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El vino de Andalucía y sus 22.700 hectáreas de viñedo se unen frente a la bajada del consumo y otros desafíos

El plan director del Marco de Jerez inspira buena parte del documento de la Junta, aprobado en el Consejo de Gobierno de este miércoles, que busca afrontar cuestiones tan diversas como el relevo generacional, el cambio climático, la rentabilidad o el cambio de hábitos entre los consumidores

  • Vendimia y asoleo de la uva Pedro Ximenez en Gonzalez Byass. -

El Consejo de Gobierno de la Junta ha dado los primeros pasos en la formulación y posterior planificación de la primera Estrategia del Viñedo y el Vino de Andalucía (2028-31). Se trata de una especie de hoja de ruta con la que la Junta pretende reforzar la competitividad y la rentabilidad de un sector agroalimentario que se considera emblemático, pese a que son unas 22.700 las hectáreas que tiene la comunidad, repartidas en unas 2.500 explotaciones.

La iniciativa busca garantizar el futuro del viñedo andaluz y de la producción de vino mediante medidas que permitan a agricultores y bodegas adaptarse a un escenario marcado por factores como el relevo generacional, los efectos del cambio climático, los problemas fitosanitarios y, muy importante, los cambios en los hábitos de consumo.

La inspiración o arranque de esta Estrategia se basa, de alguna manera, en el plan director de viñedo del Marco de Jerez. Ese plan director reúne una serie de diagnósticos y estrategias que, desde el primer momento, se entendió que, teniendo en cuenta las particularidades de cada uno, podían ser de interés para el conjunto de las denominaciones de origen andaluzas y, en general, todo el viñedo.

Esa vocación de 'piloto' del plan director jerezano se 'filtra' en esta Estrategia que ve la luz con la idea de ofrecer una respuesta integral a los desafíos estructurales y coyunturales que afronta la actividad vitivinícola andaluza, "impulsando al mismo tiempo la innovación, la digitalización, la sostenibilidad, la internacionalización y la diversificación de mercados", ha informado la propia Junta de Andalucía.

Primeras opiniones desde Jerez y Montilla

El presidente del Consejo Regulador del Vino de Jerez, César Saldaña, afirmó que hace unos días se produjo una reunión previa con todos los consejos andaluces y responsables de la Junta. Saldaña afirmó que los consejos trasladaron la necesidad de que el vino se sumara al plan, que no fuera únicamente de viñedo, "tiene que ser un plan de todo". Respecto al plan, afirmó que es pronto para hablar de resultados y que se están dando los primeros pasos.

El presidente de Fedejerez, Jorge Pascual, también tuvo unas primeras palabras sobre este tema. Recordó también que, en efecto, este tema parte o se inspira en el plan director del Marco de Jerez y que ahora se quiere ampliar al resto del viñedo. Para Pascual, "es importante que en Andalucía se hable de vino y sobre todo en un contexto negativo en cuanto a ventas y que lo haga la Junta". En cuanto al documento, señaló que "es amplio", que "recoge la preocupación de las bodegas" y que es un buen punto de partida para comenzar a trabajar el sector.

Javier Martín, presidente de Montilla-Moriles, la decisión adoptada por la Junta supone "un hito para el vino andaluz" y una oportunidad para la DO cordobesa. "Recibimos con enorme satisfacción una noticia que supone el reconocimiento institucional de la importancia del vino y el viñedo en las comarcas rurales andaluzas. Este es un paso fundamental para contar con una planificación específica en el sector".

Entre los objetivos específicos que se marca el Gobierno andaluz se encuentra, por ejemplo, el fomento del uso de las nuevas herramientas digitales como palanca para un cultivo moderno y sostenible. Además, también contempla fortalecer las figuras de calidad e impulsar la formación y la I+D+i como elementos imprescindibles para mejorar en competitividad y adaptarse a las preferencias actuales de los consumidores. En cuanto a la elaboración de la estrategia, la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural apuesta por un diálogo fluido y constante con los agentes económicos y sociales implicados en la actividad vitivinícola. Coag Andalucía, por ejemplo, espera que, a partir de este momento la Consejería de Agricultura vaya llamando a los distintos agentes a fin de enriquecer el documento.

De esta forma, será posible que el documento funcione como instrumento de planificación y coordinación de la acción de la propia Junta para el conjunto del sector al definir prioridades, ordenar actuaciones públicas y establecer una hoja de ruta compartida con los integrantes de la cadena de producción. Entre los contenidos que incluirá la estrategia se encuentra una caracterización del sector agrícola y la agroindustria asociada, así como un diagnóstico de la situación actual.

Ante este contexto, se plantearán los objetivos estratégicos que perseguirá esta planificación y se programará su desarrollo a lo largo del período de aplicación.

La actividad ligada a la producción vitivinícola tiene relevancia económica, social, cultural y territorial en Andalucía, donde cuenta con una arraigada tradición y una importante presencia en numerosas comarcas rurales.

Además de generar actividad económica, el viñedo contribuye a la conservación del paisaje y del patrimonio rural andaluz; y la excelencia de los vinos de esta tierra influyen en el buen posicionamiento del sector agroalimentario en los mercados internacionales.

No debe olvidarse, además, el carácter sostenible de estas explotaciones que, como demuestran las fincas del Condado de Huelva ubicadas en el entorno de Doñana, son ejemplo de compatibilidad de la actividad agraria con la conservación de la naturaleza. La superficie de vid de Andalucía sirve de refugio a especies de flora y fauna que encuentran en estos espacios su hábitat natural.

28 menciones de calidad en 22.700 hectáreas de viñedo

Las 22.700 hectáreas de viñedo corresponden en su mayoría a vid destinada a la producción de vino (más del 89%), aunque también contempla viñedos de uva de mesa (10,1%) y otros de los que se obtienen pasas (0,7%). En cuanto a volumen de producción, la media de Andalucía alcanza las 130.000 toneladas al año.

Destaca especialmente la apuesta de estos productores por la calidad diferencia, llegando a contar en Andalucía con 28 menciones de calidad ligadas al viñedo.

En Andalucía se elaboran vinos amparados por 24 denominaciones, entre las que se encuentran ocho denominaciones de origen (Condado de Huelva, Granada, JerezXérès-Sherry, Lebrija, Málaga, Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, Montilla-Moriles, Sierras de Málaga, y Vino Naranja del Condado de Huelva) y 16 indicaciones geográficas protegidas, IGP (Altiplano de Sierra Nevada, Bailén, Cádiz, Córdoba, Cumbres del Guadalfeo, Desierto de Almería, Laderas del Genil, Láujar-Alpujarra, Los Palacios, Norte de Almería, Ribera de Andarax, Sierra Norte de Sevilla, Sierra Sur de Jaén, Sierras de Las Estancias y Los Filabres, Torreperogil, y Villaviciosa de Córdoba).

Asimismo, también se producen en Andalucía vinagres protegidos por tres DOP (Vinagre del Condado de Huelva, Vinagre de Jerez, y Vinagre de Montilla-Moriles) y alimentos acogidos a la Denominación de Origen Protegida Pasas de Málaga.

El Consejo de Gobierno de la Junta ha dado los primeros pasos en la formulación y posterior planificación de la primera Estrategia del Viñedo y el Vino de Andalucía (2028-31). Se trata de una especie de hoja de ruta con la que la Junta pretende reforzar la competitividad y la rentabilidad de un sector agroalimentario que se considera emblemático, pese a que son unas 22.700 las hectáreas que tiene la comunidad, repartidas en unas 2.500 explotaciones.

La iniciativa busca garantizar el futuro del viñedo andaluz y de la producción de vino mediante medidas que permitan a agricultores y bodegas adaptarse a un escenario marcado por factores como el relevo generacional, los efectos del cambio climático, los problemas fitosanitarios y, muy importante, los cambios en los hábitos de consumo.

La inspiración o arranque de esta Estrategia se basa, de alguna manera, en el plan director de viñedo del Marco de Jerez. Ese plan director reúne una serie de diagnósticos y estrategias que, desde el primer momento, se entendió que, teniendo en cuenta las particularidades de cada uno, podían ser de interés para el conjunto de las denominaciones de origen andaluzas y, en general, todo el viñedo.

Esa vocación de 'piloto' del plan director jerezano se 'filtra' en esta Estrategia que ve la luz con la idea de ofrecer una respuesta integral a los desafíos estructurales y coyunturales que afronta la actividad vitivinícola andaluza, "impulsando al mismo tiempo la innovación, la digitalización, la sostenibilidad, la internacionalización y la diversificación de mercados", ha informado la propia Junta de Andalucía.

Primeras opiniones desde Jerez y Montilla

El presidente del Consejo Regulador del Vino de Jerez, César Saldaña, afirmó que hace unos días se produjo una reunión previa con todos los consejos andaluces y responsables de la Junta. Saldaña afirmó que los consejos trasladaron la necesidad de que el vino se sumara al plan, que no fuera únicamente de viñedo, "tiene que ser un plan de todo". Respecto al plan, afirmó que es pronto para hablar de resultados y que se están dando los primeros pasos.

El presidente de Fedejerez, Jorge Pascual, también tuvo unas primeras palabras sobre este tema. Recordó también que, en efecto, este tema parte o se inspira en el plan director del Marco de Jerez y que ahora se quiere ampliar al resto del viñedo. Para Pascual, "es importante que en Andalucía se hable de vino y sobre todo en un contexto negativo en cuanto a ventas y que lo haga la Junta". En cuanto al documento, señaló que "es amplio", que "recoge la preocupación de las bodegas" y que es un buen punto de partida para comenzar a trabajar el sector.

Javier Martín, presidente de Montilla-Moriles, la decisión adoptada por la Junta supone "un hito para el vino andaluz" y una oportunidad para la DO cordobesa. "Recibimos con enorme satisfacción una noticia que supone el reconocimiento institucional de la importancia del vino y el viñedo en las comarcas rurales andaluzas. Este es un paso fundamental para contar con una planificación específica en el sector".

Entre los objetivos específicos que se marca el Gobierno andaluz se encuentra, por ejemplo, el fomento del uso de las nuevas herramientas digitales como palanca para un cultivo moderno y sostenible. Además, también contempla fortalecer las figuras de calidad e impulsar la formación y la I+D+i como elementos imprescindibles para mejorar en competitividad y adaptarse a las preferencias actuales de los consumidores. En cuanto a la elaboración de la estrategia, la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural apuesta por un diálogo fluido y constante con los agentes económicos y sociales implicados en la actividad vitivinícola. Coag Andalucía, por ejemplo, espera que, a partir de este momento la Consejería de Agricultura vaya llamando a los distintos agentes a fin de enriquecer el documento.

De esta forma, será posible que el documento funcione como instrumento de planificación y coordinación de la acción de la propia Junta para el conjunto del sector al definir prioridades, ordenar actuaciones públicas y establecer una hoja de ruta compartida con los integrantes de la cadena de producción. Entre los contenidos que incluirá la estrategia se encuentra una caracterización del sector agrícola y la agroindustria asociada, así como un diagnóstico de la situación actual.

Ante este contexto, se plantearán los objetivos estratégicos que perseguirá esta planificación y se programará su desarrollo a lo largo del período de aplicación.

La actividad ligada a la producción vitivinícola tiene relevancia económica, social, cultural y territorial en Andalucía, donde cuenta con una arraigada tradición y una importante presencia en numerosas comarcas rurales.

Además de generar actividad económica, el viñedo contribuye a la conservación del paisaje y del patrimonio rural andaluz; y la excelencia de los vinos de esta tierra influyen en el buen posicionamiento del sector agroalimentario en los mercados internacionales.

No debe olvidarse, además, el carácter sostenible de estas explotaciones que, como demuestran las fincas del Condado de Huelva ubicadas en el entorno de Doñana, son ejemplo de compatibilidad de la actividad agraria con la conservación de la naturaleza. La superficie de vid de Andalucía sirve de refugio a especies de flora y fauna que encuentran en estos espacios su hábitat natural.

28 menciones de calidad en 22.700 hectáreas de viñedo

Las 22.700 hectáreas de viñedo corresponden en su mayoría a vid destinada a la producción de vino (más del 89%), aunque también contempla viñedos de uva de mesa (10,1%) y otros de los que se obtienen pasas (0,7%). En cuanto a volumen de producción, la media de Andalucía alcanza las 130.000 toneladas al año.

Destaca especialmente la apuesta de estos productores por la calidad diferencia, llegando a contar en Andalucía con 28 menciones de calidad ligadas al viñedo.

En Andalucía se elaboran vinos amparados por 24 denominaciones, entre las que se encuentran ocho denominaciones de origen (Condado de Huelva, Granada, JerezXérès-Sherry, Lebrija, Málaga, Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, Montilla-Moriles, Sierras de Málaga, y Vino Naranja del Condado de Huelva) y 16 indicaciones geográficas protegidas, IGP (Altiplano de Sierra Nevada, Bailén, Cádiz, Córdoba, Cumbres del Guadalfeo, Desierto de Almería, Laderas del Genil, Láujar-Alpujarra, Los Palacios, Norte de Almería, Ribera de Andarax, Sierra Norte de Sevilla, Sierra Sur de Jaén, Sierras de Las Estancias y Los Filabres, Torreperogil, y Villaviciosa de Córdoba).

Asimismo, también se producen en Andalucía vinagres protegidos por tres DOP (Vinagre del Condado de Huelva, Vinagre de Jerez, y Vinagre de Montilla-Moriles) y alimentos acogidos a la Denominación de Origen Protegida Pasas de Málaga.

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