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Vivían escondidos en la sierra de Sevilla para cultivar marihuana: un helicóptero retira 2.500 plantas porque no se puede llegar en coche

La Guardia Civil descubre en Aznalcóllar un complejo clandestino con piscinas para almacenar agua, generadores eléctricos, secaderos y zonas para dormir

  • Plantación de marihuana en plena sierra de Sevilla.

Una investigación de varios meses ha permitido a la Guardia Civil desmantelar un complejo clandestino de cultivo de marihuana oculto en una zona montañosa de Aznalcóllar, en la provincia de Sevilla). El operativo se ha saldado con cuatro personas detenidas, 2.500 plantas intervenidas y 50 kilos de cogollos secos incautados en unas instalaciones prácticamente inaccesibles por carretera.

Las plantaciones estaban repartidas por las laderas de un valle, lejos de los núcleos urbanos y en un entorno de fuertes pendientes donde no podían entrar vehículos. Para llegar hasta ellas, los agentes tuvieron que recorrer a pie caminos de difícil acceso, mientras varios drones supervisaban el dispositivo desde el aire.

La operación ha terminado con los cuatro arrestados en prisión sin fianza, por decisión de los juzgados de Sanlúcar la Mayor, según ha informado este miércoles 4 de noviembre la Guardia Civil.

Un valle convertido en una explotación clandestina de marihuana

La investigación comenzó después de que las labores de observación aérea permitieran detectar posibles plantaciones ocultas en una zona montañosa del municipio sevillano.

Los agentes descubrieron que no se trataba de un único cultivo, sino de varias áreas de producción distribuidas por diferentes laderas, separadas entre sí y conectadas mediante una extensa red de senderos acondicionados por los propios responsables.

  • La Guardia Civil, con uno de los detenidos.
  • -

La configuración del terreno dificultaba tanto la localización de las instalaciones como el acceso de los investigadores. Por ello, la Guardia Civil preparó un dispositivo especial que permitió vigilar desde el aire las posibles rutas de huida.

Cuando los agentes alcanzaron el lugar, los cuatro sospechosos intentaron escapar aprovechando las características de la montaña, aunque finalmente fueron detenidos.

Piscinas, motores y generadores para mantener los cultivos

La inspección permitió descubrir una infraestructura destinada al cultivo, mantenimiento y secado de la marihuana. Cada plantación disponía de su propio sistema de riego, pese a encontrarse en terrenos de fuerte pendiente y sin conexión con instalaciones convencionales.

Los responsables habían instalado motores, conducciones y grandes depósitos de agua, incluidas piscinas distribuidas por diferentes puntos de la sierra. La proximidad de un cauce fluvial facilitaba el abastecimiento de los cultivos.

El complejo también contaba con generadores eléctricos, herramientas y materiales para mantener las plantaciones, además de espacios destinados al secado de la droga. En una de estas dependencias, los agentes encontraron 50 kilogramos de cogollos de marihuana secos, preparados tras el proceso de secado.

  • Agentes de la Guardia Civil, caminando hacia la plantación.
  • -

Dormitorios y cocinas para pasar largas temporadas sin salir de la montaña

Uno de los descubrimientos que más llamó la atención de los investigadores fue la existencia de zonas acondicionadas para vivir dentro del propio complejo. Las instalaciones disponían de espacios para dormir, áreas de descanso y cocina, lo que permitía a sus ocupantes permanecer durante largas temporadas en el lugar.

De esta manera, las personas encargadas de las plantaciones podían desarrollar su actividad cotidiana sin necesidad de desplazarse habitualmente hasta poblaciones cercanas. Según la Guardia Civil, esta organización formaba parte de un sistema diseñado para mantener los cultivos ocultos y dificultar su descubrimiento.

Un helicóptero para retirar las 2.500 plantas de marihuana

El terreno también complicó considerablemente la retirada de las plantas intervenidas, algunas de las cuales superaban los dos metros de altura. Ante la imposibilidad de utilizar vehículos, los agentes cortaron las plantas y las trasladaron hasta una zona próxima al cauce seco de un río.

Desde allí, un helicóptero del Servicio Aéreo de la Guardia Civil de Granada se encargó de extraerlas para su posterior destrucción. Los cuatro detenidos fueron puestos a disposición de los juzgados de Sanlúcar la Mayor como presuntos responsables de delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal.

La autoridad judicial acordó su ingreso en prisión sin fianza. La investigación, en la que han participado efectivos de la Compañía de La Rinconada, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Sevilla y el Servicio Aéreo de Granada, continúa abierta.

 

 

Una investigación de varios meses ha permitido a la Guardia Civil desmantelar un complejo clandestino de cultivo de marihuana oculto en una zona montañosa de Aznalcóllar, en la provincia de Sevilla). El operativo se ha saldado con cuatro personas detenidas, 2.500 plantas intervenidas y 50 kilos de cogollos secos incautados en unas instalaciones prácticamente inaccesibles por carretera.

Las plantaciones estaban repartidas por las laderas de un valle, lejos de los núcleos urbanos y en un entorno de fuertes pendientes donde no podían entrar vehículos. Para llegar hasta ellas, los agentes tuvieron que recorrer a pie caminos de difícil acceso, mientras varios drones supervisaban el dispositivo desde el aire.

La operación ha terminado con los cuatro arrestados en prisión sin fianza, por decisión de los juzgados de Sanlúcar la Mayor, según ha informado este miércoles 4 de noviembre la Guardia Civil.

Un valle convertido en una explotación clandestina de marihuana

La investigación comenzó después de que las labores de observación aérea permitieran detectar posibles plantaciones ocultas en una zona montañosa del municipio sevillano.

Los agentes descubrieron que no se trataba de un único cultivo, sino de varias áreas de producción distribuidas por diferentes laderas, separadas entre sí y conectadas mediante una extensa red de senderos acondicionados por los propios responsables.

  • La Guardia Civil, con uno de los detenidos.
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La configuración del terreno dificultaba tanto la localización de las instalaciones como el acceso de los investigadores. Por ello, la Guardia Civil preparó un dispositivo especial que permitió vigilar desde el aire las posibles rutas de huida.

Cuando los agentes alcanzaron el lugar, los cuatro sospechosos intentaron escapar aprovechando las características de la montaña, aunque finalmente fueron detenidos.

Piscinas, motores y generadores para mantener los cultivos

La inspección permitió descubrir una infraestructura destinada al cultivo, mantenimiento y secado de la marihuana. Cada plantación disponía de su propio sistema de riego, pese a encontrarse en terrenos de fuerte pendiente y sin conexión con instalaciones convencionales.

Los responsables habían instalado motores, conducciones y grandes depósitos de agua, incluidas piscinas distribuidas por diferentes puntos de la sierra. La proximidad de un cauce fluvial facilitaba el abastecimiento de los cultivos.

El complejo también contaba con generadores eléctricos, herramientas y materiales para mantener las plantaciones, además de espacios destinados al secado de la droga. En una de estas dependencias, los agentes encontraron 50 kilogramos de cogollos de marihuana secos, preparados tras el proceso de secado.

  • Agentes de la Guardia Civil, caminando hacia la plantación.
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Dormitorios y cocinas para pasar largas temporadas sin salir de la montaña

Uno de los descubrimientos que más llamó la atención de los investigadores fue la existencia de zonas acondicionadas para vivir dentro del propio complejo. Las instalaciones disponían de espacios para dormir, áreas de descanso y cocina, lo que permitía a sus ocupantes permanecer durante largas temporadas en el lugar.

De esta manera, las personas encargadas de las plantaciones podían desarrollar su actividad cotidiana sin necesidad de desplazarse habitualmente hasta poblaciones cercanas. Según la Guardia Civil, esta organización formaba parte de un sistema diseñado para mantener los cultivos ocultos y dificultar su descubrimiento.

Un helicóptero para retirar las 2.500 plantas de marihuana

El terreno también complicó considerablemente la retirada de las plantas intervenidas, algunas de las cuales superaban los dos metros de altura. Ante la imposibilidad de utilizar vehículos, los agentes cortaron las plantas y las trasladaron hasta una zona próxima al cauce seco de un río.

Desde allí, un helicóptero del Servicio Aéreo de la Guardia Civil de Granada se encargó de extraerlas para su posterior destrucción. Los cuatro detenidos fueron puestos a disposición de los juzgados de Sanlúcar la Mayor como presuntos responsables de delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal.

La autoridad judicial acordó su ingreso en prisión sin fianza. La investigación, en la que han participado efectivos de la Compañía de La Rinconada, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Sevilla y el Servicio Aéreo de Granada, continúa abierta.

 

 
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