Alfonso Ortega, conocido en redes sociales como Cocituber, ha pasado recientemente por Jerez para descubrir algunos de los sabores y rincones que forman parte de la identidad de la ciudad. El influencer gastronómico, que supera el millón de seguidores entre Facebook, Instagram y TikTok, ha recogido su experiencia en dos reels en los que el vino, los tabancos, la cocina tradicional y, sobre todo, las gentes de Jerez ocupan buena parte del protagonismo.
"Jerez es andar por la calle Larga, cruzar El Arenal, meterte por Santiago o por San Miguel y encontrarte una bodega en una esquina", explica Cocituber en uno de los vídeos. Una manera de resumir una ciudad en la que, a su juicio, el vino trasciende la copa para formar parte del paisaje y de la propia historia.
"Aquí el vino no está solo dentro de una copa, sino en la arquitectura, en el campo, en el trabajo y en una historia de Jerez que también se come", señala. Y ahí aparecen algunos de los platos que considera inseparables de esa identidad: "Es berza jerezana, riñones al jerez, ajo campero, comida humilde ligada al trabajo de la viña".
Pero si hay algo que destaca por encima de todo, son las personas. "Jerez sobre todo son sus gentes. Jerez es calle, es barra, es reunión, son Zambombas…", apunta el creador de contenido antes de continuar su recorrido gastronómico.
Una visita "muy guay" tras su agresión
Desde luego, su visita a Jerez ha sido mucho más satisfactoria que la experimentada a primeros de este mes de septiembre cuando, de paso por la localidad cántabra de Comillas, fue agredido por un hostelero cuyo restaurante fue criticado por el influencer: "La paella estaba muy mal, la tarta de manzana también y la hamburguesa, desde mi punto de vista, era prácticamente incomible", señaló en su día Cocituber en otro reel.
En su paso por Jerez ha visitado los tabancos San Pablo y Las Banderillas, según cuenta en uno de sus reels, mientras que en otro refleja su visita a La Moderna, uno de los negocios emblemáticos del centro de Jerez. Allí se sentó a probar algunos de los platos y tapas de su carta.
La primera fue un clásico: el montaíto de carne mechada. "Aquí es religión. Esto está muy bueno, tío", comenta mientras lo prueba. Después llegó el turno del chicharrón de Cádiz, otro de sus platos favoritos dentro de la gastronomía andaluza. "En Andalucía soy fanático de la carne mechá y del chicharrón. ¡Qué bueno está! ¡Vivan los chicharrones andaluces!", exclama.
El recorrido gastronómico continúa con una tapa de rabo de toro cuyo precio también llama su atención: "La tapa a tres euros. ¡Fíjate qué pinta!". Después prueba los riñones al jerez, un plato tradicional que le lleva a una reflexión: "Estas cosas ya no se hacen".
También hay espacio para el menudo, que describe como "una especie de callos con garbanzos que hacen aquí por la zona" y que acaba convirtiéndose, según sus propias palabras, en "lo más rico de todo". Las albóndigas con tomate completan el recorrido. "Tomatito de verdad", apunta antes de calificarlas de "riquísimas".
La cuenta final termina de sorprenderle. Tras probar varios platos, Cocituber reconoce que prácticamente "me voy casi cenado y va a ser barato". La factura asciende finalmente a 23,20 euros, una cantidad que provoca una última valoración antes de abandonar el establecimiento: "Barato, barato, barato".
Entre plato y plato, el influencer también tiene tiempo para destacar el trato recibido en La Moderna: "Muy rico todo y muy guay y además sois buena gente", señala mientras paga la cuenta. Y así concluye –de momento– su recorrido por la ciudad, con un "¡viva Jerez!".
Alfonso Ortega, conocido en redes sociales como Cocituber, ha pasado recientemente por Jerez para descubrir algunos de los sabores y rincones que forman parte de la identidad de la ciudad. El influencer gastronómico, que supera el millón de seguidores entre Facebook, Instagram y TikTok, ha recogido su experiencia en dos reels en los que el vino, los tabancos, la cocina tradicional y, sobre todo, las gentes de Jerez ocupan buena parte del protagonismo.
"Jerez es andar por la calle Larga, cruzar El Arenal, meterte por Santiago o por San Miguel y encontrarte una bodega en una esquina", explica Cocituber en uno de los vídeos. Una manera de resumir una ciudad en la que, a su juicio, el vino trasciende la copa para formar parte del paisaje y de la propia historia.
"Aquí el vino no está solo dentro de una copa, sino en la arquitectura, en el campo, en el trabajo y en una historia de Jerez que también se come", señala. Y ahí aparecen algunos de los platos que considera inseparables de esa identidad: "Es berza jerezana, riñones al jerez, ajo campero, comida humilde ligada al trabajo de la viña".
Pero si hay algo que destaca por encima de todo, son las personas. "Jerez sobre todo son sus gentes. Jerez es calle, es barra, es reunión, son Zambombas…", apunta el creador de contenido antes de continuar su recorrido gastronómico.
Una visita "muy guay" tras su agresión
Desde luego, su visita a Jerez ha sido mucho más satisfactoria que la experimentada a primeros de este mes de septiembre cuando, de paso por la localidad cántabra de Comillas, fue agredido por un hostelero cuyo restaurante fue criticado por el influencer: "La paella estaba muy mal, la tarta de manzana también y la hamburguesa, desde mi punto de vista, era prácticamente incomible", señaló en su día Cocituber en otro reel.
En su paso por Jerez ha visitado los tabancos San Pablo y Las Banderillas, según cuenta en uno de sus reels, mientras que en otro refleja su visita a La Moderna, uno de los negocios emblemáticos del centro de Jerez. Allí se sentó a probar algunos de los platos y tapas de su carta.
La primera fue un clásico: el montaíto de carne mechada. "Aquí es religión. Esto está muy bueno, tío", comenta mientras lo prueba. Después llegó el turno del chicharrón de Cádiz, otro de sus platos favoritos dentro de la gastronomía andaluza. "En Andalucía soy fanático de la carne mechá y del chicharrón. ¡Qué bueno está! ¡Vivan los chicharrones andaluces!", exclama.
El recorrido gastronómico continúa con una tapa de rabo de toro cuyo precio también llama su atención: "La tapa a tres euros. ¡Fíjate qué pinta!". Después prueba los riñones al jerez, un plato tradicional que le lleva a una reflexión: "Estas cosas ya no se hacen".
También hay espacio para el menudo, que describe como "una especie de callos con garbanzos que hacen aquí por la zona" y que acaba convirtiéndose, según sus propias palabras, en "lo más rico de todo". Las albóndigas con tomate completan el recorrido. "Tomatito de verdad", apunta antes de calificarlas de "riquísimas".
La cuenta final termina de sorprenderle. Tras probar varios platos, Cocituber reconoce que prácticamente "me voy casi cenado y va a ser barato". La factura asciende finalmente a 23,20 euros, una cantidad que provoca una última valoración antes de abandonar el establecimiento: "Barato, barato, barato".
Entre plato y plato, el influencer también tiene tiempo para destacar el trato recibido en La Moderna: "Muy rico todo y muy guay y además sois buena gente", señala mientras paga la cuenta. Y así concluye –de momento– su recorrido por la ciudad, con un "¡viva Jerez!".
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