La primera fase de la rehabilitación del antiguo Hospital San Juan de Dios de El Puerto de Santa María entra en su recta final después de una intervención integral que está permitiendo recuperar uno de los inmuebles más vinculados a la historia de la ciudad. El edificio, cerrado durante más de dos décadas, afronta así una transformación profunda para volver a abrirse al uso público con funciones culturales, formativas y sociales.
Esta primera etapa cuenta con una inversión superior a 3,5 millones de euros, cofinanciada con fondos europeos Next Generation EU dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Si se suman las distintas actuaciones previstas, la inversión global supera los cinco millones de euros. La rehabilitación completa del inmueble alcanza actualmente un 58,51% de ejecución.
El alcalde de El Puerto, Germán Beardo, ha destacado que se está “cada vez más cerca de culminar esta primera gran etapa” de la recuperación de San Juan de Dios, un edificio que “durante siglos estuvo al servicio de los portuenses y que muy pronto volverá a abrirse a la ciudad con nuevos usos y renovada vida”.
Una intervención desde los cimientos hasta las cubiertas
Los trabajos han abordado la consolidación del edificio desde sus elementos esenciales. Se ha actuado sobre la cimentación, las estructuras, las bóvedas y las cubiertas, al mismo tiempo que se ha avanzado en la renovación de instalaciones, la restauración de las fachadas y la recuperación de los espacios interiores.
Las partidas principales relacionadas con demoliciones y estructuras se encuentran ya “prácticamente ejecutadas”, mientras que las instalaciones han entrado en su fase de acabados. Desde el exterior, además, comienzan a apreciarse los cambios: varias fachadas han quedado ya libres de andamios, entre ellas la correspondiente a la capilla.
El inmueble llevaba cerrado “durante más de dos décadas” y su deterioro llegó a provocar su inclusión en 2023 en la Lista Roja del Patrimonio. “San Juan de Dios no podía seguir cerrado, deteriorándose y perdiendo parte de su historia. El Ayuntamiento asumió el compromiso de rescatarlo y hoy podemos comprobar cómo ese compromiso se está convirtiendo en una realidad”, ha manifestado Beardo.
Las obras, desarrolladas durante aproximadamente un año y medio, han servido también para sacar a la luz elementos que permanecían escondidos bajo falsos techos, tabiques y revestimientos.
Durante la rehabilitación han aparecido arcos, huecos y pavimentos de diferentes etapas constructivas desde el siglo XVII, además de estancias abovedadas, columnas de mármol, antiguas puertas de madera tallada y un aljibe. Todos estos vestigios están siendo estudiados, restaurados e integrados dentro del propio proyecto para garantizar su conservación.
También se han reforzado las bóvedas originales y se han incorporado nuevas vigas de madera. En las fachadas, los trabajos han permitido retirar el mortero que ocultaba la piedra histórica, dejando visible el material original, que está siendo sometido a tratamientos de protección y reparaciones puntuales para favorecer su conservación.
El patrimonio del antiguo hospital también volverá
La intervención no se limita al edificio. El Museo Municipal conserva y restaura distintos objetos relacionados con la actividad cotidiana del antiguo hospital, entre ellos piezas pertenecientes a su colección farmacéutica.
La intención es que este legado pueda regresar al inmueble una vez concluida la rehabilitación y formar parte de sus futuros espacios expositivos.
La planta baja y la entreplanta se destinarán a usos culturales, formativos y sociales, incorporando criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y respeto al valor patrimonial del edificio.
Entre los nuevos espacios destaca el futuro salón de actos, planteado como una pieza contemporánea integrada en el patio posterior. Esta actuación permitirá además crear una nueva conexión peatonal entre la avenida Micaela Aramburu y la avenida de la Bajamar, generando nuevos recorridos urbanos y reforzando la relación del antiguo hospital con su entorno.
Las obras incluyen igualmente nuevos núcleos de comunicación vertical, con escaleras y un ascensor que comunicarán las diferentes plantas hasta llegar a la cubierta. En este nivel se proyecta un espacio de restauración con vistas al río Guadalete y a las salinas.
Las plantas superiores y la capilla, en fases posteriores
Las siguientes fases estarán centradas en la recuperación de las plantas superiores, que se plantean como espacios diáfanos y flexibles preparados para acoger nuevos usos ciudadanos y culturales.
La intervención permitirá también recuperar la capilla. Una vez terminadas las obras, está previsto que regrese a ella la Hermandad de los Afligidos.
El antiguo Hospital San Juan de Dios está llamado además a convertirse en una de las piezas principales del nuevo paseo fluvial, incorporando de nuevo al uso público un edificio que durante siglos tuvo un papel esencial en la vida de El Puerto.
Sus orígenes se remontan al siglo XVII y durante generaciones fue el hospital de referencia de la ciudad, atendiendo a miles de portuenses y acogiendo incluso el nacimiento de muchos de ellos. Posteriormente desarrolló diferentes funciones asistenciales hasta su cierre definitivo en 1999 debido al grave deterioro que presentaban sus instalaciones.
Beardo ha subrayado que “recuperar San Juan de Dios es recuperar una parte fundamental de nuestra memoria colectiva” y ha añadido que, “cuando vuelva a abrir sus puertas, será un espacio de todos y para todos”, además de “poner la guinda” al desarrollo del nuevo paseo fluvial y a la transformación de este enclave de la ciudad.
La primera fase de la rehabilitación del antiguo Hospital San Juan de Dios de El Puerto de Santa María entra en su recta final después de una intervención integral que está permitiendo recuperar uno de los inmuebles más vinculados a la historia de la ciudad. El edificio, cerrado durante más de dos décadas, afronta así una transformación profunda para volver a abrirse al uso público con funciones culturales, formativas y sociales.
Esta primera etapa cuenta con una inversión superior a 3,5 millones de euros, cofinanciada con fondos europeos Next Generation EU dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Si se suman las distintas actuaciones previstas, la inversión global supera los cinco millones de euros. La rehabilitación completa del inmueble alcanza actualmente un 58,51% de ejecución.
El alcalde de El Puerto, Germán Beardo, ha destacado que se está “cada vez más cerca de culminar esta primera gran etapa” de la recuperación de San Juan de Dios, un edificio que “durante siglos estuvo al servicio de los portuenses y que muy pronto volverá a abrirse a la ciudad con nuevos usos y renovada vida”.
Una intervención desde los cimientos hasta las cubiertas
Los trabajos han abordado la consolidación del edificio desde sus elementos esenciales. Se ha actuado sobre la cimentación, las estructuras, las bóvedas y las cubiertas, al mismo tiempo que se ha avanzado en la renovación de instalaciones, la restauración de las fachadas y la recuperación de los espacios interiores.
Las partidas principales relacionadas con demoliciones y estructuras se encuentran ya “prácticamente ejecutadas”, mientras que las instalaciones han entrado en su fase de acabados. Desde el exterior, además, comienzan a apreciarse los cambios: varias fachadas han quedado ya libres de andamios, entre ellas la correspondiente a la capilla.
El inmueble llevaba cerrado “durante más de dos décadas” y su deterioro llegó a provocar su inclusión en 2023 en la Lista Roja del Patrimonio. “San Juan de Dios no podía seguir cerrado, deteriorándose y perdiendo parte de su historia. El Ayuntamiento asumió el compromiso de rescatarlo y hoy podemos comprobar cómo ese compromiso se está convirtiendo en una realidad”, ha manifestado Beardo.
Las obras, desarrolladas durante aproximadamente un año y medio, han servido también para sacar a la luz elementos que permanecían escondidos bajo falsos techos, tabiques y revestimientos.
Durante la rehabilitación han aparecido arcos, huecos y pavimentos de diferentes etapas constructivas desde el siglo XVII, además de estancias abovedadas, columnas de mármol, antiguas puertas de madera tallada y un aljibe. Todos estos vestigios están siendo estudiados, restaurados e integrados dentro del propio proyecto para garantizar su conservación.
También se han reforzado las bóvedas originales y se han incorporado nuevas vigas de madera. En las fachadas, los trabajos han permitido retirar el mortero que ocultaba la piedra histórica, dejando visible el material original, que está siendo sometido a tratamientos de protección y reparaciones puntuales para favorecer su conservación.
El patrimonio del antiguo hospital también volverá
La intervención no se limita al edificio. El Museo Municipal conserva y restaura distintos objetos relacionados con la actividad cotidiana del antiguo hospital, entre ellos piezas pertenecientes a su colección farmacéutica.
La intención es que este legado pueda regresar al inmueble una vez concluida la rehabilitación y formar parte de sus futuros espacios expositivos.
La planta baja y la entreplanta se destinarán a usos culturales, formativos y sociales, incorporando criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y respeto al valor patrimonial del edificio.
Entre los nuevos espacios destaca el futuro salón de actos, planteado como una pieza contemporánea integrada en el patio posterior. Esta actuación permitirá además crear una nueva conexión peatonal entre la avenida Micaela Aramburu y la avenida de la Bajamar, generando nuevos recorridos urbanos y reforzando la relación del antiguo hospital con su entorno.
Las obras incluyen igualmente nuevos núcleos de comunicación vertical, con escaleras y un ascensor que comunicarán las diferentes plantas hasta llegar a la cubierta. En este nivel se proyecta un espacio de restauración con vistas al río Guadalete y a las salinas.
Las plantas superiores y la capilla, en fases posteriores
Las siguientes fases estarán centradas en la recuperación de las plantas superiores, que se plantean como espacios diáfanos y flexibles preparados para acoger nuevos usos ciudadanos y culturales.
La intervención permitirá también recuperar la capilla. Una vez terminadas las obras, está previsto que regrese a ella la Hermandad de los Afligidos.
El antiguo Hospital San Juan de Dios está llamado además a convertirse en una de las piezas principales del nuevo paseo fluvial, incorporando de nuevo al uso público un edificio que durante siglos tuvo un papel esencial en la vida de El Puerto.
Sus orígenes se remontan al siglo XVII y durante generaciones fue el hospital de referencia de la ciudad, atendiendo a miles de portuenses y acogiendo incluso el nacimiento de muchos de ellos. Posteriormente desarrolló diferentes funciones asistenciales hasta su cierre definitivo en 1999 debido al grave deterioro que presentaban sus instalaciones.
Beardo ha subrayado que “recuperar San Juan de Dios es recuperar una parte fundamental de nuestra memoria colectiva” y ha añadido que, “cuando vuelva a abrir sus puertas, será un espacio de todos y para todos”, además de “poner la guinda” al desarrollo del nuevo paseo fluvial y a la transformación de este enclave de la ciudad.
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