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"Si se captura fortuitamente un atún, ahora existe la posibilidad de traerlo a tierra y comercializarlo"

Pescadores de Cádiz señalan como "un avance" el nuevo permiso pero recelan de las trabas al sector

  • Una levantá de un atún rojo en una almadraba. -

La nueva regulación de la pesca fortuita de atún rojo ha llegado, pero no ha convencido del todo a los pescadores del Estrecho de Gibraltar. El sector la valora como un avance, aunque considera que se queda corta frente a la realidad de una zona donde esta especie está presente casi todo el año.

La Secretaría General de Pesca publicó la Resolución del 6 de agosto de 2026, que fija los criterios para gestionar estas capturas y afecta a los puertos de Algeciras, Barbate, Conil, La Línea de la Concepción y Tarifa. El sector había presentado alegaciones a finales de julio para que se tuvieran en cuenta las circunstancias especiales del Estrecho, pero esas peticiones no se incorporaron al texto final.

El límite de un ejemplar por embarcación y día, según los pescadores, puede ayudar a ordenar la actividad, aunque advierten de que complicará las cosas en ciertos momentos del año, cuando se capturan varios atunes de forma fortuita a la vez. Insisten en que el Estrecho no puede tratarse igual que otras zonas pesqueras españolas por la presencia elevada y constante del atún rojo, una singularidad que la propia normativa estatal ya había reconocido al señalar específicamente a estos puertos como afectados.

Pese a las críticas, el sector admite que la resolución mejora la situación anterior: ahora un ejemplar capturado de forma fortuita puede desembarcarse y venderse legalmente. "Tenemos algo que antes no teníamos. Si se captura fortuitamente un atún, ahora existe la posibilidad de traerlo a tierra y comercializarlo", explica Nicolás Fernández, gerente de OPP72, aunque reconoce que la norma "se queda por debajo de lo que habíamos solicitado".

Los pescadores confían en que las 64 toneladas asignadas para estas capturas se agoten y sirvan para evidenciar el impacto real que tiene el atún rojo en el día a día de la flota artesanal del Estrecho. Esperan además que esta primera experiencia se tenga en cuenta en próximas decisiones, avanzando hacia una regulación pensada específicamente para esta zona.

"Estamos satisfechos porque se ha producido un avance, pero también insatisfechos porque no hemos conseguido todo lo que habíamos solicitado desde el primer momento", resume Fernández. Los pescadores reclaman, en definitiva, que las administraciones sigan trabajando en una respuesta específica para un problema que cada vez condiciona más la actividad pesquera en el Estrecho de Gibraltar.

La nueva regulación de la pesca fortuita de atún rojo ha llegado, pero no ha convencido del todo a los pescadores del Estrecho de Gibraltar. El sector la valora como un avance, aunque considera que se queda corta frente a la realidad de una zona donde esta especie está presente casi todo el año.

La Secretaría General de Pesca publicó la Resolución del 6 de agosto de 2026, que fija los criterios para gestionar estas capturas y afecta a los puertos de Algeciras, Barbate, Conil, La Línea de la Concepción y Tarifa. El sector había presentado alegaciones a finales de julio para que se tuvieran en cuenta las circunstancias especiales del Estrecho, pero esas peticiones no se incorporaron al texto final.

El límite de un ejemplar por embarcación y día, según los pescadores, puede ayudar a ordenar la actividad, aunque advierten de que complicará las cosas en ciertos momentos del año, cuando se capturan varios atunes de forma fortuita a la vez. Insisten en que el Estrecho no puede tratarse igual que otras zonas pesqueras españolas por la presencia elevada y constante del atún rojo, una singularidad que la propia normativa estatal ya había reconocido al señalar específicamente a estos puertos como afectados.

Pese a las críticas, el sector admite que la resolución mejora la situación anterior: ahora un ejemplar capturado de forma fortuita puede desembarcarse y venderse legalmente. "Tenemos algo que antes no teníamos. Si se captura fortuitamente un atún, ahora existe la posibilidad de traerlo a tierra y comercializarlo", explica Nicolás Fernández, gerente de OPP72, aunque reconoce que la norma "se queda por debajo de lo que habíamos solicitado".

Los pescadores confían en que las 64 toneladas asignadas para estas capturas se agoten y sirvan para evidenciar el impacto real que tiene el atún rojo en el día a día de la flota artesanal del Estrecho. Esperan además que esta primera experiencia se tenga en cuenta en próximas decisiones, avanzando hacia una regulación pensada específicamente para esta zona.

"Estamos satisfechos porque se ha producido un avance, pero también insatisfechos porque no hemos conseguido todo lo que habíamos solicitado desde el primer momento", resume Fernández. Los pescadores reclaman, en definitiva, que las administraciones sigan trabajando en una respuesta específica para un problema que cada vez condiciona más la actividad pesquera en el Estrecho de Gibraltar.

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