La Generalitat de Cataluña ha confirmado un nuevo caso de gripe porcina A (H1N1) en la provincia de Lleida, el cuarto registrado en España desde 2009. El caso coincide con la reciente reaparición de la peste porcina africana en el país, detectada en noviembre tras 31 años sin registros, aunque las autoridades han subrayado que ambos virus no están relacionados.
El paciente es un hombre de 83 años que no presentó síntomas y que, según las investigaciones iniciales, no habría estado en contacto con cerdos ni con explotaciones ganaderas. La Conselleria de Salud ha abierto un proceso de seguimiento para determinar el origen de la infección y ha destacado que el riesgo para la población general es "muy bajo".
Esteve Fernández, secretario de Salud Pública de la Generalitat, ha asegurado que el contagiado se encuentra “perfectamente” y que no ha transmitido el virus a ninguno de sus contactos cercanos. Por su parte, Jacobo Mendioroz, subdirector general de Vigilancia y Respuesta a Emergencias Sanitarias, ha calificado el caso como “inhabitual” debido a la ausencia de contacto directo con animales.
Transmisión de persona a persona
Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y de la Agència de Salut Pública colaboran para evaluar la situación y definir las medidas necesarias para su seguimiento. La investigación apunta a una posible transmisión de persona a persona, dado que el paciente no tuvo exposición a fuentes animales conocidas.
Las autoridades insisten en la necesidad de mantener la vigilancia epidemiológica y la coordinación entre organismos nacionales e internacionales. El caso refuerza la importancia de los sistemas de alerta temprana para detectar infecciones poco habituales y evitar su propagación, especialmente entre grupos vulnerables como las personas mayores.


