy triste, otros países pagan y ellos no quieren pagar. Es terrible lo de este pais".
— Daniel Mayakovski (@DaniMayakovski) September 4, 2026
Trump atacó hoy duramente al estado español llamándolo "pais arruinado" a la… pic.twitter.com/ae2VZIHwUv
Trump, en tromba
A la presión desde el país norteafricano se ha sumado la de Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cargado contra España a raíz de la crisis en Ceuta y ha llegado a pronosticar que "será un país arruinado" tras la entrada masiva de migrantes desde Marruecos.
En una entrevista en el canal británico GB News, el líder de la Casa Blanca aprovechó la situación para recuperar sus discrepancias con el Gobierno de Sánchez en materia de defensa: "Yo he tenido mis propios problemas con España porque no se comporta muy bien respecto de la OTAN. No paga lo que debería pagar", aseguró.
Trump insistió en la magnitud de las entradas registradas en la ciudad autónoma y sostuvo que no recuerda haber presenciado una situación comparable. "Lo que está pasando allí es muy triste de ver", afirmó, antes de contrastar la crisis de Ceuta con los problemas migratorios que afronta el Reino Unido: los británicos, señaló, tienen "sus propios problemas", pero "no tienen miles de personas que irrumpen en su país de esta manera". "No he visto nunca nada parecido", sentenció.
No es la primera vez que emplea Ceuta para cuestionar la respuesta del Ejecutivo español: durante la entrada masiva de migrantes procedentes de Marruecos ya atribuyó lo ocurrido a una aplicación "débil" de la ley y a una "mala administración", y aseguró que las autoridades españolas "no sabían qué hacer". "Cuando ves lo que pasó en España, allí no saben qué hacer, y está pasando otra vez hoy", dijo entonces, al sostener que los migrantes estaban "simplemente invadiendo el país", algo que vinculó a la existencia de unas leyes "muy progresistas".
En aquellas declaraciones, Trump también se hizo eco de la interpretación según la cual la sentencia del Tribunal Supremo español de julio impedía devolver a los migrantes que hubieran accedido al país nadando. El Gobierno español ha señalado precisamente esa afirmación como un ejemplo de las informaciones falsas que contribuyeron a impulsar las entradas masivas en Ceuta. El presidente estadounidense aprovechó además la comparación para reivindicar su propia política migratoria y asegurar que había frenado el flujo en la frontera con México, frente a lo que considera una política de fronteras abiertas durante la administración de Joe Biden. Y advirtió: la situación en Estados Unidos podría llegar a ser "peor" que la vivida en Ceuta si los demócratas recuperan el poder.
"Miren todo lo que hace Pedrito con España"
El tercer frente lo abre Javier Milei. El presidente de Argentina, muy cercano a Vox y a Santiago Abascal, ha cargado habitualmente contra Sánchez y ha vuelto a hacerlo en un foro celebrado en Chile, una asamblea que ha reunido a dirigentes políticos de varios países y que ha sido impulsada por la Fundación Di-senso, ligada a la extrema derecha española.
"España es un ejemplo claro. Pedro Sánchez y el PSOE están facilitando la inmigración descontrolada, por un lado, y degradando sistemáticamente la identidad española", expresó Milei tras enviar un "cálido saludo" a su "gran amigo" Abascal, que no acudió a la cumbre para seguir la comparecencia del propio Sánchez en el Congreso, un mes después del inicio de la crisis migratoria.
Milei presentó a España como ejemplo de una Europa que pierde, según él, sus valores a través de la inmigración, y lo contrapuso a la situación de su país: Argentina es hoy, dijo, "la prueba de que cuando se sostiene el rumbo de la prudencia económica con convicciones firmes, la libertad prolifera, la economía crece y la inseguridad cae". Todo lo contrario de lo que ocurre en el Estado español, a su juicio, porque "los gobiernos progresistas solo quieren esparcir su ideología para volver a conquistar el poder sobre las arcas públicas, que utilizan como un botín de guerra mientras mantienen a la sociedad civil esclavizada tributariamente". "Si no, vean todo lo que hace Pedrito en España, ¿no? Está más sucio que una papa", insistió. Y reiteró que Sánchez se ofendió "cuando dije que era un gobierno de ladrones". "Parece que los hechos lo confirman".
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