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Muere el padre de Blanca Romero, Rafael Pablo Romero, a los 81 años: la actriz le dedica un emotivo mensaje en redes

Rafael Pablo Romero, muy conocido en Gijón por su vínculo con el mundo del toreo, ha fallecido el pasado domingo tras varios meses de enfermedad

  • Blanca Romero junto a su padre Rafael Pablo Romero, en una foto que la actriz ha subido a Instagram.

El padre de Blanca Romero, Rafael Pablo Romero, ha fallecido este pasado domingo en Gijón (Asturias) a los 81 años de edad, tal y como informó en primer lugar La Nueva España. El abuelo de Lucía Rivera era muy conocido en la ciudad, de donde es originaria la familia, por su vínculo con el mundo del toreo.

Ya en octubre, la actriz había desvelado que su progenitor estaba enfermo y había sido ingresado en el hospital, motivo por el que tuvo que regresar a Asturias para estar a su lado. A finales de junio, Blanca compartió una fotografía junto a su padre en la que se le veía más débil, luciendo una herramienta de sujeción lumbar, aunque nada parecía presagiar el desenlace final.

Despedida en la más estricta intimidad familiar

La capilla ardiente se instaló en el Tanatorio Gijón-Cabueñes, junto al hospital de la ciudad, donde tanto el velatorio como la incineración de los restos mortales se llevaron a cabo en la más estricta intimidad familiar, sin que hayan trascendido apenas detalles de este último adiós.

Se esperaba que viajara hasta Asturias Lucía Rivera, hija mayor de Blanca, que a primera hora de la mañana del domingo compartió una imagen en un tren. La familia siempre ha estado muy unida, y la actriz había permanecido muy pendiente de su padre durante los últimos meses de su vida.

El vínculo de Blanca Romero con su padre y con Gijón

Blanca y los suyos viven en Peón, a unos veinte minutos de Gijón pero dentro del concejo de Villaviciosa, en un chalé que levantó su padre «hace veinte años», tal y como contó la actriz en el programa 'Raíces'. «Fuimos muy poco a poco... aquí metí casi todos los ingresos que tuve», desveló entonces sobre ese refugio, construido con la ayuda incondicional de su progenitor, ahora desaparecido.

Blanca Romero saltó a la fama por su carrera como modelo, aunque su popularidad se disparó cuando se casó con Cayetano Rivera, siete años después de conocerse en círculos y amigos comunes. La relación de su padre con el mundo de los toros formó parte, precisamente, de esa conexión entre ambos. La boda se celebró en 2001 en su Gijón natal, cuando la modelo ya era madre de Lucía, a quien el torero adoptó.

La pareja se divorció en 2004, aunque la relación de Lucía con su padre adoptivo se ha mantenido constante desde entonces. Actualmente, Blanca está enamorada del entrenador Quique Sánchez Flores, con quien inició su relación a finales del año pasado y con quien, pese a algunas crisis públicas, tiene claro que ha encontrado «el amor de mi vida», tal y como anunció hace algunos meses ante la prensa.

Tras la despedida en la intimidad, Blanca Romero quiso rendir homenaje público a su padre a través de un carrusel de fotografías, tanto antiguas como más recientes, compartido en su cuenta de Instagram: “Te vamos a echar de menos. Vuela alto torero. Luci y Martín no solo pierden al mejor abuelo del mundo, también pierden a un padre. Gracias por todo papá, sin tu ayuda habría sido imposible. Te quiero mucho. Hasta siempre”, escribió la actriz.

La publicación se llenó rápidamente de mensajes de cariño y apoyo, tanto de rostros conocidos como de sus seguidores. Isabel Jiménez, Eugenia Silva, Marisa Jara, Sara Carbonero o Toñi Moreno fueron algunas de las personalidades que quisieron dar el pésame a Blanca Romero y mostrarle su cercanía en un momento tan difícil.

El padre de Blanca Romero, Rafael Pablo Romero, ha fallecido este pasado domingo en Gijón (Asturias) a los 81 años de edad, tal y como informó en primer lugar La Nueva España. El abuelo de Lucía Rivera era muy conocido en la ciudad, de donde es originaria la familia, por su vínculo con el mundo del toreo.

Ya en octubre, la actriz había desvelado que su progenitor estaba enfermo y había sido ingresado en el hospital, motivo por el que tuvo que regresar a Asturias para estar a su lado. A finales de junio, Blanca compartió una fotografía junto a su padre en la que se le veía más débil, luciendo una herramienta de sujeción lumbar, aunque nada parecía presagiar el desenlace final.

Despedida en la más estricta intimidad familiar

La capilla ardiente se instaló en el Tanatorio Gijón-Cabueñes, junto al hospital de la ciudad, donde tanto el velatorio como la incineración de los restos mortales se llevaron a cabo en la más estricta intimidad familiar, sin que hayan trascendido apenas detalles de este último adiós.

Se esperaba que viajara hasta Asturias Lucía Rivera, hija mayor de Blanca, que a primera hora de la mañana del domingo compartió una imagen en un tren. La familia siempre ha estado muy unida, y la actriz había permanecido muy pendiente de su padre durante los últimos meses de su vida.

El vínculo de Blanca Romero con su padre y con Gijón

Blanca y los suyos viven en Peón, a unos veinte minutos de Gijón pero dentro del concejo de Villaviciosa, en un chalé que levantó su padre «hace veinte años», tal y como contó la actriz en el programa 'Raíces'. «Fuimos muy poco a poco... aquí metí casi todos los ingresos que tuve», desveló entonces sobre ese refugio, construido con la ayuda incondicional de su progenitor, ahora desaparecido.

Blanca Romero saltó a la fama por su carrera como modelo, aunque su popularidad se disparó cuando se casó con Cayetano Rivera, siete años después de conocerse en círculos y amigos comunes. La relación de su padre con el mundo de los toros formó parte, precisamente, de esa conexión entre ambos. La boda se celebró en 2001 en su Gijón natal, cuando la modelo ya era madre de Lucía, a quien el torero adoptó.

La pareja se divorció en 2004, aunque la relación de Lucía con su padre adoptivo se ha mantenido constante desde entonces. Actualmente, Blanca está enamorada del entrenador Quique Sánchez Flores, con quien inició su relación a finales del año pasado y con quien, pese a algunas crisis públicas, tiene claro que ha encontrado «el amor de mi vida», tal y como anunció hace algunos meses ante la prensa.

Tras la despedida en la intimidad, Blanca Romero quiso rendir homenaje público a su padre a través de un carrusel de fotografías, tanto antiguas como más recientes, compartido en su cuenta de Instagram: “Te vamos a echar de menos. Vuela alto torero. Luci y Martín no solo pierden al mejor abuelo del mundo, también pierden a un padre. Gracias por todo papá, sin tu ayuda habría sido imposible. Te quiero mucho. Hasta siempre”, escribió la actriz.

La publicación se llenó rápidamente de mensajes de cariño y apoyo, tanto de rostros conocidos como de sus seguidores. Isabel Jiménez, Eugenia Silva, Marisa Jara, Sara Carbonero o Toñi Moreno fueron algunas de las personalidades que quisieron dar el pésame a Blanca Romero y mostrarle su cercanía en un momento tan difícil.

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