Recorrido de un adicto a la política desde hace más de medio siglo
Francisco González Cabaña (68 años) nació en Benalup-Casas Viejas y creció en Las Lomas, donde su padre trabajaba como panadero. Estudió en la SAFA de Las Lomas y obtuvo el título de Bachillerato en Medina Sidonia. Gracias a una beca pudo continuar su formación en el Colegio San Bartolomé de Cádiz. Pese a las dificultades económicas, costeó parte de sus estudios con trabajos estivales hasta completar el Bachillerato Superior. Durante su etapa en el seminario entró en contacto con ideas marxistas y socialistas, que marcaron su compromiso político.
Cursó Filología Hispánica entre Cádiz y Sevilla y ejerció como profesor en varios municipios de La Janda hasta regresar a Benalup-Casas Viejas, donde impulsó la transformación de la sección de Bachillerato en Instituto propio, del que fue director.
Ingresó en el PSOE en 1974 —dejó la militancia de carnet en 2020: "soy simpatizante y votante del PSOE"— y participó en su reorganización en la provincia durante la Transición. Fue detenido en 1975 en una concentración ante la tumba de Pablo Iglesias y también sufrió vigilancia y multas por su actividad política. En la biografía que le dedicó el historiador, memorialista, profesor, amigo y vecino benalupense Salustiano Gutiérrez, recuerda que, "dentro del partido destacó por su perfil crítico, lo que le valió el apodo de Pepito Grillo, y promovió cambios en la organización provincial". Ocupó distintos cargos orgánicos de lo local al federal, con sonados encuentros y desencuentros, polémicas y titulares inolvidables.
En el ámbito municipal, lideró la segregación de Benalup-Casas Viejas respecto a Medina Sidonia, lograda en 1991, año en que fue elegido alcalde del nuevo municipio. Ha ganado todas las elecciones por amplia mayoría y durante su mandato el municipio experimentó un notable desarrollo en infraestructuras y diversificación económica. También ha sido presidente de la Diputación de Cádiz de 2003 a 2011, diputado en el Congreso y senador. Ahora, alejado de los focos y los titulares de prensa, asegura que se quita "el mono de política" con su columna de los sábados en lavozdelsur.es y con su incursión en una tertulia televisiva junto a otros históricos como Pedro Pacheco y José Antonio Barroso. Esta semana, el Ayuntamiento de Benalup-Casas Viejas ha aprobado distinguirle como Hijo Predilecto de la localidad de La Janda, un homenaje a décadas de compromiso con su pueblo.
Respuesta. Ocho años lo peleamos. Es verdad que el grado de autonomía que teníamos como pedanía nos había permitido entrenarnos para lo que sería después un gobierno municipal independiente. Pero es verdad que la decisión última estaba en Medina. Aun así, ocurrió también que en los dos mandatos la gente que íbamos de Benalup al Ayuntamiento de Medina éramos necesarios para la estabilidad del gobierno de Medina. Y como éramos necesarios, supimos aprovechar esa situación para favorecer a nuestro pueblo: un incremento de las inversiones, un mejor trato administrativo...

R. A mí me llevó a meterme ese sentimiento de izquierda en el seminario. Sí, era un seminario donde el obispo era Antonio Añoveros, toda una figura del sector más aperturista de la Iglesia en tiempos de Franco. Mantuvo enfrentamientos con Franco cuando era obispo de Bilbao. Y en aquel tiempo en el seminario residían junto a nosotros, que éramos los estudiantes, una serie de curas obreros, que fundamentalmente trabajaban en Astilleros muchos de ellos, como eran (Javier) Fajardo, (Alfonso) Castro, Gabriel (Delgado)… Han sido símbolos de la izquierda gaditana, si se puede hablar de izquierda dentro de la Iglesia. Y yo creo que la convivencia con ellos, con alguno de los curas que nos daban clase, fue un poco la apertura para empezar a pensar que podíamos consolidar un proyecto más de libertad, de más progresión. Yo creo que le debo al seminario el empujón definitivo o el descubrir allí el verdadero sentido de lo que podía ser mi futuro.
"Todos los cargos de los que he disfrutado me han aportado algo. Desde luego, el que más y está en el núcleo de todo es mi ayuntamiento, mi pueblo"
R. Eso llega precisamente en la convivencia en el seminario con Paco Blanco, el hermano de José Luis Blanco, que también fue a parar allí. Venía, como digo yo, revoleado de los salesianos de Campano y fue a parar allí. Y Paco ya estaba implicado en ese núcleo, digamos, de lo que sería después el llamado clan de Alcalá dentro del Partido Socialista. Y es un poco el gancho que tengo yo para empezar a militar primero en las Juventudes Socialistas y después ya en el partido, con gente de ese clan, llamémosle así, como eran Luis Pizarro, Alfonso Perales, José Luis Blanco, entre otros.
P. Andando el tiempo y echando la vista atrás, ¿qué recuerdos atesora, imborrables, de aquello? ¿Cómo ve esa etapa previa a la llegada de la Democracia? ¿Con más color que blanco y negro? ¿Con nostalgia?
R. Bueno, pues yo creo que la ves con la velocidad de la juventud. Todo pasa muy rápido por delante, todo es muy enérgico y entonces no hay mucho tiempo para pensar, es un tiempo para actuar, fundamentalmente. Entonces yo la recuerdo como eso, una etapa muy activa en mi vida, donde incluso durante un par de años los estudios universitarios quedan relegados por lo que es mi posición de lucha política. Visto desde la perspectiva de hoy, me siento orgulloso de que eso hubiera sido así.

R. Hombre, había dos retos. Uno era a nivel interno de la estructura del ayuntamiento. Había que montar un ayuntamiento, que no surgía de la nada, porque habíamos sido una alcaldía pedánea y algo teníamos, pero podíamos tener el 10% de lo que era necesario una vez obtenida la independencia. Entonces trabajar en ese otro 90%, que es montar toda una estructura de trabajo, no solo de un equipo de gobierno, sino de los peones necesarios para ese trabajo, como es el funcionariado. Carecíamos prácticamente de funcionarios.
Por otro lado estaba el déficit muy importante en los servicios y en los equipamientos. En el alumbrado público había solo una travesía de farolas, gracias al esfuerzo de Antonio Orellana, antecesor mío. Había que salir de esa oscuridad de la noche. El alcantarillado era muy deficiente, la red de agua era deficiente… Era un momento en que cuando venían lluvias fuertes las redes de saneamiento no soportaban tal cantidad de agua y empezaban a salir en las casas de los vecinos. Y después los equipamientos. No teníamos instalaciones deportivas o no existía nuestro teatro, que hoy es un orgullo del pueblo. Solo había un colegio y luego cedimos terreno para un segundo y un instituto. O la vivienda, que creo que ha sido uno de nuestros mayores logros. Benalup tiene un parque de vivienda social de protección oficial impresionante y es quizás uno de los frutos más destacables de aquella época.
R. Con un sistema u otro de viviendas de protección oficial, 500 o 600 viviendas; que en un pueblo de nuestro tamaño es un porcentaje…
R. En aquel momento de la segregación teníamos 5.500 habitantes. Con la ayuda de la Diputación Provincial, fundamentalmente, se construyeron muchas viviendas y después también pusimos las condiciones para que pudiera haber promoción privada a precios asequibles para la gente. Entonces hay un parque de aquella época, de todo ese recorrido histórico, de más de 1.000 viviendas.
"Con Rubalcaba se acabó esto. Como yo entendía el PSOE y la política"
R. Sí, pero de lo que yo me siento más orgulloso y más satisfecho es de mis años de alcalde y de mis últimos años de teniente de alcalde cuando lo tuve que compatibilizar con el Congreso de los Diputados. Para mí todos los cargos de los que he disfrutado me han aportado algo. Desde luego, el que más y está en el núcleo de todo es mi ayuntamiento, mi pueblo. La Diputación me permitió tener una visión más amplia, conocer en profundidad la provincia de Cádiz, conocer cuáles eran sus necesidades, sus déficits, que eran muchos, todavía siguen siendo muchos. Y después me tocó esa etapa que hice compatible con el ayuntamiento, donde tuve que compartir ya energía en el Congreso de los Diputados y en el Senado. Como experiencia política muy interesante; como disfrute de la gestión, nada, cero. El legislativo no tiene nada que ver con los gobiernos, sean municipales o provinciales. No tiene nada que ver, aunque las leyes emanen de ahí y rijan después las normativas municipales, las normativas de la Diputación. Pero eso es otro mundo, que viene bien conocerlo, que fue una experiencia interesante en mi vida, que me permitió el conocimiento directo de grandes figuras de la política española, como fue el caso para mí de Alfredo Pérez Rubalcaba. Con él se acabó esto.
R. A tal como yo entendía el Partido Socialista y la política.
P. Porque era un hombre de lo que se llama un político de Estado, un político capaz de anteponer las cuestiones de Estado a las cuestiones de partido, partidistas.
R. Sí, sí, sí. Y yo creo que además era un maestro de la política para los que nos acercábamos a él. Era un tío pedagógico en todo: en su discurso, en su actuación como ministro. No hay que olvidar que el gran éxito del fin de ETA viene de su mano. De los tiempos que hablamos, yo tuve la oportunidad de compartir una cena con un propietario de prensa, la llamada prensa familiar, en concreto con alguien de la familia Luca de Tena. Y cuando comenté en esa cena que Rubalcaba venía a Cádiz (fue diputado por la provincia en 2008), esa persona, miembro de la familia propietaria en su momento de una prensa muy de derecha, dijo "cráneo privilegiado", refiriéndose a Alfredo. Entonces yo creo que su marcha de la política marca un antes y un después. Fíjate que no te estoy hablando de Felipe González ni de Alfonso Guerra...
R. Sí, sobre todo dentro del partido. Pero antes y después de él hay dos mundos y dos maneras de estar en el Partido Socialista.
R. No, es que me engañó, es que me engañó... Bueno, creía que me había engañado, pero descubrí el engaño y reaccioné a tiempo. Pero Pepe, con todo mi respeto a su figura histórica, política y lógicamente personal —ha sufrido mucho y eso a mí también me ha dolido—, se había equivocado conmigo y pensaba que yo era un ingenuo.
R. Es que es verdad. La leí y era una entrevista muy sensata, de la que puedo suscribir una parte importante, sobre todo en ese análisis comparativo del tiempo político actual con aquellos tiempos. Y mira que él ya padeció el odio de todos los que le han perseguido utilizando el pretexto de los ERE en Andalucía. Es verdad, la política se ha enrarecido de tal forma que yo, de lo que más contento estoy ahora mismo, aparte de mi situación personal y familiar, es de no estar en política. ¿Por qué? Porque en la actualidad la política no tiene nada que ver con la política que yo viví. Las redes sociales han subvertido la realidad, la objetividad, y lo han convertido todo en un inmenso campo de minas de la subjetividad, del bulo, de la desinformación, y eso ha hecho irrespirable el clima y las relaciones políticas.
"La razón de ser del propio presidente de Estados Unidos es el dinero, como la de las élites tecnológicas que controlan el algoritmo"
Solo el odio explica que se esté produciendo ese porcentaje de votos a la extrema derecha. Solo el odio explica que las voces de un partido de gobierno, como es el Partido Popular, sean Tellado y Esther Muñoz. Solamente el odio explica que el moderado Feijóo se haya convertido algunas veces en un profeta del apocalipsis. Y puestos en el otro lado, también hay odio desde la extrema izquierda, desde la izquierda. Entonces esto es un clima irrespirable. Donde mejor está el que de verdad le gusta la política es en su casa, viéndola como espectador, en los telediarios, en la prensa y en esas cosas.
R. El político sensato, si sigue en política, es porque económicamente depende de la política. Si no, estaría en su casa.
"Una cosa es el Gobierno, que tiene mi apoyo, y otra cosa es el sanchismo, que intenta controlar la organización y con el que yo no coincido en absoluto"
R. Creo que hemos llegado ahí por una serie de circunstancias. Entre ellas, como te digo, ese instrumento tan perverso que son las redes sociales. Cuando Pedro Sánchez, con el que yo comparto unas cosas, pero difiero en muchas también, se pone a luchar contra los dueños del algoritmo, está acertando, porque el ciudadano debe darse cuenta que cuando usa las redes sociales, aunque él cree que las está utilizando libremente, está perdiendo su libertad. Está siendo teledirigido por unos elementos invisibles, que desconocemos la inmensa mayoría, que son los algoritmos. Son los que están en manos de esa élite tecnológica, y a esa élite tecnológica le interesa la política del odio y favorecer las posiciones ultraliberales, porque su objetivo no es cambiar el mundo, es simplemente que el mundo esté a su servicio para obtener las mayores ganancias económicas posibles. La razón de ser del propio presidente de Estados Unidos es el dinero.
"Los políticos no tienen tiempo para la pedagogía; parece que tienen más tiempo para la confrontación inútil"
R. Creo que hay errores en la gestión de la socialdemocracia, de los gobiernos de socialdemocracia y de los gobiernos de centro derecha. No han sabido afrontar los retos que tiene la sociedad actual, no han sabido afrontar los retos que tiene la juventud. Yo cuando dicen "es que los jóvenes son de derecha...". Quieto, quieto... no generalicemos en eso ni en nada.
R. Sí, pero también por un componente de moda que marcan las redes sociales. El niño de 17 o 18 años que dice "Pedro Sánchez hijo de p..." no tiene todavía problemas de vivienda, y lo mismo tiene hasta sanidad privada y va a un instituto o universidad privada. Hay que hacer un esfuerzo extraordinario para afrontar grandes problemas como la vivienda, porque no se ha sabido hasta ahora, pero hay que cambiar parámetros educativos. Si el hombre nace bueno, como decía Rousseau, hay que desarrollarlo a través de la educación. Y la educación no es solo los colegios o las universidades. La educación hoy en día abarca la vida cotidiana del conjunto de la ciudadanía. Los políticos tienen que ser más pedagógicos. Tienen que explicar mejor las cosas. Pero parece que no tienen tiempo para la pedagogía; parece que tienen más tiempo para la confrontación inútil con la oposición y la oposición con el gobierno. Y eso crea un clima, de hecho, irrespirable.
"No estoy de acuerdo con Felipe González con lo de votar en blanco, pero tiene derecho a decir lo que crea conveniente, es un militante socialista"
R. En los dos lados, lógicamente. Pero también es verdad que yo paso por ser una persona que tiene muchísimos amigos dentro del PSOE y que tengo bastantes amigos dentro del Partido Popular, de Izquierda Unida, de Andalucía por Sí… Es decir, lógicamente, he tenido mis enemigos íntimos cuando estuve en un tiempo en el que se podía tener distintas formas de pensar dentro del Partido Socialista, cosa que hoy no ocurre y que es lo que yo critico al Partido Socialista.
Ahora mismo, o eres de Sánchez, o te enseñan la puerta, y eso no puede ser. Siempre hubo en el partido guerristas, felipistas, chavistas, griñanistas, susanistas..., y lidiábamos nuestras diferencias donde hacía falta lidiarlas y ya está, pero a nadie se le enseñaba la puerta de salida como ahora. Ahora o eres sanchista, o la puerta de salida. Incluso hay ministros abriendo la puerta de salida, cosa que sería impensable en el Partido Socialista de antes de. Nos hemos dado dentro del partido hostias que se han oído en Alaska, pero, joder, estábamos dentro del partido, convivíamos dentro del partido y se veían como normales las diferencias internas. Ahora no se puede pensar de manera diferente. Por ejemplo, yo no estoy de acuerdo con Felipe González con lo de votar en blanco, pero bueno, reconozco que Felipe González tiene derecho a decir lo que crea conveniente. Es un militante socialista, cosa que yo ahora mismo no soy.

R. Yo desde el año 20 no milito. Pero soy un simpatizante, soy votante del Partido Socialista y estoy con la libertad total para opinar, que ves que muchas veces opino en vuestro propio periódico y en las tertulias de televisión y en todas las historias en las que me meto. ¿Por qué lo hice? Para que nadie me abiera la puerta. Antes de que me abriera alguien la puerta ya la abrí yo. Entonces, este partido donde te abren la puerta, no. Yo respeto la figura de Sánchez, que es el presidente del Gobierno progresista, que está dotando a este país de unos mecanismos de defensa social que no había, está haciendo una buena labor, pero una cosa es el Gobierno, que tiene mi apoyo, y otra cosa es el sanchismo, que intenta controlar la organización y con el que yo no coincido en absoluto.
"Con Susana no mantuve afinidad. No compartía su manera de ver el partido, pero nos respetábamos dentro de la oposición"
R. Pero Paco, lo que te decía: nadie me dijo a mí cuando yo era minoritario dentro del partido "vete del partido". Intentaban rebatirme, pero entonces nadie me decía "vete del partido". Ahora sí.
R. Bueno, o no podían, si tenías apoyo popular. Como fue mi caso como alcalde de Benalup.
R. Sí, sí, en Cádiz teníamos la mayoría y la mantuve hasta el final contra Griñán y contra Susana Díaz, que era una artista en esto de buscarte tus puntos débiles, donde darte el palo. Con Susana no mantuve afinidad. No compartía su manera de ver el partido, pero nos respetábamos dentro de la oposición. Intentábamos disputarnos las parcelas de poder dentro del partido, pero cuando ganábamos… como cuando Rubalcaba ganó a Carme Chacón, no se hacía sangre. O cuando ella perdió de manera clamorosa frente a mí cuando se empeñó con Griñán en que Pilar Sánchez debía seguir siendo candidata a la Alcaldía de Jerez en 2011. A primera hora de la derrota me llamó para que no saliera criticándola por lo de Jerez, pero es que aquello no fue solo perder la mayoría absoluta de Jerez, es que se perdió por primera vez en democracia la Diputación de Cádiz. Pero bueno, ahí estábamos, era la forma de disputar.
R. Susana, que era la dóberman de Griñán e inspiradora en las estrategias partidistas, sabía que perder la posición de Pilar dentro del partido era muy duro para su proyecto personal.

R. Está claro. Es como lo de Sánchez en Extremadura con Gallardo: "Ande yo caliente, ríase la gente", ¿no? Yo la verdad es que mantuve muchas diferencias. Cercaron Cádiz. Decían que Cádiz era la aldea gala. Yo debía ser Astérix. Pero cercaron la aldea y les costó, les costó tanto que no pudieron. En ese congreso del 12, donde salió Irene (García), sí consiguieron comprar voluntades. Algunas de esas voluntades yo entendía que estaban muy vinculadas al proyecto que yo había defendido. Pero ahora, tiempo después, he encontrado la explicación matemática a lo que ocurrió en aquel congreso.
"Procuro mantener una buena relación con Juan Carlos Ruiz Boix y Javier Pizarro"
R. No, que hubo algunos que formábamos parte del grupo que apoyábamos a Rafael Quirós que se vendieron en la misma mañana por promesas de cargo. Bueno, un instrumento que se utiliza.
R. Ahora, salvo por la incidencia triste del sufrimiento de su hija, con Juan Carlos Ruiz Boix. Con él procuro mantener una buena relación. Con Javier Pizarro, por ejemplo, también tengo buena relación.
R. Bueno, con Luis siempre la he tenido. Aunque unas veces hayamos estado un poco más para allá, un poco más para acá. Está como yo, buscando la vida anónima. Si hubiera un monasterio de clausura que admitiera políticos viejos, estaríamos los dos allí (ríe).
Jarrones chinos en política: "Ese sentimiento lo puede tener gente, pero a mí nunca me ha gustado la decoración"
R. No. Eso no ha cambiado. Yo creo que con el que me llevé mal en el pasado estaba justificado y por eso sigo llevándome…
R. Lo comparo siempre con un tiovivo: que sabes dónde te montas pero nunca en qué parte te vas a bajar. Pues es así. Y había gente que se montaba siendo felipista y se bajaba siendo guerrista…
"Cuando el árbitro pita, en el túnel de vestuarios hay que abrazarse; la política tiene que ser más amable en sus relaciones entre partidos"
R. Ese sentimiento lo puede tener gente, pero a mí nunca me ha gustado la decoración. Uno, mientras esté vivo y tenga palabra y cabeza, tiene capacidad de reflexionar sobre lo que le rodea. Yo me quito el mono de la política con la columna que escribo todos los sábados en lavozdelsur.es y mi tertulia mensual de televisión con Pedro Pacheco, José Antonio Barroso y Antonio Moreno. Y como no estoy dentro de una organización, no soy estorbo para nada.
R. Hay compañeros y compañeras en activa que me llaman para muchos temas, cómo lo abordarían y tal. Pero soy de los que pienso que los consejos están para darlos, no para seguirlos, aunque escuchar opiniones siempre viene bien.
"María Jesús va a tener el voto socialista, pero no va a ser capaz de captar lo que es necesario captar, que es voto fuera de la militancia electoral socialista"
R. Cuando el árbitro pita, en el túnel de vestuarios hay que abrazarse. Si eso no es así, y en el túnel seguimos dándonos puñetazos, mal nos irá. La política tiene que ser más amable en sus relaciones entre partidos, lo que no quiere decir que no tenga que haber debate político o disputa por la conquista de los gobiernos. Pero todo debe ser más amable y perder ese cainismo y ese guerracivilismo que está instalado hoy en día.
R. Yo creo que va a durar. Yo voy a votar a María Jesús Montero, lo tengo claro. Soy socialista y sé que ella, como vicepresidenta del Gobierno de España, está haciendo políticas socialistas. Yo la voy a votar.
"Moreno es una foto amable, pero no deja de ser un elemento muy activo dentro del proyecto que representa Núñez Feijóo. Es una especie de Dr. Jekyll y Mr. Hyde"
R. Creo que eso no va a influir en el resultado. Entonces, la suerte está echada, pero por otras circunstancias: independientemente de que sea María Jesús o de que sea cualquier otro socialista, el contexto es el que… digamos, las motivaciones de los votantes se mueven en el terreno en el que se mueven. Y entonces María Jesús va a tener el voto socialista, pero no va a ser capaz de captar lo que es necesario captar, que es voto fuera de la militancia electoral socialista. Digo militancia electoral, no militancia: soy un militante electoral del PSOE aunque no tenga el carné. Y entonces yo creo que el resultado va a favorecer al Partido Popular y el contexto va a favorecer a Vox.

R. Yo pienso que no.
R. Yo te voy a resumir la figura de Juan Manuel Moreno. Ha estado unos días con las botas de agua puestas y el chaleco, como le corresponde a un presidente de una comunidad autónoma que sufre unas inundaciones. Pero no han pasado tres días cuando se ha quitado las botas de agua y, con motivo de la desclasificación de los papeles del 23F, se sitúa en plena dialéctica de Tellado y Esther Muñoz. Moreno es una foto amable, pero no deja de ser un elemento muy activo dentro del proyecto que representa Núñez Feijóo. Es una especie de Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
R. Yo creo que el ayusismo ha arrollado a Feijóo. Feijóo ya está totalmente trastornado. Y un político trastornado no es un político capaz de tener criterio propio. Y bueno, se ha buscado ahí unos dóberman que ladren, pero no es el referente del partido a nivel de todo el Estado. Hubo momentos que el PP ha tenido un sector moderado realmente importante. Ahora mismo la moderación es solamente pose. Y basta que bajen las aguas de las inundaciones para que salga el rostro duro, por ejemplo, de Moreno.
R. Tengo un concepto distinto. Creo que es más fácil la recuperación del gobierno en la Diputación. ¿Por qué? Porque, digamos, en las últimas elecciones municipales, que fueron bastante malas por esos malos resultados para el Partido Socialista, estuvimos empatados y, de hecho, Almudena (Martínez del Junco) es presidenta por el Puigdemont de La Línea —en alusión a Juan Franco y 100x100—. A nivel municipal el PSOE tiene muy buenos alcaldes y alcaldesas en la provincia, y puede ser que haya incluso una mejora de los resultados porque la gente se harte de darle hostias ya a Pedro Sánchez en la cara de otros… y se decida a votar en función de la gestión de sus municipios.
"A ver cuál es la propuesta electoral de Jerez. No es una decisión que se haya todavía, me da la impresión"
Hablo de José María Román, un buen alcalde. Hablo de Patricia Cavada. Hablo de Juan Carlos Ruiz Boix. Hablo de Javier Pizarro. De Antonio González en Vejer... Mis compañeros de la Sierra: Carlos, de Grazalema, que me ha puesto los vellos de punta al ponerme en su papel en este tiempo de inundaciones, y así lo hablaba con él el otro día en el Mirandilla. Santi Galván… Hay muy buenos alcaldes, muy buenas alcaldesas. Y el partido de la Diputación está por jugar.
R. A ver cuál es la propuesta electoral de Jerez. No es una decisión que se haya tomado todavía, me da la impresión. Yo intenté con Fustegueras tapar la hemorragia que se venía produciendo, se pueden buscar fuera nombres de prestigio que no militen. Le tocará a la militancia de Jerez decidirlo, pero es una asignatura pendiente para el PSOE. En otros cursos se aprobó, pero en este curso suspendió de manera notable. Y es muy importante para la Diputación, como lo es Cádiz capital, donde la oposición de Óscar Torres está siendo buena. Bruno (García) no termina de consolidarse. Todo está por ver.
R. Esperemos que muy tarde, ja ja ja ja.



