El empresario José Luis López Fernández, conocido popularmente como El Turronero, ha intensificado en los últimos días su implicación con los vecinos de su pueblo natal, Ubrique, afectados por las riadas. A través de la Fundación López Mariscal, la familia ha asumido desde el primer momento los gastos derivados del traslado preventivo de personas desalojadas, garantizando alojamiento y manutención en el Hotel Carlota Plaza.
La iniciativa se activó tras el riesgo estructural detectado en el centro El Curtido, que obligó a reubicar a sus residentes. Desde la Fundación se explicó que “el posible derrumbe de uno de los muros del centro El Curtido, hace que los usuarios que residen allí hayan tenido que encontrar un nuevo hogar en el Carlota Plaza. Gracias a la gestión del presidente de la Fundación, José Luis López y al cariño de su hija María, quien los ha recibido, los 20 usuarios del centro vivirán toda una aventura”
Alojamiento, manutención y apoyo directo en plena emergencia
La respuesta solidaria no se ha limitado a asumir gastos de realojos. La Fundación ha colaborado también en la dotación de material de protección para los servicios municipales que continúan trabajando bajo condiciones meteorológicas adversas. Desde el comité de UGT se ha trasladado públicamente que “queremos trasladar nuestro más sincero agradecimiento a la Fundación López Mariscal y al Ayuntamiento de Ubrique por la donación de EPIs, fundamentales para poder llevar a cabo nuestro trabajo en condiciones de seguridad ante las inclemencias meteorológicas, en unos días en los que las lluvias no dan tregua”.
El mismo comunicado añadía que “para nosotras y nosotros, las personas usuarias son lo primero, y gracias a esta colaboración podremos seguir prestando el servicio con mayores garantías y seguridad. Estos EPIs han sido conseguidos a petición del Comité de UGT y van destinados tanto a las auxiliares del Servicio de Ayuda a Domicilio del Ayuntamiento como a las trabajadoras del servicio de la Ley de Dependencia”.
Una fundación con casi once años de trayectoria solidaria
La Fundación López Mariscal nació hace casi once años impulsada por el propio José Luis López Fernández junto a su esposa Carmen Mariscal y sus hijos. Su actividad filantrópica se ha centrado desde entonces en iniciativas sociales y asistenciales en la provincia, con especial atención a colectivos vulnerables.
El propio empresario explicó en su día el origen de su compromiso solidario al señalar que “dinero o propiedades lo puede tener cualquiera o no tenerlo, pero sentirse querido no es tan fácil, eso es lo que me hace feliz y lo más importante que para mí te puede dar la vida”.





