El regreso a la tramitación del Següesal Golf Resort de Barbate, 4,67 kilómetros cuadrados —una extensión más grande que el terreno urbanizado en Cádiz capital—, ha provocado la reacción de Adelante Andalucía. La formación rechaza que los cambios introducidos en el proyecto puedan servir para abrir ahora la puerta a un macrocomplejo que ya recibió en 2022 una declaración ambiental estratégica desfavorable por sus posibles efectos sobre la biodiversidad, los hábitats y especies protegidas y las dudas sobre la disponibilidad de agua.
La parlamentaria andaluza por Cádiz Leti Blanco exige además “máxima transparencia” durante esta nueva fase administrativa. “Le han dado la vuelta al proyecto para intentar que la Junta pueda autorizarlo y mucho nos tememos que ambas partes vayan de la mano”, denuncia.
Següesal contempla transformar 312 hectáreas de suelo no urbanizable en un complejo con un campo de golf de 18 hoyos, tres hoteles de cuatro y cinco estrellas, 635 apartamentos turísticos, 450 viviendas residenciales y la regularización de otras 49 edificaciones existentes.
Adelante teme un cambio de criterio de la Junta
El proyecto vuelve a estar sobre la mesa, como ha publicado eldiario.es, después de que el Ayuntamiento de Barbate solicitara en 2024 una prórroga de la resolución ambiental y presentara posteriormente una nueva aprobación provisional del planeamiento con modificaciones respecto a la propuesta anterior. La documentación se encuentra actualmente en estudio por los servicios competentes de la Junta.
Blanco advierte de que “las políticas negacionistas del cogobierno de Moreno Bonilla con Vox no pueden convertirse ahora en carta blanca para dar luz verde a este proyecto. Barbate no puede ser una moneda de cambio para los intereses de quienes pretenden seguir llenando el litoral de urbanizaciones, hoteles y campos de golf”.
La parlamentaria sostiene que este tipo de desarrollos puede poner en riesgo precisamente aquello que distingue a Barbate y La Janda.
“Corremos el riesgo de perder nuestra esencia y de destruir el principal atractivo de nuestra tierra. Lo que buscan las personas que vienen cada verano a Barbate no es encontrarse con otra urbanización idéntica a las que ya existen en otros puntos de Andalucía. Vienen por nuestras playas, por nuestros paisajes, por nuestro entorno natural, por nuestra identidad y por una forma de vivir que no podemos sustituir por cemento, ni por un modelo basado en el crecimiento urbanístico permanente”, sostiene.
Un proyecto que ya chocó con el criterio ambiental
La Junta frenó la iniciativa en noviembre de 2022, cuando consideró que la modificación urbanística podía provocar impactos relevantes por su proximidad al Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate y por las afecciones a la Red Natura 2000, hábitats y especies protegidas. También se cuestionaron los recursos hídricos disponibles.
Adelante reclama finalmente otro modelo económico. Blanco defiende que “Barbate necesita un modelo económico que genere empleo y oportunidades sin hipotecar su territorio, basado en la protección del medio natural, la diversificación económica, los servicios públicos y un turismo compatible con los límites ambientales de la comarca” y pide que “cualquier decisión sobre el futuro urbanístico del municipio cuente con la participación directa de sus vecinos y vecinas”.
El regreso a la tramitación del Següesal Golf Resort de Barbate, 4,67 kilómetros cuadrados —una extensión más grande que el terreno urbanizado en Cádiz capital—, ha provocado la reacción de Adelante Andalucía. La formación rechaza que los cambios introducidos en el proyecto puedan servir para abrir ahora la puerta a un macrocomplejo que ya recibió en 2022 una declaración ambiental estratégica desfavorable por sus posibles efectos sobre la biodiversidad, los hábitats y especies protegidas y las dudas sobre la disponibilidad de agua.
La parlamentaria andaluza por Cádiz Leti Blanco exige además “máxima transparencia” durante esta nueva fase administrativa. “Le han dado la vuelta al proyecto para intentar que la Junta pueda autorizarlo y mucho nos tememos que ambas partes vayan de la mano”, denuncia.
Següesal contempla transformar 312 hectáreas de suelo no urbanizable en un complejo con un campo de golf de 18 hoyos, tres hoteles de cuatro y cinco estrellas, 635 apartamentos turísticos, 450 viviendas residenciales y la regularización de otras 49 edificaciones existentes.
Adelante teme un cambio de criterio de la Junta
El proyecto vuelve a estar sobre la mesa, como ha publicado eldiario.es, después de que el Ayuntamiento de Barbate solicitara en 2024 una prórroga de la resolución ambiental y presentara posteriormente una nueva aprobación provisional del planeamiento con modificaciones respecto a la propuesta anterior. La documentación se encuentra actualmente en estudio por los servicios competentes de la Junta.
Blanco advierte de que “las políticas negacionistas del cogobierno de Moreno Bonilla con Vox no pueden convertirse ahora en carta blanca para dar luz verde a este proyecto. Barbate no puede ser una moneda de cambio para los intereses de quienes pretenden seguir llenando el litoral de urbanizaciones, hoteles y campos de golf”.
La parlamentaria sostiene que este tipo de desarrollos puede poner en riesgo precisamente aquello que distingue a Barbate y La Janda.
“Corremos el riesgo de perder nuestra esencia y de destruir el principal atractivo de nuestra tierra. Lo que buscan las personas que vienen cada verano a Barbate no es encontrarse con otra urbanización idéntica a las que ya existen en otros puntos de Andalucía. Vienen por nuestras playas, por nuestros paisajes, por nuestro entorno natural, por nuestra identidad y por una forma de vivir que no podemos sustituir por cemento, ni por un modelo basado en el crecimiento urbanístico permanente”, sostiene.
Un proyecto que ya chocó con el criterio ambiental
La Junta frenó la iniciativa en noviembre de 2022, cuando consideró que la modificación urbanística podía provocar impactos relevantes por su proximidad al Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate y por las afecciones a la Red Natura 2000, hábitats y especies protegidas. También se cuestionaron los recursos hídricos disponibles.
Adelante reclama finalmente otro modelo económico. Blanco defiende que “Barbate necesita un modelo económico que genere empleo y oportunidades sin hipotecar su territorio, basado en la protección del medio natural, la diversificación económica, los servicios públicos y un turismo compatible con los límites ambientales de la comarca” y pide que “cualquier decisión sobre el futuro urbanístico del municipio cuente con la participación directa de sus vecinos y vecinas”.
COMENTARIOS