¡Un poco de sol para Jerez ya, hombre!

Va habiendo ganas de volver a la vida normal después de un comienzo de año complicado por el accidente ferroviario y las inundaciones, ganas de disfrutar de la Capital Gastronómica, por ejemplo

14 de febrero de 2026 a las 15:55h
Un coche circula por la carretera de El Portal, en el Jerez rural, tras las inundaciones.
Un coche circula por la carretera de El Portal, en el Jerez rural, tras las inundaciones. JUAN CARLOS TORO

Pues hala, ayer dejó de llover… y justo cuando parecía que no iba a volver a hacerlo, aparecen a la vista dos o tres días de lluvia la semana que viene, eso sí, parece que poca y tirando a normal, no de esta que parece que cae de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, de arriba abajo e incluso de abajo a arriba… y todo a la vez.

Lo que pasa es que las inundaciones en la zona rural de Jerez, con anterioridad el accidente de tren de Adamuz y la falta de conexión férrea tienen la vida política habitual un poco dejada, no de la mano de dios… de sí misma, cabría decir.

El tema de la Capital Española de la Gastronomía, por ejemplo. Estaba previsto que fuera uno de los ejes de presencia de Jerez en Fitur y después del accidente de ferrocarril se decidió optar por una línea baja, acorde con el luto que se vivió esos días en toda Andalucía. Se suspendió todo salvo los actos de la semana siguiente, ya no en Fitur, sino Madrid Fusión, que es donde comenzó a hablarse en medios nacionales de la Capitalidad de Jerez.

Ahora, semanas después, está ocurriendo algo similar debido a las inundaciones en la zona rural y en otros puntos de la provincia de Cádiz. El gobierno ya ha hecho esta semana una presentación con la presencia de buena parte de la hostelería de la ciudad, las Rutas del Vino y el Brandy, la Diputación, se ha recogido de Alicante el testigo de la Capitalidad (algo que estaba previsto que fuera uno de los actos centrales de Fitur) en un acto que se llevó a cabo en el Consistorio, cuando la idea inicial era hacer algo bastante más grande.

Bien… el caso es que ha transcurrido ya un mes y medio del año de Capital Española de la Gastronomía y, entre unas cosas y otras, se mantiene un tono deliberadamente bajo porque cuesta adoptar abiertamente un tono festivo. En cualquier caso, este tiempo en el que estamos, el que va, fechas redondas, del fin de la Navidad del inicio del Festival de Jerez (20 de febrero) son tal vez (y sin tal vez) las fechas más bajas en lo que se refiere a la hostelería y al turismo en la ciudad, agazapado a la espera del buen tiempo y de las grandes fiestas de la primavera (Semana Santa y Feria del Caballo).

 Pues eso. Ahora avisamos que viene uno de esos habituales bandazos en Marca ACME (para el lector descuidado, la lectora neófita), aunque seguimos con las 'desgracias' (en este caso con comilla) que se nos han venido encima. A ver si el tiempo mejora y dejamos de ver y escuchar algunas cosas en los grandes medios audiovisuales, que dan cierta vergüencita. Pero, vamos a ver, ¿no es Cádiz, con su Conil, su Chiclana y sus Caños de La Meca (sic) uno de los destinos favoritos de la población patria, entre ellos muchos madrileños? ¿Por qué no nos fijamos un poquito en las cosas de esos sitios a los que vamos unos días? ¿Por qué no mirar un poco más allá de la playa y el ‘pescadito’?

El caso es que hablamos de cosas que, al principio, te causan indignación y luego ya cierta risa, como que gente expresamente desplazada para informar meta media sierra de Cádiz en la provincia de Sevilla o que Ronda, un día sí y, al menor descuido, otro también, acabe en Cádiz. O los problemas que el personal tiene para diferenciar conceptos como pueblo, pedanía (vale, obsoleto), municipio, ciudad, etc. Puede parecer una gilipollez, de acuerdo, pero lo cierto es que, si nos paramos un momento, pues no han desalojado a todo el municipio de Grazalema, ha sido al pueblo, es decir 1.550 personas, no 2.000, ya que en Benamahoma (parte de dicho municipio), sus casi 400 habitantes, con sus problemas, han seguido en sus casas… y así varias, que alguno ya ha aprovechado y se ha comido unas ‘tortitas de camarones’, esperemos, eso sí, que sin sirope.

PD: y este fin de semana, turismo de catástrofes. A hacerse fotitos al Guadalete. Es que en este país no se cabe: entra un tonto por Irún y se cae otro por Tarifa...

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