José Luis Rodríguez Zapatero era, en su calidad de presidente del Gobierno (2004-2011), uno de los invitados a asistir al discurso –histórico, ya nos lo ha dejado claro TVE– del Papa León XIV en el Congreso de los Diputados, convertido en Cortes Generales debido a la presencia también de los senadores. Zapatero declinó la invitación, aduciendo que estaba muy concentrado en su defensa, algo que, siendo con toda seguridad verdad, seguro que no lo es toda: su presencia en el Hemiciclo hubiera levantado, a buen seguro, una enorme expectación entres los medios de comunicación ya que hay que recordar que tras aquella declaración en el jardín de su casa el mismo día en que se conoció que estaba siendo investigado por la Audiencia Nacional por blanqueo de capitales y tráfico de influencias, entre otros delitos, en relación con el rescate a la aerolínea Plus Ultra, no ha vuelto a tener ninguna intervención pública.
El expresidente tendrá que declarar ante la Audiencia Nacional el próximo día 16 de junio. Si bien la primera fecha que se le fijó fue el 2 de de este mismo mes, consiguió sin mayor problema un atraso de un par de semanas para preparar mejor su defensa.
Sin embargo, durante la semana en curso se están generando distintas informaciones, que pueden ser de gran relevancia para su causa. En primer lugar, el juez Calama ha solicitado a Estados Unidos, mediante una comisión rogatoria, la autorización para poder utilizar en el juicio como prueba el contenido del móvil incautado a Rodolfo Reyes Rojas, propietario de la aerolínea. Puede parecer algo pedestre, pero no lo es en absoluto: el juez Calama trata así de adelantarse a cualquier movimiento por parte de la defensa de Zapatero encaminado a evitar que este material, facilitado a la UDEF de la Policía Nacional el pasado 18 de marzo por la agencia estadounidense Homeland Security Investigations, pueda ser considerado nulo más adelante.
De hecho, hoy mismo se ha conocido también que precisamente la defensa de Zapatero le ha solicitado al juez Calama que reclame más información a Estados Unidos acerca de cómo se obtuvieron estos mensajes, que han resultado ser claves para la imputación del expresidente (hay que recordar, de entrada, que estos mensajes datan ni más ni menos que de 2021). La defensa pide conocer más detalles sobre la incautación, el análisis y la cadena de custodia del teléfono del directivo de Plus Ultra.
Las joyas, valoradas en más de un millón de euros
Otro asunto que llama poderosamente la atención es el de las joyas aparecidas en una caja fuerte en el despacho de Zapatero en la madrileña calle de Ferraz, muy cerca de la sede del PSOE. A lo largo de esta semana también se ha conocido que el juez Calama habría solicitado un peritaje sobre el valor de mercado que podrían tener estas joyas, acerca de las cuales todos los medios de comunicación, independientemente de su alineamiento político, insisten en que carecen de papeles acerca de su procedencia, nunca habrían sido declaradas a la Agencia Tributaria ni cómo llegaron a España. El Confidencial ha adelantado el posible valor estas joyas, ya que afirma que una valoración inicial sitúa el valor de estas piezas en un mínimo de un millón de euros, ya que se trata de diamantes, esmeraldas y rubíes auténticos. Estas joyas y su carencia de papeles –se ha hablado tanto de una herencia de Sonsoles Espinosa, la esposa de Zapatero, como de regalos durante la época en que estuvo al frente del Gobierno– podrían complicar aún más la situación del expresidente del Gobierno.
José Luis Rodríguez Zapatero era, en su calidad de presidente del Gobierno (2004-2011), uno de los invitados a asistir al discurso –histórico, ya nos lo ha dejado claro TVE– del Papa León XIV en el Congreso de los Diputados, convertido en Cortes Generales debido a la presencia también de los senadores. Zapatero declinó la invitación, aduciendo que estaba muy concentrado en su defensa, algo que, siendo con toda seguridad verdad, seguro que no lo es toda: su presencia en el Hemiciclo hubiera levantado, a buen seguro, una enorme expectación entres los medios de comunicación ya que hay que recordar que tras aquella declaración en el jardín de su casa el mismo día en que se conoció que estaba siendo investigado por la Audiencia Nacional por blanqueo de capitales y tráfico de influencias, entre otros delitos, en relación con el rescate a la aerolínea Plus Ultra, no ha vuelto a tener ninguna intervención pública.
El expresidente tendrá que declarar ante la Audiencia Nacional el próximo día 16 de junio. Si bien la primera fecha que se le fijó fue el 2 de de este mismo mes, consiguió sin mayor problema un atraso de un par de semanas para preparar mejor su defensa.
Sin embargo, durante la semana en curso se están generando distintas informaciones, que pueden ser de gran relevancia para su causa. En primer lugar, el juez Calama ha solicitado a Estados Unidos, mediante una comisión rogatoria, la autorización para poder utilizar en el juicio como prueba el contenido del móvil incautado a Rodolfo Reyes Rojas, propietario de la aerolínea. Puede parecer algo pedestre, pero no lo es en absoluto: el juez Calama trata así de adelantarse a cualquier movimiento por parte de la defensa de Zapatero encaminado a evitar que este material, facilitado a la UDEF de la Policía Nacional el pasado 18 de marzo por la agencia estadounidense Homeland Security Investigations, pueda ser considerado nulo más adelante.
De hecho, hoy mismo se ha conocido también que precisamente la defensa de Zapatero le ha solicitado al juez Calama que reclame más información a Estados Unidos acerca de cómo se obtuvieron estos mensajes, que han resultado ser claves para la imputación del expresidente (hay que recordar, de entrada, que estos mensajes datan ni más ni menos que de 2021). La defensa pide conocer más detalles sobre la incautación, el análisis y la cadena de custodia del teléfono del directivo de Plus Ultra.
Las joyas, valoradas en más de un millón de euros
Otro asunto que llama poderosamente la atención es el de las joyas aparecidas en una caja fuerte en el despacho de Zapatero en la madrileña calle de Ferraz, muy cerca de la sede del PSOE. A lo largo de esta semana también se ha conocido que el juez Calama habría solicitado un peritaje sobre el valor de mercado que podrían tener estas joyas, acerca de las cuales todos los medios de comunicación, independientemente de su alineamiento político, insisten en que carecen de papeles acerca de su procedencia, nunca habrían sido declaradas a la Agencia Tributaria ni cómo llegaron a España. El Confidencial ha adelantado el posible valor estas joyas, ya que afirma que una valoración inicial sitúa el valor de estas piezas en un mínimo de un millón de euros, ya que se trata de diamantes, esmeraldas y rubíes auténticos. Estas joyas y su carencia de papeles –se ha hablado tanto de una herencia de Sonsoles Espinosa, la esposa de Zapatero, como de regalos durante la época en que estuvo al frente del Gobierno– podrían complicar aún más la situación del expresidente del Gobierno.
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