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Mediaset compra 'El Rosco' de 'Pasapalabra' para usarlo en un nuevo concurso

La sentencia del Supremo establece que la famosa prueba estaba pantentada al margen del programa, por lo que sus derechos eran distintos

  • El sevillano Rafa Castaño, a punto de ganar el bote de 'Pasapalabra'.

La batalla judicial en torno a Pasapalabra ha dado un nuevo giro tras la decisión del Tribunal Supremo de ordenar el cese de emisiones de El Rosco en Antena 3. La resolución, dictada este jueves 21 de mayo, confirma la sentencia previa de la Audiencia Provincial de Barcelona y establece que la popular ronda final del concurso pertenece a la productora neerlandesa MC&F. La decisión supone un importante revés para Atresmedia e ITV Studios, cuyos recursos han sido desestimados por el alto tribunal.

En paralelo a este desenlace judicial, Mediaset llevaba más de un año preparando un movimiento estratégico relacionado con los derechos de la prueba televisiva. El consejero delegado del grupo audiovisual, Alessandro Salem, alcanzó un acuerdo con MC&F condicionado a una resolución favorable del Supremo. La operación, adelantada por Informalia y confirmada por verTele, abre la puerta a un cambio de escenario en uno de los formatos más reconocibles de la televisión española.

 

 

Pese a este acuerdo, Telecinco no trabaja por ahora en ningún proyecto concreto para incorporar El Rosco a su programación. El futuro de la mecánica televisiva permanece abierto y dependerá de cómo decida explotarse comercialmente a partir de ahora. La prueba ha mantenido durante años un notable rendimiento de audiencia y ha funcionado como uno de los principales activos del concurso, además de servir de impulso para los informativos emitidos a continuación.

El acuerdo alcanzado entre Mediaset y MC&F no incluye cláusulas de rescisión unilateral, aunque el proceso judicial abre ahora un periodo de posibles negociaciones. Según las informaciones publicadas, Atresmedia podría intentar alcanzar un entendimiento con la productora neerlandesa para mantener el formato. En cualquier caso, la explotación futura de El Rosco dependerá exclusivamente de la autorización de la compañía propietaria de los derechos.

La decisión del Supremo

La sentencia del Tribunal Supremo también establece medidas adicionales vinculadas a la protección de la propiedad intelectual. El fallo obliga a retirar del mercado y destruir todas las grabaciones audiovisuales que incluyan un juego basado en ese formato, así como los elementos materiales y equipos destinados principalmente a la reproducción o fabricación de programas que incorporen El Rosco. El tribunal considera que se trata de una obra protegida por su estructura y complejidad, y no de una simple idea general de concurso televisivo.

La resolución reabre así un conflicto que lleva años enfrentando a distintas compañías audiovisuales por uno de los formatos más populares de la televisión. El acuerdo alcanzado por Mediaset con MC&F añade un nuevo elemento de incertidumbre a un panorama mediático que vuelve a verse alterado por las consecuencias de una larga disputa judicial. A partir de ahora, el sector queda pendiente de conocer cuál será el destino definitivo de una prueba convertida en símbolo de Pasapalabra.

La batalla judicial en torno a Pasapalabra ha dado un nuevo giro tras la decisión del Tribunal Supremo de ordenar el cese de emisiones de El Rosco en Antena 3. La resolución, dictada este jueves 21 de mayo, confirma la sentencia previa de la Audiencia Provincial de Barcelona y establece que la popular ronda final del concurso pertenece a la productora neerlandesa MC&F. La decisión supone un importante revés para Atresmedia e ITV Studios, cuyos recursos han sido desestimados por el alto tribunal.

En paralelo a este desenlace judicial, Mediaset llevaba más de un año preparando un movimiento estratégico relacionado con los derechos de la prueba televisiva. El consejero delegado del grupo audiovisual, Alessandro Salem, alcanzó un acuerdo con MC&F condicionado a una resolución favorable del Supremo. La operación, adelantada por Informalia y confirmada por verTele, abre la puerta a un cambio de escenario en uno de los formatos más reconocibles de la televisión española.

 

 

Pese a este acuerdo, Telecinco no trabaja por ahora en ningún proyecto concreto para incorporar El Rosco a su programación. El futuro de la mecánica televisiva permanece abierto y dependerá de cómo decida explotarse comercialmente a partir de ahora. La prueba ha mantenido durante años un notable rendimiento de audiencia y ha funcionado como uno de los principales activos del concurso, además de servir de impulso para los informativos emitidos a continuación.

El acuerdo alcanzado entre Mediaset y MC&F no incluye cláusulas de rescisión unilateral, aunque el proceso judicial abre ahora un periodo de posibles negociaciones. Según las informaciones publicadas, Atresmedia podría intentar alcanzar un entendimiento con la productora neerlandesa para mantener el formato. En cualquier caso, la explotación futura de El Rosco dependerá exclusivamente de la autorización de la compañía propietaria de los derechos.

La decisión del Supremo

La sentencia del Tribunal Supremo también establece medidas adicionales vinculadas a la protección de la propiedad intelectual. El fallo obliga a retirar del mercado y destruir todas las grabaciones audiovisuales que incluyan un juego basado en ese formato, así como los elementos materiales y equipos destinados principalmente a la reproducción o fabricación de programas que incorporen El Rosco. El tribunal considera que se trata de una obra protegida por su estructura y complejidad, y no de una simple idea general de concurso televisivo.

La resolución reabre así un conflicto que lleva años enfrentando a distintas compañías audiovisuales por uno de los formatos más populares de la televisión. El acuerdo alcanzado por Mediaset con MC&F añade un nuevo elemento de incertidumbre a un panorama mediático que vuelve a verse alterado por las consecuencias de una larga disputa judicial. A partir de ahora, el sector queda pendiente de conocer cuál será el destino definitivo de una prueba convertida en símbolo de Pasapalabra.

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