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De la alerta por los 'Blocus' al desalojo de la Alameda: así fue la temida noche de Halloween en Sevilla

Fuentes policiales describen una "noche movida" con robos violentos, un disparo con un arma de fogueo, varias peleas y la detención de un hombre por agredir a su pareja. Ninguno de los incidentes conocidos se relaciona con los saqueos anunciados

  • Una familia pasa por delante de un negocio blindado ante la amenaza de los 'Blocus' en Sevilla. -

Había alerta máxima. Negocios blindados y casi medio millar de agentes de policía. La noche de Halloween ha terminado con una realidad distinta a la que apuntaban las convocatorias difundidas durante los últimos días. “Noche movida, pero nada de disturbios”, resumen a lavozdelsur.es fuentes policiales, que confirman la ausencia de incidentes vinculados a las amenazas de saqueos por los Blocus. Sin embargo, los agentes han tenido que intervenir en numerosas ocasiones durante la madrugada del sábado 31 de octubre al domingo 1 de noviembre, especialmente en las principales zonas de ocio de la capital.

Se han cumplido así las previsiones de los sindicatos policiales, que ya habían advertido de que la noche del sábado sería la más complicada del fin de semana, aunque por motivos diferentes a los que habían generado preocupación entre los comerciantes.

Desalojo de la Alameda tras el lanzamiento de botellas a los policías

Uno de los momentos más tensos de la madrugada se ha registrado en la Alameda de Hércules, uno de los principales puntos de encuentro del ocio nocturno sevillano. Alrededor de las tres de la mañana, la Policía se ha visto obligada a desalojar la zona después de que se produjera un lanzamiento de botellas contra los agentes.

En este mismo entorno, un hombre disfrazado se dedicaba a amenazar a las personas congregadas con una pistola de juguete. Según explican las fuentes policiales, se trataba de una reproducción especialmente realista, difícil de distinguir a simple vista de un arma auténtica. Por el momento, no han trascendido más detalles sobre la identificación del individuo ni sobre posibles actuaciones judiciales relacionadas con este episodio.

Un atraco con un disparo de fogueo contra el cristal de un coche

Entre los sucesos más graves figuran dos robos: uno con violencia en el entorno de Plaza de Armas y otro en el que uno de los atracadores llegó a disparar un arma de fogueo contra el cristal de un vehículo en Los Pajaritos. Las fuentes consultadas por este medio explican que la detonación dejó una marca visible en el cristal del automóvil. Aunque se trataba de un arma de fogueo, el disparo llegó a alcanzar el vehículo durante el asalto. Por el momento, no se han facilitado detalles sobre el lugar exacto de los hechos, las posibles lesiones o la situación de los presuntos autores.

También se ha registrado otro robo con violencia, además de varias peleas que han requerido la intervención de los agentes. No ha trascendido el número total de personas implicadas ni si se han practicado detenciones relacionadas con estos enfrentamientos.

Detenido por agredir a su pareja en una parada de autobús

La madrugada también ha dejado un episodio de violencia de género en la Alameda de Hércules, donde un varón ha sido detenido después de agredir a su pareja en una parada de autobús. Según la información policial a la que ha tenido acceso este periódico, el individuo comenzó a agredir a la víctima tirándole del pelo y llegó a intentar golpearla en la cabeza con una botella de cristal.

La rápida intervención de los agentes permitió detener la agresión antes de que pudiera consumar ese último golpe, evitando consecuencias potencialmente más graves para la mujer. No han trascendido detalles sobre la situación posterior de la víctima ni sobre las medidas judiciales que puedan adoptarse.

Una noche muy distinta a la que temían los comerciantes

Los sucesos registrados contrastan con las imágenes que habían protagonizado la actualidad sevillana durante los días anteriores. Numerosos establecimientos del centro instalaron tablones de madera para proteger sus escaparates ante los mensajes atribuidos a Blocus que anunciaban posibles actos vandálicos contra grandes superficies, franquicias y entidades bancarias. Aldi, en la plaza del Duque, Decathlon, en la calle Laraña, y distintos negocios de la calle Tetuán recurrieron a estas medidas preventivas, pese a que las autoridades habían insistido en que no existía constancia de una amenaza seria.

Para garantizar la seguridad durante Halloween, la Policía Nacional había preparado un dispositivo con 185 agentes, incluidos efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR). A ellos se sumaban los 303 policías locales anunciados por el Ayuntamiento, con apoyo del Grupo de Apoyo y Reacción (GAR), además de los recursos de Bomberos y Protección Civil. La primera madrugada del fin de semana ya había dejado una detención por amenazas con arma blanca en la Alameda y una pelea multitudinaria en las Setas de Sevilla, aunque sin los saqueos que anunciaban las convocatorias difundidas por redes sociales.

El balance de Halloween deja así una paradoja: los escaparates se blindaron ante unos altercados que no llegaron a producirse, mientras las intervenciones policiales terminaron concentrándose en los incidentes habituales de una noche de ocio multitudinaria, algunos de ellos de especial gravedad. Una madrugada agitada por hechos que nada tenían que ver con las amenazas que durante días habían mantenido en vilo a parte del comercio sevillano.

Había alerta máxima. Negocios blindados y casi medio millar de agentes de policía. La noche de Halloween ha terminado con una realidad distinta a la que apuntaban las convocatorias difundidas durante los últimos días. “Noche movida, pero nada de disturbios”, resumen a lavozdelsur.es fuentes policiales, que confirman la ausencia de incidentes vinculados a las amenazas de saqueos por los Blocus. Sin embargo, los agentes han tenido que intervenir en numerosas ocasiones durante la madrugada del sábado 31 de octubre al domingo 1 de noviembre, especialmente en las principales zonas de ocio de la capital.

Se han cumplido así las previsiones de los sindicatos policiales, que ya habían advertido de que la noche del sábado sería la más complicada del fin de semana, aunque por motivos diferentes a los que habían generado preocupación entre los comerciantes.

Desalojo de la Alameda tras el lanzamiento de botellas a los policías

Uno de los momentos más tensos de la madrugada se ha registrado en la Alameda de Hércules, uno de los principales puntos de encuentro del ocio nocturno sevillano. Alrededor de las tres de la mañana, la Policía se ha visto obligada a desalojar la zona después de que se produjera un lanzamiento de botellas contra los agentes.

En este mismo entorno, un hombre disfrazado se dedicaba a amenazar a las personas congregadas con una pistola de juguete. Según explican las fuentes policiales, se trataba de una reproducción especialmente realista, difícil de distinguir a simple vista de un arma auténtica. Por el momento, no han trascendido más detalles sobre la identificación del individuo ni sobre posibles actuaciones judiciales relacionadas con este episodio.

Un atraco con un disparo de fogueo contra el cristal de un coche

Entre los sucesos más graves figuran dos robos: uno con violencia en el entorno de Plaza de Armas y otro en el que uno de los atracadores llegó a disparar un arma de fogueo contra el cristal de un vehículo en Los Pajaritos. Las fuentes consultadas por este medio explican que la detonación dejó una marca visible en el cristal del automóvil. Aunque se trataba de un arma de fogueo, el disparo llegó a alcanzar el vehículo durante el asalto. Por el momento, no se han facilitado detalles sobre el lugar exacto de los hechos, las posibles lesiones o la situación de los presuntos autores.

También se ha registrado otro robo con violencia, además de varias peleas que han requerido la intervención de los agentes. No ha trascendido el número total de personas implicadas ni si se han practicado detenciones relacionadas con estos enfrentamientos.

Detenido por agredir a su pareja en una parada de autobús

La madrugada también ha dejado un episodio de violencia de género en la Alameda de Hércules, donde un varón ha sido detenido después de agredir a su pareja en una parada de autobús. Según la información policial a la que ha tenido acceso este periódico, el individuo comenzó a agredir a la víctima tirándole del pelo y llegó a intentar golpearla en la cabeza con una botella de cristal.

La rápida intervención de los agentes permitió detener la agresión antes de que pudiera consumar ese último golpe, evitando consecuencias potencialmente más graves para la mujer. No han trascendido detalles sobre la situación posterior de la víctima ni sobre las medidas judiciales que puedan adoptarse.

Una noche muy distinta a la que temían los comerciantes

Los sucesos registrados contrastan con las imágenes que habían protagonizado la actualidad sevillana durante los días anteriores. Numerosos establecimientos del centro instalaron tablones de madera para proteger sus escaparates ante los mensajes atribuidos a Blocus que anunciaban posibles actos vandálicos contra grandes superficies, franquicias y entidades bancarias. Aldi, en la plaza del Duque, Decathlon, en la calle Laraña, y distintos negocios de la calle Tetuán recurrieron a estas medidas preventivas, pese a que las autoridades habían insistido en que no existía constancia de una amenaza seria.

Para garantizar la seguridad durante Halloween, la Policía Nacional había preparado un dispositivo con 185 agentes, incluidos efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR). A ellos se sumaban los 303 policías locales anunciados por el Ayuntamiento, con apoyo del Grupo de Apoyo y Reacción (GAR), además de los recursos de Bomberos y Protección Civil. La primera madrugada del fin de semana ya había dejado una detención por amenazas con arma blanca en la Alameda y una pelea multitudinaria en las Setas de Sevilla, aunque sin los saqueos que anunciaban las convocatorias difundidas por redes sociales.

El balance de Halloween deja así una paradoja: los escaparates se blindaron ante unos altercados que no llegaron a producirse, mientras las intervenciones policiales terminaron concentrándose en los incidentes habituales de una noche de ocio multitudinaria, algunos de ellos de especial gravedad. Una madrugada agitada por hechos que nada tenían que ver con las amenazas que durante días habían mantenido en vilo a parte del comercio sevillano.

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