El pozo del olvido en Jerez

Se cree que el río Lete fluye a través de las cuevas de Hypnos, el dios del sueño, en el inframundo. Se dice que la entrada de la cueva está poblada de amapolas y otras plantas hipnóticas

El pozo del olvido en Jerez.
El pozo del olvido en Jerez.

En Jerez de la Frontera, por lo regular, hay verdades y datos perdidos, que, no recogidos en las bibliotecas, se han refugiado en la memoria del pueblo, en la que se han archivado; y así nunca deben desecharse sin maduro examen. Una de esas verdades perdidas es la existencia del “Pozo del olvido”. Parece ser que se localiza en una de las viviendas del callejón de las Siete Revueltas.

No extraña la existencia de un curioso Pozo del olvido en Jerez, si vemos que a poca distancia a la ciudad pasa el río Guadalete: “El río de Guadalete, que entra en la baya del Puerto de Santa María, y Cádiz, es el Leteo; y esto se confirma con la etymología del vocablo, que antiguamente no se llamaba sino Lete, que quiere decir olvido, a la qual palabra, los Árabes Moros que ocuparon España, le añadieron esta palabra, Guada, que quiere dezir río; y así Guadalete quiere dezir Rio Leteo…”. (El Guadalete, fue originalmente llamado el Leteo por los colonos locales de Grecia y Fenicia. Los dos grupos estaban a punto de ir a la guerra, pero en cambio resolvieron sus diferencias amistosamente nombrando al río el Lete y olvidando así su antigua disputa. El río fue rebautizado como Guadalete cuando los árabes conquistaron la región más tarde, pero Guadalete significa “río Lete” en árabe).

En la mitología, Lete o también Leteo es uno de los ríos del Hades. Beber de sus aguas provoca un olvido completo. Algunos griegos antiguos creían que se hacía beber de este río a las almas antes de reencarnarlas, de forma que no recordasen sus vidas pasadas.

Leteo: cuyo nombre significa “olvido” era una divinidad nacida del Éride (La Discordia), concebida como una abstracción, y hermana de Hipno (el Sueño) y Tánato (la Muerte). Un río del Hades lleva su nombre (Leteo) y en sus aguas tranquilas las almas de los muertos beben el olvido de su vida terrestre. Las aguas del Pozo del Olvido de Jerez, vierten del mismísimo río Leteo. Río que recorre el inframundo (lugar donde los muertos habitan), cuyas aguas al ser bebidas producen un olvido, necesario para pasar a la siguiente vida.

Se cree que el río Lete fluye a través de las cuevas de Hypnos, el dios del sueño, en el inframundo. Se dice que la entrada de la cueva está poblada de amapolas y otras plantas hipnóticas. Ni la luz ni el sonido entran en la cueva.

En la mitología, al que muere se le da a elegir antes de volver a nacer entre beber de dos ríos: uno le proporciona el olvido absoluto de su vida anterior y el otro le otorga la posibilidad de recordarlo todo. ¿Es mejor olvidar o recordar cuando queremos empezar de nuevo?

Para aquellos que tienen sed de una pizarra en blanco y desean continuar en un camino de dulce ignorancia, las refrescantes aguas del Pozo del olvido en el callejón de las Siete Revueltas de Jerez de la Frontera los esperan.

Este artículo se publicó originalmente en El Trote de la Culebra

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