El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz (PP), ha pedido al Gobierno central el desalojo “inmediato” de la acampada de las Setas, instalada para reclamar el derecho a la vivienda, con el fin de preparar esta zona del centro de la ciudad para la Navidad. La petición llega después de que las fuerzas de seguridad desalojaran en la madrugada de este martes el campamento de la Puerta del Sol de Madrid.
Sanz atendió a los periodistas tras clausurar las jornadas ‘Cinco proyectos estrellas para una Sevilla más cohesionada’, en la sede social de Gaesco. Allí explicó que ya había enviado una carta a la Delegación del Gobierno en Andalucía y a la Subdelegación en Sevilla para preguntar cuándo tenían previsto desalojar la zona.
Por qué Sanz pide desalojar la acampada de las Setas
Según el alcalde, una vez desalojado Sol “se ha comprobado que las peticiones” de los acampados “son una auténtica mentira”. Por eso ha reclamado el desalojo “inmediato” de las Setas, donde, según ha dicho, se están produciendo problemas de limpieza.
“Hay tareas de jardinería que se suspendieron y que hay que volver a recuperar, y sobre todo hay actividades previstas para la Navidad”, añadió el regidor. Esa programación navideña es el principal argumento del Ayuntamiento para pedir que se despeje la plaza.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Ignacio Flores, se ha puesto en contacto con el subdelegado del Gobierno, Vicente Vigil-Escalera, por este asunto. Además, ha ofrecido la Policía Local para el operativo.
La acampada sigue activa mientras los comercios cifran sus pérdidas
Pese al desalojo de Sol, la acampada sevillana sigue en pie tras más de un mes en las Setas, aunque ha intensificado sus reuniones. Fuentes de la propia acampada reconocieron a EFE que lo ocurrido en Madrid ha supuesto un punto de inflexión, y que entre sus participantes se han activado contactos para abordar un posible levantamiento. "Ahora, más que nunca, hace falta presencia", defienden desde la acampada en un post subido a Instagram.
De momento, la concentración se mantiene de forma indefinida. Beatriz, simpatizante de la acampada, explicó a EFE que los grupos de gobierno de la movilización se están organizando para las próximas 24 horas, tras 36 días “desarrollando un trabajo político que no ha acabado”.
Según esta simpatizante, la idea no es desacampar en las próximas horas. En caso de desalojo, aseguró, los acampados “actuarán de forma pacífica”.
En las Setas hay ahora unas 80 tiendas de campaña. A mediados de octubre, el Sindicato de Inquilinas, que impulsó estas acampadas en todo el país, decidió retirarse para preparar la huelga general en los barrios de la capital andaluza.
Tras esa salida, el movimiento leyó un manifiesto con sus reivindicaciones frente a la especulación inmobiliaria y las dificultades para acceder a una vivienda digna. En él defendió que la acampada seguía siendo una herramienta para movilizar a los barrios de cara a la huelga y, según sus portavoces, sin vinculación con ningún partido político.
La de Sevilla, que también trabaja en el apoyo a personas en riesgo de desahucio, es la única acampada por la vivienda que sigue activa en Andalucía, después de que se levantaran las de Málaga, Granada y Almería. Precisamente, la plataforma Acampada por el Derecho a la Vivienda de Almería criticó este martes la “doble vara de medir” del Ayuntamiento almeriense, tras verse obligada a trasladar sus asambleas de la Plaza Circular por supuestos motivos de seguridad.
En la plaza sevillana, los comerciantes también notan la presencia del campamento. Javier Lapiedra, titular de la Administración de Lotería 12 de Sevilla, ‘La lluvia de oro’, situada en una esquina del recinto, aseguró a EFE que la acampada ha afectado a los negocios “de una manera considerable”, aunque la relación con los acampados ha sido cordial y estos accedieron a dejar espacio cuando les pidió que se apartaran de su local para afrontar la campaña de Navidad.
“En las dificultades aparece la suerte”, señaló Lapiedra, que habla de un aumento “exponencial” de los pedidos en los últimos días con la confianza de que “este año toca”, como dice un anuncio colocado en su puesto. En conjunto, los comerciantes del entorno han cifrado en las últimas semanas sus pérdidas desde el inicio de la acampada en torno al 40 %.
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz (PP), ha pedido al Gobierno central el desalojo “inmediato” de la acampada de las Setas, instalada para reclamar el derecho a la vivienda, con el fin de preparar esta zona del centro de la ciudad para la Navidad. La petición llega después de que las fuerzas de seguridad desalojaran en la madrugada de este martes el campamento de la Puerta del Sol de Madrid.
Sanz atendió a los periodistas tras clausurar las jornadas ‘Cinco proyectos estrellas para una Sevilla más cohesionada’, en la sede social de Gaesco. Allí explicó que ya había enviado una carta a la Delegación del Gobierno en Andalucía y a la Subdelegación en Sevilla para preguntar cuándo tenían previsto desalojar la zona.
Por qué Sanz pide desalojar la acampada de las Setas
Según el alcalde, una vez desalojado Sol “se ha comprobado que las peticiones” de los acampados “son una auténtica mentira”. Por eso ha reclamado el desalojo “inmediato” de las Setas, donde, según ha dicho, se están produciendo problemas de limpieza.
“Hay tareas de jardinería que se suspendieron y que hay que volver a recuperar, y sobre todo hay actividades previstas para la Navidad”, añadió el regidor. Esa programación navideña es el principal argumento del Ayuntamiento para pedir que se despeje la plaza.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Ignacio Flores, se ha puesto en contacto con el subdelegado del Gobierno, Vicente Vigil-Escalera, por este asunto. Además, ha ofrecido la Policía Local para el operativo.
La acampada sigue activa mientras los comercios cifran sus pérdidas
Pese al desalojo de Sol, la acampada sevillana sigue en pie tras más de un mes en las Setas, aunque ha intensificado sus reuniones. Fuentes de la propia acampada reconocieron a EFE que lo ocurrido en Madrid ha supuesto un punto de inflexión, y que entre sus participantes se han activado contactos para abordar un posible levantamiento. "Ahora, más que nunca, hace falta presencia", defienden desde la acampada en un post subido a Instagram.
De momento, la concentración se mantiene de forma indefinida. Beatriz, simpatizante de la acampada, explicó a EFE que los grupos de gobierno de la movilización se están organizando para las próximas 24 horas, tras 36 días “desarrollando un trabajo político que no ha acabado”.
Según esta simpatizante, la idea no es desacampar en las próximas horas. En caso de desalojo, aseguró, los acampados “actuarán de forma pacífica”.
En las Setas hay ahora unas 80 tiendas de campaña. A mediados de octubre, el Sindicato de Inquilinas, que impulsó estas acampadas en todo el país, decidió retirarse para preparar la huelga general en los barrios de la capital andaluza.
Tras esa salida, el movimiento leyó un manifiesto con sus reivindicaciones frente a la especulación inmobiliaria y las dificultades para acceder a una vivienda digna. En él defendió que la acampada seguía siendo una herramienta para movilizar a los barrios de cara a la huelga y, según sus portavoces, sin vinculación con ningún partido político.
La de Sevilla, que también trabaja en el apoyo a personas en riesgo de desahucio, es la única acampada por la vivienda que sigue activa en Andalucía, después de que se levantaran las de Málaga, Granada y Almería. Precisamente, la plataforma Acampada por el Derecho a la Vivienda de Almería criticó este martes la “doble vara de medir” del Ayuntamiento almeriense, tras verse obligada a trasladar sus asambleas de la Plaza Circular por supuestos motivos de seguridad.
En la plaza sevillana, los comerciantes también notan la presencia del campamento. Javier Lapiedra, titular de la Administración de Lotería 12 de Sevilla, ‘La lluvia de oro’, situada en una esquina del recinto, aseguró a EFE que la acampada ha afectado a los negocios “de una manera considerable”, aunque la relación con los acampados ha sido cordial y estos accedieron a dejar espacio cuando les pidió que se apartaran de su local para afrontar la campaña de Navidad.
“En las dificultades aparece la suerte”, señaló Lapiedra, que habla de un aumento “exponencial” de los pedidos en los últimos días con la confianza de que “este año toca”, como dice un anuncio colocado en su puesto. En conjunto, los comerciantes del entorno han cifrado en las últimas semanas sus pérdidas desde el inicio de la acampada en torno al 40 %.
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