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política

El Papa, en el Congreso de los Diputados, reivindica la acogida para los migrantes y critica el aborto

León XIV protagoniza este lunes un discurso histórico en el Congreso en el que reclama "vías seguras y legales" para los inmigrantes y se pronuncia contra la interrupción voluntaria del embarazo

  • El Papa León XIV, aplaudiendo en el Congreso de los Diputados.

El Papa León XIV ha hecho historia este lunes en España al convertirse en el primer pontífice en pronunciar un discurso ante el Congreso de los Diputados, en una intervención que combina un mensaje de firme defensa de los migrantes con una clara posición contraria al aborto. El Pontífice fue recibido con un prolongado aplauso con los presentes en pie al entrar en el hemiciclo, donde le aguardaban miembros del Gobierno, representantes de los grupos parlamentarios, expresidentes y destacadas personalidades de la vida política y eclesiástica española.

La jornada arranca con una reunión de 20 minutos entre León XIV y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Nunciatura Apostólica de Madrid, donde trataron el desarrollo de la visita apostólica y asuntos relativos a la situación internacional, las cuestiones sociales, la migración y las relaciones entre España y el Vaticano. Sánchez obsequió al Papa con un bonsái de olivo español de 13 años, símbolo universal de paz y diálogo. Poco después, el Pontífice recorrió las calles de Madrid entre aclamaciones del público congregado en el exterior de la Nunciatura.

"Las fronteras pueden convertirse en espacios de protección de la dignidad humana"

El núcleo del discurso papal aborda con contundencia el fenómeno de la migración, asunto central de su visita a España, en la que ya visitó un centro de ayuda a migrantes en Madrid y tiene previsto acudir al puerto de Arguineguín, en Gran Canaria, punto de llegada de miles de personas que intentan alcanzar Europa desde África. León XIV califica de "trágico drama" la situación de quienes se ven obligados a dejarlo todo para buscar paz y seguridad, e instó a que la respuesta internacional "mire a las personas, afronte las causas que obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos".

  • El hemiciclo casi al completo para escuchar al Papa León XIV.
  • -

El Papa reclama "vías seguras y legales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración", así como el derecho a permanecer en la propia tierra, procurando las condiciones para que nadie tenga que abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida. Alertó del "altísimo coste" en vidas humanas de las rutas migratorias, tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico, y denunció que "muchas personas siguen siendo presas de traficantes y contrabandistas que aprovechan su desesperación". Concluyó con un mensaje de esperanza: "Cuando la respuesta institucional se hace cercana, justa y coordinada, las fronteras dejan de ser lugares de abandono y pueden convertirse en espacios de protección responsable de la dignidad humana".

Contra el aborto: "¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido?"

En el otro gran eje de su intervención, León XIV defendió la protección de "toda vida humana" con un mensaje inequívocamente contrario al aborto. "Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia. Cuando esta certeza se oscurece, los más vulnerables son las primeras víctimas y la ley pierde su significado más profundo: servir y proteger a cada persona", afirmó. Y lanzó una pregunta retórica que resume su posición: "¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido?"

Antes del discurso papal, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, defendió el multilateralismo y reclamó que la paz vuelva al centro de la acción política internacional. También alertó de los riesgos de la inteligencia artificial y exigió una regulación ética que garantice que sus avances beneficien al conjunto de la sociedad y no "el enriquecimiento de unos pocos", en línea con la primera encíclica de León XIV, en la que el Papa alertó contra el "tecnofascismo".

La jornada tuvo también un momento singular: la portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Barbero, entregó al Papa una carta del Sindicato de Inquilinas que denuncia la crisis de vivienda y el papel que algunas entidades vinculadas a la Iglesia estarían desempeñando en procesos de especulación inmobiliaria, pidiendo al Pontífice que intervenga y defienda el principio de que la vivienda debe estar al servicio del bien común. Solo Podemos y BNG se han negado a asistir al acto.

El Papa León XIV ha hecho historia este lunes en España al convertirse en el primer pontífice en pronunciar un discurso ante el Congreso de los Diputados, en una intervención que combina un mensaje de firme defensa de los migrantes con una clara posición contraria al aborto. El Pontífice fue recibido con un prolongado aplauso con los presentes en pie al entrar en el hemiciclo, donde le aguardaban miembros del Gobierno, representantes de los grupos parlamentarios, expresidentes y destacadas personalidades de la vida política y eclesiástica española.

La jornada arranca con una reunión de 20 minutos entre León XIV y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Nunciatura Apostólica de Madrid, donde trataron el desarrollo de la visita apostólica y asuntos relativos a la situación internacional, las cuestiones sociales, la migración y las relaciones entre España y el Vaticano. Sánchez obsequió al Papa con un bonsái de olivo español de 13 años, símbolo universal de paz y diálogo. Poco después, el Pontífice recorrió las calles de Madrid entre aclamaciones del público congregado en el exterior de la Nunciatura.

"Las fronteras pueden convertirse en espacios de protección de la dignidad humana"

El núcleo del discurso papal aborda con contundencia el fenómeno de la migración, asunto central de su visita a España, en la que ya visitó un centro de ayuda a migrantes en Madrid y tiene previsto acudir al puerto de Arguineguín, en Gran Canaria, punto de llegada de miles de personas que intentan alcanzar Europa desde África. León XIV califica de "trágico drama" la situación de quienes se ven obligados a dejarlo todo para buscar paz y seguridad, e instó a que la respuesta internacional "mire a las personas, afronte las causas que obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos".

  • El hemiciclo casi al completo para escuchar al Papa León XIV.
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El Papa reclama "vías seguras y legales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración", así como el derecho a permanecer en la propia tierra, procurando las condiciones para que nadie tenga que abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida. Alertó del "altísimo coste" en vidas humanas de las rutas migratorias, tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico, y denunció que "muchas personas siguen siendo presas de traficantes y contrabandistas que aprovechan su desesperación". Concluyó con un mensaje de esperanza: "Cuando la respuesta institucional se hace cercana, justa y coordinada, las fronteras dejan de ser lugares de abandono y pueden convertirse en espacios de protección responsable de la dignidad humana".

Contra el aborto: "¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido?"

En el otro gran eje de su intervención, León XIV defendió la protección de "toda vida humana" con un mensaje inequívocamente contrario al aborto. "Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia. Cuando esta certeza se oscurece, los más vulnerables son las primeras víctimas y la ley pierde su significado más profundo: servir y proteger a cada persona", afirmó. Y lanzó una pregunta retórica que resume su posición: "¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido?"

Antes del discurso papal, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, defendió el multilateralismo y reclamó que la paz vuelva al centro de la acción política internacional. También alertó de los riesgos de la inteligencia artificial y exigió una regulación ética que garantice que sus avances beneficien al conjunto de la sociedad y no "el enriquecimiento de unos pocos", en línea con la primera encíclica de León XIV, en la que el Papa alertó contra el "tecnofascismo".

La jornada tuvo también un momento singular: la portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Barbero, entregó al Papa una carta del Sindicato de Inquilinas que denuncia la crisis de vivienda y el papel que algunas entidades vinculadas a la Iglesia estarían desempeñando en procesos de especulación inmobiliaria, pidiendo al Pontífice que intervenga y defienda el principio de que la vivienda debe estar al servicio del bien común. Solo Podemos y BNG se han negado a asistir al acto.

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