Esta semana compartimos con todos vosotros, los lectores de lavozdelsur.es, una receta muy tradicional de la rica y variada gastronomía española, el pollo al ajillo.

Hay recetas que no pasan de moda porque nunca han necesitado complicarse. El pollo al ajillo es una de ellas. Es de esos platos que huelen a casa, a cocina de siempre, a domingo sin prisas. Con pocos ingredientes y mucho sabor, demuestra que no hace falta nada sofisticado para comer bien.

Ajo, buen aceite de oliva, un poco de vino y paciencia para que el pollo quede en su punto. No tiene misterio, pero sí tiene truco: dorar bien los ajos sin que se quemen y dejar que la salsa se concentre lo justo para que luego no quede ni una gota en el plato. Porque si algo tiene el pollo al ajillo es que siempre pide pan… y repetir.

Y si lo hacemos en Andalucía, y en concreto en la provincia de Cádiz, le vamos a dar un toque de fino o manzanilla, como hemos hecho nosotras, que le aporta ese matiz tan nuestro y convierte una receta sencilla en un plato con identidad.

Compartimos ya la receta que esperamos que os guste tanto como a nosotras en casa.

Ingredientes

  • 1 pollo entero de aproximadamente 1.500g

  • 5 dientes de ajo

  • Aceite de oliva virgen extra

  • Harina de trigo (nosotras harina de maíz, opción #singluten)

  • 10 ml de zumo de limón

  • 500 ml de caldo de pollo

  • 150 ml de vino Fino de Jerez

  • 1 hoja de laurel

  • Sal y pimienta negra molida

 

Modo de preparación

Al comprar el pollo, pedimos al dependiente que nos lo corte en trozos más pequeños para cocinar al ajillo y lo harán estupendamente.

Lo primero que vamos a hacer es aromatizar el aceite de oliva friendo en él unos ajos con su piel. En cuanto la piel se tueste un poco, los retiramos.

Salpimentamos los trozos de pollo y las pasamos ligeramente por harina y las freímos a fuego fuerte para dorar su exterior.

Una vez estén bien doradas, retiramos parte del aceite para que no queden muy grasientas y añadimos el zumo de medio limón, removiendo para que todas las piezas se impregnen de su sabor.

Para que nos quede muy muy tierno, casi como un guiso de pollo en salsa, añadimos ahora el caldo de pollo, dos dientes de ajo crudos picados en láminas y la hoja de laurel, dejando que el conjunto cueza a borbotones, hasta que prácticamente todo el caldo se evapore.

En ese momento incorporamos el vino fino de Jerez, dejándole dar un último hervor.

Para llevarlo a la mesa, sacamos los trozos de pollo y los ponemos en una fuente, y preparamos la salsa.

Para ello, desglasamos el fondo de la sartén raspando con una cuchara de madera para ligar la salsa, que tendrá los aromas del pollo, el ajo, el caldo, el vino y el limón y la consistencia de la harina.

Buen provecho y feliz fin de semana.

Ya sabéis que, para más recetas, podéis consultar la hemeroteca de lavozdelsur.es y nuestra web www.aprendiendoacocinar.es

Hasta el viernes próximo, que estaremos disfrutando del IV Encuentro de Mujeres en la Gastronomía Gaditana, organizado por la Asociación Red profesional Mujeres Imparables, de la que soy vocal de gastronomía.

Este IV Encuentro se celebra en Bodegas Valdespino en Jerez, bajo el lema “Jerez, sabor con igualdad. La gastronomía que quita el sentío”, y lo dedicaremos a Jerez, como Capital Española de la Gastronomía”.

Sobre el autor

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Pilar Ruiz Rodríguez-Rubio

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