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El Carnaval de Cádiz inmortaliza un poco más a Manolo Santander: una estrella en el Paseo de la Fama al genio humilde

Su viuda, Meli Grosso, vive con "mucho orgullo y emoción" un homenaje que reunió a la familia Santander y recordó la trayectoria de uno de los grandes nombres de la chirigota gaditana

  • La familia de Manolo Santander, junto al alcalde Bruno García. -

La familia de Manolo Santander ha vuelto este jueves a reunirse alrededor del recuerdo de uno de los grandes nombres del Carnaval de Cádiz. La Plaza Fragela, frente al Gran Teatro Falla, acogió el acto de colocación de la estrella dedicada al chirigotero en el Paseo de la Fama del Carnaval, un homenaje que sirvió para reivindicar su figura y mantener vivo el vínculo con una fiesta a la que dedicó más de tres décadas.

Para Meli Grosso, su viuda, la jornada estuvo marcada por una mezcla de emoción y recuerdos. "Lo vivimos con un orgullo muy grande", resume. Santander recibió numerosos reconocimientos a lo largo de su vida y tuvo la oportunidad de disfrutarlos mientras estaba vivo. Por eso, esta estrella tiene para Grosso un significado especial: "A él han reconocido estando vivo, ha disfrutado de muchísimas cosas y esto para nosotros, por lo menos para mí, significa que el tiempo no ha pasado".

  • Manolín Santander, recibiendo el aplauso en el acto.
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  • El cuarteto del Gago, en el homenaje a Manolo Santander.
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La emoción estuvo muy presente durante estos días. "Inevitable. Así estoy ahora mismo", reconoció Grosso, que explicó que había necesitado momentos de soledad para afrontar todo lo que le estaba provocando el homenaje. "Ya el día de ayer y el día de hoy yo necesito mi soledad", señaló. Son muchos recuerdos, explicó, y también "muchas emociones" que ha tenido que afrontar de manera personal.

El acto, con la familia Santander como protagonista, estuvo conducido por Germán García y contó con las actuaciones de Emilio Santander y Kuki, la comparsa de Palmi Santander, La biblioteca, y Los Chicucos del Santander. La jornada concluyó con la actuación de la chirigota de Manolín Santander y José Manuel Sánchez Reyes, en un homenaje que reunió a distintas generaciones vinculadas al autor.

  • Meli Grosso, la esposa de Manolo Santander, recibiendo flores.
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La estrella de Manolo Santander pasó así a formar parte de un Paseo de la Fama del Carnaval en el que ya aparecen nombres como Paco Alba, Enrique Villegas, Antonio Rodríguez El Tío de la Tiza, Manuel López Cañamaque, Ramón Díaz Fletilla, Antonio Martín, Pedro Romero, José Macías Retes, Eduardo Delgado, Adela del Moral y Julio Pardo. Para Grosso, desde ahora habrá algo diferente cada vez que pase por ese lugar. "Hombre, claro que sí", respondió al recordar lo que supondrá encontrarse allí con el nombre de su marido.

Un clásico que empezó muy joven

La relación de Santander con el Carnaval comenzó muy pronto y se prolongó durante más de tres décadas. Se estrenó en 1981 con Los ases del jazz, en juveniles, y posteriormente formó parte del mítico grupo de la chirigota del Petra. En aquella primera etapa consiguió dos primeros premios como autor junto a Francisco Abeijón Ramos Carapalo, con El crimen del mes de mayo y Hasta que la muerte nos separe. También dio sus primeros pasos en el cuarteto junto a Emilio Gutiérrez Cruz, El Libi, con Enredo en 1987 y El velatorio, primer premio en 1988.

En 1996 comenzó una nueva etapa en solitario con Las viejas glorias. Aunque no consiguió el primer premio, fue La familia Pepperoni, cuarto premio, la agrupación que dejó una de sus huellas más reconocibles, especialmente por el pasodoble Me han dicho que el amarillo, convertido en himno oficioso del Cádiz CF. En 2000 llegó su primer premio en solitario con Los de Capuchinos. Después de sacar en 2011 Ángeles y malanges (las dos caras de Cádiz), decidió tomarse un descanso y regresó en 2014 con Los destripadores de la calle Londres.

  • Una de las actuaciones en memoria del chirigotero.
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En 2017 unió su trayectoria a la de José Manuel Sánchez Reyes y ambos lograron aquel año el segundo premio con Los de Cádiz norte. En su última participación en el COAC, consiguió el primer premio con La maldición de la lapa negra. Para Grosso, todos esos reconocimientos forman parte de una trayectoria que Santander pudo disfrutar en vida. "Se fue muy pronto, pero disfrutó de muchas cosas", recordó, antes de mencionar también el Premio Baluarte y el reconocimiento como Gaditano del Año.

Ahora, el recuerdo queda también fijado en una estrella. Grosso cree que Santander habría recibido el homenaje con alegría, aunque probablemente habría reaccionado con la misma sencillez que marcó su carácter. "Estaría muy contento", afirmó. También imaginó sus bromas y su manera de restar importancia al reconocimiento: "Si yo no soy nadie", habría dicho por ser muy humilde. Cinco años después de su fallecimiento, el homenaje ha vuelto a colocar su nombre en el corazón del Carnaval. Un afecto que, como ella misma resumió, "es impagable".

La familia de Manolo Santander ha vuelto este jueves a reunirse alrededor del recuerdo de uno de los grandes nombres del Carnaval de Cádiz. La Plaza Fragela, frente al Gran Teatro Falla, acogió el acto de colocación de la estrella dedicada al chirigotero en el Paseo de la Fama del Carnaval, un homenaje que sirvió para reivindicar su figura y mantener vivo el vínculo con una fiesta a la que dedicó más de tres décadas.

Para Meli Grosso, su viuda, la jornada estuvo marcada por una mezcla de emoción y recuerdos. "Lo vivimos con un orgullo muy grande", resume. Santander recibió numerosos reconocimientos a lo largo de su vida y tuvo la oportunidad de disfrutarlos mientras estaba vivo. Por eso, esta estrella tiene para Grosso un significado especial: "A él han reconocido estando vivo, ha disfrutado de muchísimas cosas y esto para nosotros, por lo menos para mí, significa que el tiempo no ha pasado".

  • Manolín Santander, recibiendo el aplauso en el acto.
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  • El cuarteto del Gago, en el homenaje a Manolo Santander.
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La emoción estuvo muy presente durante estos días. "Inevitable. Así estoy ahora mismo", reconoció Grosso, que explicó que había necesitado momentos de soledad para afrontar todo lo que le estaba provocando el homenaje. "Ya el día de ayer y el día de hoy yo necesito mi soledad", señaló. Son muchos recuerdos, explicó, y también "muchas emociones" que ha tenido que afrontar de manera personal.

El acto, con la familia Santander como protagonista, estuvo conducido por Germán García y contó con las actuaciones de Emilio Santander y Kuki, la comparsa de Palmi Santander, La biblioteca, y Los Chicucos del Santander. La jornada concluyó con la actuación de la chirigota de Manolín Santander y José Manuel Sánchez Reyes, en un homenaje que reunió a distintas generaciones vinculadas al autor.

  • Meli Grosso, la esposa de Manolo Santander, recibiendo flores.
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La estrella de Manolo Santander pasó así a formar parte de un Paseo de la Fama del Carnaval en el que ya aparecen nombres como Paco Alba, Enrique Villegas, Antonio Rodríguez El Tío de la Tiza, Manuel López Cañamaque, Ramón Díaz Fletilla, Antonio Martín, Pedro Romero, José Macías Retes, Eduardo Delgado, Adela del Moral y Julio Pardo. Para Grosso, desde ahora habrá algo diferente cada vez que pase por ese lugar. "Hombre, claro que sí", respondió al recordar lo que supondrá encontrarse allí con el nombre de su marido.

Un clásico que empezó muy joven

La relación de Santander con el Carnaval comenzó muy pronto y se prolongó durante más de tres décadas. Se estrenó en 1981 con Los ases del jazz, en juveniles, y posteriormente formó parte del mítico grupo de la chirigota del Petra. En aquella primera etapa consiguió dos primeros premios como autor junto a Francisco Abeijón Ramos Carapalo, con El crimen del mes de mayo y Hasta que la muerte nos separe. También dio sus primeros pasos en el cuarteto junto a Emilio Gutiérrez Cruz, El Libi, con Enredo en 1987 y El velatorio, primer premio en 1988.

En 1996 comenzó una nueva etapa en solitario con Las viejas glorias. Aunque no consiguió el primer premio, fue La familia Pepperoni, cuarto premio, la agrupación que dejó una de sus huellas más reconocibles, especialmente por el pasodoble Me han dicho que el amarillo, convertido en himno oficioso del Cádiz CF. En 2000 llegó su primer premio en solitario con Los de Capuchinos. Después de sacar en 2011 Ángeles y malanges (las dos caras de Cádiz), decidió tomarse un descanso y regresó en 2014 con Los destripadores de la calle Londres.

  • Una de las actuaciones en memoria del chirigotero.
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En 2017 unió su trayectoria a la de José Manuel Sánchez Reyes y ambos lograron aquel año el segundo premio con Los de Cádiz norte. En su última participación en el COAC, consiguió el primer premio con La maldición de la lapa negra. Para Grosso, todos esos reconocimientos forman parte de una trayectoria que Santander pudo disfrutar en vida. "Se fue muy pronto, pero disfrutó de muchas cosas", recordó, antes de mencionar también el Premio Baluarte y el reconocimiento como Gaditano del Año.

Ahora, el recuerdo queda también fijado en una estrella. Grosso cree que Santander habría recibido el homenaje con alegría, aunque probablemente habría reaccionado con la misma sencillez que marcó su carácter. "Estaría muy contento", afirmó. También imaginó sus bromas y su manera de restar importancia al reconocimiento: "Si yo no soy nadie", habría dicho por ser muy humilde. Cinco años después de su fallecimiento, el homenaje ha vuelto a colocar su nombre en el corazón del Carnaval. Un afecto que, como ella misma resumió, "es impagable".

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