La cobra

Todavía falta un año largo para las elecciones municipales, por lo que será en los próximos meses cuando se produzcan las respuestas sobre la naturaleza de esta 'cobra'

CARLOS PIEDRAS-2

Periodista.

El beso cubista de Picasso.
El beso cubista de Picasso.

¿Quién no ha sido protagonista alguna vez de una cobra? Que levante la mano. Está claro que el reparto de papeles de la cobra es bastante difícil, porque cabe preguntarse quién es el auténtico protagonista, si el que propiamente la hace o quien la recibe, porque el que la hace –y por eso podría parecer en principio el protagonista-, de inmediato está a otra cosa, charlando con quien tenga justo al lado –a su otro lado- o saludando sonriente, es un poner, a una conocida que está en un grupito a cinco metros de distancia… mientras que la persona que la recibe es la que forzosamente se queda cortada y abatida pensando más o menos "por qué, oh, señor, por qué", por lo que para mí, sin duda, estamos ante la auténtica protagonista del desplante.

Antes de seguir, debo decir que al principio de estas líneas había escrito la palabra cobra entrecomillada, 'cobra', pero la he quitado porque me sonaba haber leído por ahí que la RAE la había aceptado recientemente y, en efecto, he comprobado que es así, que la “retirada de la cara para evitar un beso que no se desea” es una cobra como dios manda, eso sí, con el coloq. por delante.

Este cronista debe decir que cualquier experiencia en cobras que haya tenido (no ha lugar extenderse sobre una ocurrida en Tánger), tanto en el plano activo como pasivo, por resumir, se produjo en un momento de su vida en que ese término no se utilizaba para esa circunstancia de la vida o, al menos, de existir ya, desconocía su uso. Tal vez, solo tal vez, la primera ocasión en que oyó dicha expresión fue hace unos años, cuando el cantante Bisbal le hizo (en el escenario) a la cantante Chenoa algo que oyó en la tele que se llamaba así, todo esto mucho después de que ambos fueran novietes en la primera edición de OT… pero no es descartable que cobra llevara años y años utilizándose, que ya saben que este cronista es un tanto dado a la molicie, al despiste e incluso a la dejadez.

Viene todo esto a cuento de la presunta ‘cobra’ –ahora sí veo conveniente poner la comilla- sufrida por el portavoz municipal del PP de Jerez, Antonio Saldaña, el pasado fin de semana en un acto de partido en Torremolinos, cuando fue a saludar al presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla. 'Cobra' va esta vez entre comillas porque no se trataría de una cobra, digamos, canónica, ya que la RAE solo recoge el beso (hay que decir que incluso, para algunas fuentes consultadas, solo se puede hablar propiamente de cobra cuando lo que se evita es un beso en la boca, con independencia de que el susodicho tuviera intención de ser amigable piquito o morreo lengüetero) para el uso exacto de este neologismo, nada dice de evitar un simple apretón de manos, que es el desplante que técnicamente se produce en el caso que nos interesa.

Se trata de un vídeo que ha corrido por todo Jerez –por cierto, si a usted no le ha llegado, estimada lectora, impagable lector, debería plantearse su círculo de amistades- durante esta semana y, por supuesto, como ocurre siempre en estos casos, aunque no se sepa la fuente exacta, solo puede provenir del propio PP, porque es evidente que la grabación es de alguien del partido y con toda probabilidad de alguien notable, por el sitio desde el que se graba. En las imágenes, para los más despistados y para el lector y la lectora de fuera de Jerez, se puede ver a Moreno Bonilla que va saludando a distintos dirigentes del partido que le hacen un pasillo –a él y al futuro presidente del partido, Alberto Núñez Feijoó, que encabezaba el acto- y que cuando ve que tiene enfrente a Saldaña, pues como que no, avanza y sigue tan pichi saludando a los demás…

Vale… llegados a este punto cabe preguntarse dos cuestiones, una sobre la difusión y otra sobre el hecho. Por orden. ¿Con qué fin se ha filtrado este, digamos, documento? ¿Ha sido solo para echarse unas risas entre miembros del PP en lo que se da en llamar ‘petit comité’ y, como es inevitable que pase siempre con estas cosas, el tema se ha ido de las manos y el vídeo se ha visto hasta en el extrarradio de Jerez (incluyendo el de Jerez de los Caballeros) o, por el contrario, solo cabe interpretar la difusión del aparente desplante desde un punto de vista estrictamente político? Pues es difícil decirlo porque si bien no se puede decir que las dos opciones sean complementarias, tampoco es que sean excluyentes. Y damos paso a la segunda cuestión: recordemos que estamos en tiempos de pandemia, por lo que todo el mundo en el momento de los hechos estaba embozado, así que cabe la posibilidad de que Moreno Bonilla sencillamente no haya reconocido a Saldaña. Ya, ya, qué casualidad, reconoce a todo el mundo, pero no a Saldaña. Bueno, entre decenas de personas siempre puede que el presidente de la Junta no reconozca a alguien y le ha tocado precisamente a Saldaña… aunque igual que les digo una cosa, les digo otra: qué le importa a un político conocer o no a alguien a la hora de darle la mano, nada en absoluto. Viendo las imágenes no lo parece en absoluto, pero también puede que se haya dado la circunstancia de que el presidente andaluz simplemente se despistara durante los saludos porque algo le llamó la atención, cualquier cosa, un gesto de un colaborador, ver por dónde andaba Feijoó… y ya no supiera ni a quién le ha dado la mano, ni por donde seguir haciéndolo, no sé…

Por supuesto, en Jerez los distintos partidos y la prensa (más en privado que en público, todo hay que decirlo) han interpretado esta ‘cobra’, sus posibles causas y consecuencias, en clave estrictamente política –siguiendo con las cuestiones planteadas más arriba, clave política para las dos, tanto por el hecho como por la difusión-, que de olvido, desconocimiento o despiste por parte de Moreno Bonilla nada de nada…

Todavía falta un año largo para las elecciones municipales, por lo que será en los próximos meses cuando se produzcan las respuestas sobre la naturaleza de esta 'cobra'. Lo que antes se daba en llamar la prueba del nueve. Si Saldaña alcanza sus objetivos políticos –ser de nuevo el candidato popular a la alcaldía de Jerez-, cabría hablar, aunque en las imágenes no lo parezca, ya digo, de despiste del presidente… si no es así, habrá sido, sin duda, una cobra, por lo que Saldaña habría sido objeto de una cobra mayúscula y, ya sin comillas de ningún tipo, el auténtico protagonista de la primera cobra que supera lo de la intención de beso…

 



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