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Un joven rompe a golpes un escaparate durante la Noche Blanca de San Fernando y acaba en el hospital

El joven se encontraba por causas que todavía se desconocen en un estado de gran alteración, mientras profería gritos e insultos y golpeaba el cristal del establecimiento

  • Una Noche Blanca de San Fernando en una edición pasada.

Un joven resultó herido durante la Noche Blanca celebrada este viernes en San Fernando y tuvo que ser trasladado al hospital de San Carlos después de romper a golpes el escaparate de un establecimiento comercial. El incidente fue el episodio más destacado de una velada que, por lo demás, transcurrió con normalidad.

El suceso se produjo en la confluencia de la calle Héroes del Baleares, actualmente Juan Rivero, con la alameda Moreno de Guerra, uno de los puntos principales de la programación, donde se había organizado una exhibición de vehículos clásicos que congregó a numerosos vecinos.

La Policía Local y Protección Civil intervinieron después de que el joven sufriera una herida en un brazo al fracturar el cristal de grandes dimensiones del escaparate de un local comercial actualmente cerrado y situado en una esquina con la calle Real, según ha adelatado Diario de Cádiz. La Policía Nacional también participó en la actuación. La presencia de numerosas personas en la Alameda generó momentos de alarma y confusión, hasta el punto de que inicialmente algunos testigos llegaron a relacionar lo ocurrido con un posible accidente de tráfico.

Muy alterado

Según las primeras informaciones conocidas este sábado, el joven se encontraba por causas que todavía se desconocen en un estado de gran alteración, mientras profería gritos e insultos y golpeaba el cristal del establecimiento. Como consecuencia de la rotura sufrió una lesión en un brazo y perdió abundante sangre, por lo que Protección Civil lo trasladó al hospital de San Carlos. Agentes de la Policía Nacional acudieron también al centro sanitario para identificarlo y tomarle declaración.

El escaparate tuvo que ser acordonado debido al riesgo de desprendimiento que presentaba la cristalería, especialmente peligroso por la concentración de personas en la zona. Los bomberos fueron avisados y finalmente optaron por derribar todo el cristal para garantizar la seguridad. Los servicios municipales de limpieza también tuvieron que intervenir para retirar los fragmentos que habían caído a la vía pública y limpiar las numerosas manchas de sangre que habían quedado en la calzada.

Un joven resultó herido durante la Noche Blanca celebrada este viernes en San Fernando y tuvo que ser trasladado al hospital de San Carlos después de romper a golpes el escaparate de un establecimiento comercial. El incidente fue el episodio más destacado de una velada que, por lo demás, transcurrió con normalidad.

El suceso se produjo en la confluencia de la calle Héroes del Baleares, actualmente Juan Rivero, con la alameda Moreno de Guerra, uno de los puntos principales de la programación, donde se había organizado una exhibición de vehículos clásicos que congregó a numerosos vecinos.

La Policía Local y Protección Civil intervinieron después de que el joven sufriera una herida en un brazo al fracturar el cristal de grandes dimensiones del escaparate de un local comercial actualmente cerrado y situado en una esquina con la calle Real, según ha adelatado Diario de Cádiz. La Policía Nacional también participó en la actuación. La presencia de numerosas personas en la Alameda generó momentos de alarma y confusión, hasta el punto de que inicialmente algunos testigos llegaron a relacionar lo ocurrido con un posible accidente de tráfico.

Muy alterado

Según las primeras informaciones conocidas este sábado, el joven se encontraba por causas que todavía se desconocen en un estado de gran alteración, mientras profería gritos e insultos y golpeaba el cristal del establecimiento. Como consecuencia de la rotura sufrió una lesión en un brazo y perdió abundante sangre, por lo que Protección Civil lo trasladó al hospital de San Carlos. Agentes de la Policía Nacional acudieron también al centro sanitario para identificarlo y tomarle declaración.

El escaparate tuvo que ser acordonado debido al riesgo de desprendimiento que presentaba la cristalería, especialmente peligroso por la concentración de personas en la zona. Los bomberos fueron avisados y finalmente optaron por derribar todo el cristal para garantizar la seguridad. Los servicios municipales de limpieza también tuvieron que intervenir para retirar los fragmentos que habían caído a la vía pública y limpiar las numerosas manchas de sangre que habían quedado en la calzada.

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