Marca Beardo, al alza: con perfil y pensamiento propio
Bajo el lema El Puerto avanza, Germán Beardo (El Puerto, 1985), presentó el pasado otoño en la Casa-Palacio de Cargadores a Indias un paquete de medidas para el presente año que parte de la situación de "deuda cero" en la que ha colocado al Ayuntamiento de la Bahía de Cádiz, ahorrándole millonarios gastos anuales en intereses, y que pasa por la rebaja de tasas e impuestos y la mejora de los servicios públicos, fundamentalmente limpieza viaria y transporte urbano, que ahora es gratuito.
Este licenciado en Historia y graduado en Derecho acumula horas de vuelo en la Alcaldía desde mayo de 2019 y, aunque milita en el Partido Popular desde hace década y media —empezó Nuevas Generaciones—, y conoce bien la doctrina del partido —como las de cualquier otra organización política—, ha conseguido en estos años marcar lo que pocos logran en estos tiempos: perfil y pensamiento propio. Eso le ha costado granjearse no pocas enemistades y no pocas trifulcas en diferentes ámbitos. Eso sí, cada vez que se la ha jugado ha terminado ganando.
En un día de nubes y claros, ataviado con unas Ray-Ban negras de sol, una boina, un abrigo azul marino y un punto Peaky Blinders, ha plantado un chéster en la avenida de la Bajamar, entre el Hospital de San Juan de Dios, la estatua dedicada al marinero y el futuro nuevo puente sobre el río. Todo eso simboliza la conexión entre lo viejo y lo nuevo en una ciudad más viva que nunca. Este hombre que quiso ser killer del área —se retiró del fútbol por una lesión— ha logrado fortalecer su musculatura —hasta dominadas o boxeo hace en público si se tercia— para nadar cada vez mejor, y guardar la ropa cuando es necesario, en las procelosas aguas de la cosa pública y la política.
En año electoral, con autonómicas a apenas cinco meses y medio vista, Beardo también se moja con Juanma Moreno: es "imposible" que el PSOE le arrebate el poder autonómico y sostiene que la salida a la crisis de los cribados de cáncer de mama por parte del Gobierno andaluz ha sido "de manual para estudiarla en las universidades".
Pregunta. Despidió 2025 con una hoja de ruta muy clara para el 26: con bajada de IBI, con recuperación del empleo público, con la gratuidad de los autobuses, con nuevas inversiones, 43 millones de inversiones. ¿Sería pretencioso decir que El Puerto está viviendo uno de sus mejores momentos de la historia?
Respuesta. Luis Aragonés tenía una frase que llevo muy a gala, "estoy contento pero sin presumir". Pues un poco así. El Puerto vive un buen momento, pero con muchas posibilidades de crecimiento, con muchas posibilidades todavía de mejora y de que lleguen a todo el mundo. Es cierto que nosotros nos encontramos un Ayuntamiento lastrado por una deuda que superaba el 110% del presupuesto, más de 140 millones de euros de deuda. Un Ayuntamiento que administrativamente estaba absolutamente roto. No había jefaturas de servicios. Por ejemplo, en Servicios Sociales estaban vacantes; e incluso el plan de ajuste predeterminaba que se perdieran. También los contratos eran insuficientes o estaban en vías de extinción. Todo eso en una ciudad con los impuestos más altos de la provincia. Y a todo eso se le ha dado la vuelta como un calcetín y, por lo tanto, estamos orgullosos y contentos, pero sin presumir.
"El Puerto durante muchísimos años ha estado falto de vocación de transformación y de adaptación a los nuevos tiempos"
P. Estamos en la avenida de la Bajamar, junto al nuevo paseo fluvial, ¿qué simboliza para usted el sitio en el que nos encontramos?
R. El Puerto llevaba décadas de espaldas al río Guadalete, con una zona junto al río convertida en un espacio degradado y usada casi como trastero del centro. Ahora se está transformando en un eje neurálgico del casco histórico. Se está rehabilitando el antiguo hospital San Juan de Dios, cerrado durante 30 años, como una de las joyas del centro; y el paseo fluvial y las conexiones con la pasarela avanzan para convertir la zona en un espacio de uso y disfrute ciudadano. Esta operación supone una nueva puerta de entrada a la ciudad, recuperando la imagen histórica de las galeras reales y del acceso desde América. Estamos en el año de la licitación de las obras del puente y, presumiblemente, del comienzo de las mismas. Y eso recuperará esa imagen tradicional. Pozos Dulces eran unos huertos y la vocación es que la entrada a la ciudad, la principal entrada, sea la entrada histórica con el puente de tráfico rodado.
"Teníamos infraestructuras necesarias por desarrollar desde hace 20 años. Por ejemplo, el tanque de tormentas"
P. Le iba a preguntar por Pozos Dulces porque ha sido uno de los primeros puntos negros que usted tenía claro que había que eliminar.
R. El Puerto durante muchísimos años ha estado falto de vocación de transformación y de adaptación a los nuevos tiempos. Llama mucho la atención que cualquier ciudad europea que tenga un río que lo atraviese tenga varios puntos de conexión entre ambas márgenes. El Puerto no. Teníamos infraestructuras necesarias por desarrollar desde hace 20 años. Por ejemplo, el tanque de tormentas, para evitar que se inunde un barrio por completo y que además no contaminemos el Guadalete. Eso se tuvo que hacer hace muchos años y lo estamos haciendo nosotros. En cuanto a Pozos Dulces, el proyecto original de crear aparcamientos subterráneos en el centro era un proyecto necesario para la ciudad.
De hecho, años después hemos visto cómo El Puerto necesita aparcamientos en el casco histórico. Pero aquello tuvo un mal momento procesal. Fue una época de crisis en la que hubo un contexto generalizado de que prácticamente no se podía invertir en infraestructuras. Recuerden lo de Gamonal, en Burgos, que se planteó una reforma de un bulevar y la gente se le echó encima porque había más hambre, más necesidades sociales, que otra cosa. Y aquí se planteó una dinámica parecida, en la que el PSOE, Izquierda Unida, y los orígenes de Podemos, se manifestaron cruelmente contra esos proyectos. Nosotros intentamos reactivarlo al llegar en 2019, pero ya estaba herido de muerte. Resarcimos la superficie, dotándole de una imagen digna a lo que es la entrada a la ciudad, que era más propia de un periodo de entreguerras que de una sociedad del siglo XXI. Ha sido un paso clave en el resurgimiento de El Puerto.

P. De alguna manera esta entrevista se está desarrollando con un sonido de fondo de maquinaria de obra. Los vecinos, al final, lo que ven en los alcaldes, las alcaldesas, en los municipios, es el movimiento de obra, de transformación. Pero no es menos cierto que usted ya en paralelo ha tenido casi que levantar de nuevo, administrativamente hablando, el Ayuntamiento.
R. Tenemos un presupuesto de los más altos de la historia, si no el que más, porque la capacidad de ingresos ha ido en aumento de manera constante al venir muchas empresas, al abrirse muchos negocios; eso ha predeterminado que el Icio, el Impuesto de Construcciones y Obras; el Impuesto de Actividades Económicas; el IRPF en la PIE... nos hayan ido al alza. Al mismo tiempo, la transformación del aparato administrativo está en proceso, pero ya tiene grandes evidencias como la incorporación de los directivos, la llegada de nuevos funcionarios. Yo recogí un Ayuntamiento con no mucho más de 500 trabajadores; se han perdido 200 en los últimos tres años y ya hemos aprobado ofertas de empleo público después de 20 años. Estamos empezando a incorporar gente con sangre nueva y con ganas de trabajar en lo público por nuestra ciudad y, por tanto, en El Puerto sin dejar ni un solo día de invertir —nuevo contrato de mantenimiento, nuevo contrato de limpieza, equipamientos deportivos, culturales, restauración del patrimonio constante...—, hemos conseguido que el Ayuntamiento, sin duda, viva uno de sus mejores momentos. Y no nos conformamos: para nosotros no es suficiente. Queremos que El Puerto tenga una solvencia administrativa y una prestación de servicios públicos acorde a lo que merecen los puertuenses.
"Hemos aprobado ofertas de empleo público después de 20 años. Estamos empezando a incorporar gente con sangre nueva"
P. ¿Tiene la sensación un alcalde de que cuanto más hace, más le exige el ciudadano?
R. Bueno, eso es así. Eso es una evidencia. Pero eso está bien, eso es la gasolina que hace que todos los días le arranque el coche a la gestión pública. Las sociedades conformistas al final son sociedades que decaen, que se frustran, que no avanzan. Y las sociedades inconformistas son al final las que lideran. Eso se refleja mucho en esta ciudad. Claro que cuando digo que voy a arreglar una calle, me salen siete calles al lado que quieren que se arreglen. A mí me encantaría tener la capacidad administrativa, técnica y financiera como para, de golpe y porrazo, hacer perfecto El Puerto en el minuto uno. Pero esto todo el mundo entiende que no es posible. Pero todo el mundo, igual que es exigente, tiene esperanza, porque la trayectoria nos avala de que lo que decimos lo hacemos.
"Tengo la satisfacción personal de que no hay nada que dije que iba a hacer que no se haya hecho, se esté haciendo o se vaya a ver"
P. Todavía estamos en época de buenos propósitos, no sé cuál es el suyo personal y políticamente ahora que comienza este año.
R. Sin duda, seguir cumpliendo con lo que se dijo. Yo tengo la satisfacción personal de que no hay nada que dije que iba a hacer que no se haya hecho, se esté haciendo o se vaya a ver. Así que solo me pido a mí mismo paciencia porque muchas veces queremos ver todo cumplido con inmediatez. Pero los tiempos administrativos, los tiempos que marca la legislación, no son precisamente ágiles, no son los tiempos de la empresa privada. En cualquier caso, mi esperanza, mi deseo y mi empeño, y trabajo diario, es cumplir con mi conciencia.
P. ¿Qué crítica lleva peor en todo este tiempo?
R. Bueno, yo las críticas las llevo bien siempre que sean constructivas. Y afortunadamente, como soy de aquí, vivo aquí y paseo por la calle aquí, todo el mundo me ve y todo el mundo me puede hablar. Y afortunadamente en siete años no he tenido ningún episodio que sea desagradable, al revés, todo lo contrario. Solo recibo de la gente de El Puerto cariño, ánimo, y seguridad de que, si no le ha llegado aquello que esperaba, sabe positivamente que le va a llegar. No tengo un sentimiento de presión más allá de la que me ejerzo en mi conciencia por querer cumplir con mis vecinos.
P. ¿Qué reto se ha marcado antes de la nueva reválida de dentro de año y medio? Dando por hecho que usted repetirá.
R. Si los portuenses quieren seguiré proponiendo la continuidad de un proyecto que todavía no ha tocado techo. En ese sentido, quiero llegar al año 27 con la estabilidad suficiente para seguir afrontando los nuevos retos. Eso significa que sigamos teniendo una mayoría suficiente para tomar decisiones estructurales. Es la primera vez que se toman decisiones estructurales. Este Ayuntamiento ha vivido tripartitos, bipartitos, gobiernos en minoría durante tantos años... Eso ha hecho que las unidades administrativas vivieran de manera independiente o con departamentos estancos. No hubiera un proyecto común de ayuntamiento, de satisfacción de los intereses generales. Esta es la primera vez, quitando el mandato del año 95 al 99, que tenemos esa estabilidad. Llegar económicamente con la solvencia y la independencia financiera que tenemos ahora —que es un privilegio que casi ningún Ayuntamiento de la provincia de Cádiz tiene— y con los retos urbanísticos pendientes en vías de solución.
"Todos los comités, todos los trabajadores, han visto que el beneficio económico del Ayuntamiento ha ido también a ellos"
P. ¿En qué fases están los planeamientos?
R. Estamos, como todo el mundo sabe, culminando las redacciones de los avances del Plan de Ordenación Urbanística (POU) y del Plan General de Ordenación Municipal (PEGOM). Es decir, a lo largo del año se harán sus primeras aprobaciones iniciales. Se irán culminando las inversiones de interés de la ciudad, como la recuperación del Hospital San Juan de Dios, de la nueva pasarela del río, el inicio del puente, el estadio de rugby, la reforma del Cuvillo. Obras por toda la ciudad defendiendo que cada barrio tiene su dignidad y tiene sus necesidades. Y, por último, acabar la renovación de los contratos de servicios públicos con acuerdo con los trabajadores. Vivimos un tiempo de paz social absolutamente innegable. Todos los comités, todos los trabajadores, han visto que el beneficio económico del Ayuntamiento ha ido también a ellos, con acuerdos sociolaborales que han mejorado sus condiciones de vida, a la vez que hemos mejorado la prestación del propio servicio público. Ese es el barco que llevamos a puerto en el año 27 y que, si los portuenses quieren, lo seguiremos llevando a navegar cuatro años más.
P. La semana que viene tenemos una nueva cita con Fitur. ¿Por dónde camina la principal industria de esta y otras ciudades de la provincia?
R. El Puerto aspira a ser un destino turístico todo el año. Aunque el objetivo aún no se ha alcanzado, las pernoctaciones de primavera, otoño e invierno crecen entre un 8% y un 9% anual y se incorpora turismo internacional, sobre todo de Reino Unido, Francia, Alemania y Bélgica. La estrategia pasa por la desestacionalización vía deporte: la Euro Beach Soccer en abril y mayo, la llegada de la Vuelta Ciclista en septiembre, que nos dará mucha visibilidad, y nuevos eventos en preparación, aprovechando nuestra fortaleza como campo de regatas y que tenemos 320-325 días al año con buena climatología. El turismo de verano se mantiene fuerte, con mucho interés para el turista nacional, y no hay grandes problemas.
"No hay un turismo agresivo y se ha reforzado la seguridad con coordinación policial"
P. Pero ha recibido muchas críticas por el turismo de borrachera.
R. No hay peleas, hay incidentes como en cualquier sitio. Los jóvenes se divierten como se divertían hace 20 años, no es novedad. No hay un turismo agresivo y se ha reforzado la seguridad con coordinación policial. Al mismo tiempo, se trabaja para que el centro residencial sea habitable. Se adquirirán dos promociones de apartamentos turísticos para destinarlos a alquiler o compra asequible, con el objetivo de repoblar el centro y equilibrar el uso turístico y residencial. Es decir, vamos a repoblar el centro eliminando apartamentos turísticos o viviendas de uso turístico con residencial y haciendo ese eje de política que tiene evidentemente muchas aristas, pero bajo un núcleo central que es hacer de El Puerto una ciudad en la que vivir, una ciudad en la que disfrutar y en la que se prestan buenos servicios públicos. Estas políticas buscan una ciudad habitable y con buenos servicios, que a la vez genere negocio y empleo: El Puerto es el municipio que más baja el desempleo, más autónomos crea y más empresas atrae, pasando de 12.000 a 7.500 parados desde que llegué a la Alcaldía. Somos el municipio que más decrece en desempleo, que más autónomos promueve, que más empresas se asientan de la provincia.


P. Parece que si el problema del paro se rebaja, aumenta el problema de acceso a la vivienda.
R. Los problemas contextuales son cambiantes. Durante muchísimos años en España se ha paralizado la promoción y eso ha hecho que no haya oferta suficiente para la necesidad de demandantes. Hemos crecido también mucho en población como país, fundamentalmente por la inmigración, y eso hace que haya una tensión de los metros cuadrados disponibles para las familias y para los jóvenes. En mi opinión —porque nosotros desde el ayuntamiento sí lo estamos ejerciendo gracias a la solvencia financiera y económica que tenemos— falta un gran plan nacional de vivienda que pueda dar metros cuadrados a la demanda existente y que pueda, por tanto, bajar los precios. Los precios no suben porque la gente se levante por la mañana y ponga su casa más cara, sino porque hay mucha demanda y muy pocos metros cuadrados disponibles. Y si encima a eso le sumas la inflación... Este es uno de los problemas que tiene este país, que como no tenemos presupuestos, desde hace cuatro años no hay inversiones, las infraestructuras se deprecian, las carreteras no se asfaltan... y en el plano de vivienda, cada día que pasa que no tenemos un plan nacional de vivienda, las consecuencias las sufrimos ahora, pero dentro de tres años serán más graves todavía.
Vivienda: "Desde lo público tienes que tomar partido porque el emprendimiento privado estamos viendo que es insuficiente"
P. Es curioso que haya alcaldes —el caso, por ejemplo, de El Puerto— que están promoviendo vivienda pública y lo último que sepamos del Gobierno de España es que quiere quitarle los impuestos a los caseros. ¿El acceso a la vivienda tiene ideología?
R. Tienen un poco el norte perdido en cómo atacar, desde un punto de vista ideológico, un problema contextual. En este caso, si yo fuese socialista, estaría más de acuerdo en lo que ha dicho Rufián, de que no se trata de bajarle los impuestos a los grandes tenedores, sino de promover desde lo público la construcción. Bien, desde un punto de vista más socioliberal, más cercano a lo que yo pienso, yo creo que las dos cosas no son incompatibles. Yo creo que hay que sacar a la venta, forzar más a la venta y al alquiler a quienes tienen acaparada la vivienda, o los locales comerciales, como grandes tenedores. Pero también desde lo público tienes que tomar partido porque el emprendimiento privado estamos viendo que es insuficiente. Por tanto, eso en El Puerto lo tenemos superclaro. Y alfombra roja a todo el que viene a crear… Si vas invertir en promoción de vivienda pública, tienes un 95% de bonificación en el Icio.

P. Y agilización, que al final muchas veces también es lo que el promotor quiere.
R. Tenemos las licencias exprés, que son únicas en Andalucía. Nosotros para la construcción, por ejemplo, de 100 viviendas en San José del Pino, hemos tardado a nivel municipal siete días; y en el procedimiento completo, 83. Eso no pasa en ningún lado de España, y es gracias a la ordenanza que hemos creado. Eso es agilización, eso es dar certidumbre a los promotores y eso es ejercer desde el plano administrativo la priorización política. Nosotros queremos que aquí se construya, que aquí se promueva, que aquí se invierta. Bien, pues hemos dado los pasos económicos y administrativos para que eso pase. Pero no estamos solos en el mundo. Necesitamos que otras administraciones también lo hagan.
Perpetuarse como alcalde: "Esto es un tiempo razonable para cumplir un proyecto determinado, no un destino indefinido de tu vida"
P. El otro día le leí a un exdirigente en una entrevista que había que estar muy loco para meterse en política.
R. Bueno, yo me considero una persona bastante cuerda, con lo cual no creo que haya que estar loco. Lo que sí es que hay que ser conscientes de que esto es un tiempo razonable para cumplir un proyecto determinado y no es un destino indefinido de tu vida. A partir de ahí, cada uno tiene sus coordenadas, en las que la honestidad y la lealtad están íntimamente ligadas. Aquello que digas tiene que ser tu verdad y que no solo tus palabras sino tus hechos conlleven a que te consideren honestos en el trabajo. Puedes ser más o menos efectivo, pero honesto. Y después, evidentemente, ser responsable. Que aquello que decías que ibas a hacer concuerde con tus actos. Y sabiendo que te enfrentas a un ecosistema diverso y complejo, en el que los problemas sociales son diversos, las características de la administración son difíciles y la toma de decisiones tiene consecuencias sobre la vida de terceros a los que tú tienes que proteger y defender. Si haces ese esquema, te rodeas de un buen equipo y trabajas con felicidad, no hay que estar loco; que el loco que se quede en casa y el cuerdo que entre.
P. Sí, pero eso de contestar personalmente a vecinos en las redes sociales a las once de la noche… ya eso es un poquito para hacérselo mirar.
R. (Ríe) La sociedad en la que estamos… Si tú sabes que tu tiempo es finito, es un esfuerzo que sabes que es durante un tiempo. Yo estoy convencido de que si a alguien que quiera estar aquí toda la vida le dices que tiene que contestar a las once de la noche, diría: Yo no me meto ni loco.
P. Claro, a eso iba.
R. Pues eso. Pero depende personalmente de cómo tú tengas la configuración de tu proyecto político. Yo soy de los que piensan que esto es un tiempo. Un tiempo concreto porque esto no es un trabajo, es una responsabilidad. Esto no es que tú hayas ganado las oposiciones a la Judicatura General del Estado y, por tanto, ejerces la Judicatura General del Estado en la administración para siempre. Esto es una responsabilidad que te han dado los ciudadanos porque te han trasladado su confianza para ejercer un programa político durante cuatro años y te la renuevan otros cuatro si lo has hecho bien y, evidentemente, has sido consecuente con lo que decías. Pero que durante un tiempo lo vas a ejercer y llega el momento en el que culminas el proyecto y tienes que ir a otro lado, en la política o fuera de la política. Cada proyecto tiene un tiempo.
P. En relación a la Diputación, siempre es una comidilla habitual que usted hace y deshace, que hay malas relaciones en el seno del gobierno...
R. Mire, una de las cosas de las que yo me siento más orgulloso es que El Puerto nunca había contado para nada. Aquí había ciudades que durante los tiempos democráticos veían cómo los Presupuestos Generales del Estado, los de la Junta de Andalucía, los de la Diputación, aparecían constantemente y El Puerto no. Había dirigentes de otras ciudades que tenían una defensa de los intereses de sus ciudades muy potente y El Puerto no. Ahora El Puerto tiene un peso específico determinado y determinante. Eso es gracias a que los portuenses nos dieron una confianza mayoritaria suficiente, que fueron 18.091 votos, que nos permitieron tener, aparte de 14 concejales, 2 diputados provinciales. Y por tanto, el mandato que nosotros tenemos en la Diputación es evidentemente trabajar para toda la provincia, pero defendiendo los intereses de El Puerto. ¿Eso puede llevar a pequeñas fricciones, pequeños conflictos de interés? Bueno, sin duda, pero mi mandato es mi mandato, el que los portuenses eligieron. En cualquier caso, yendo al origen de la pregunta, mi relación con Almudena es extraordinaria. Con el resto del equipo también.
P. Por último, a nivel autonómico y a nivel también de su partido: ¿cómo ve el escenario de las próximas elecciones autonómicas? ¿Ve más fácil que Juanma Moreno repita mayoría absoluta, que no tenga que depender de Vox, o que salte la sorpresa contra todo pronóstico y el PSOE de María Jesús Montero sea capaz de reconquistar San Telmo?
R. Lo último es imposible. Porque el PSOE hay que recordar que es tercera fuerza en Madrid, tercera fuerza en Galicia, en Extremadura está en el 26%... ha desaparecido prácticamente del mapa en muchas comunidades. Por tanto, el PSOE en Andalucía, a consecuencia —porque esto no es que la gente se levante por la mañana y te deje— de la trayectoria de Pedro Sánchez, de su entorno y demás, ha creado un caldo de cultivo de necesidad de cambio absoluto en España, con una particularidad en Andalucía: que la gente aquí no necesita ese cambio. El cambio ya lo planteó Juanma. Y ha sido un cambio que incorpora, no que desecha, sino que incorpora a todo el que tenga claro que Andalucía puede ser una de las regiones más punteras de Europa por muchas cosas que tiene: extensión, diversidad… Un proyecto central aglutinador como es el de Juanma no necesita de histrionismo. Y en este caso yo creo que el votante andaluz lo tiene muy claro. Yo no tengo ninguna duda de que Juanma va a volver a tener mayoría absoluta, o mayoría suficiente, como lo queráis llamar.
"En Andalucía ya hubo cambio; un proyecto central aglutinador como es el de Juanma no necesita de histrionismo"
P. Pero Vox parece en crecimiento.
R. Creo que, y esto ya es una reflexión prácticamente sociológica, la incorporación del voto a Vox se está dando más en los exvotantes del PSOE que en los que vieron la oportunidad de cambiar a Andalucía con Juanma y su mayoría absoluta de hace cuatro años. Creo que Juanma no ha perdido un solo votante, al revés, creo que ha convencido a más gente. Y el que está en caída libre es el PSOE, con gente a la que ha frustrado, con gente que tenía unas expectativas dentro del socialismo altas, y se está produciendo un trasvase hacia Vox. Puede que Vox aumente su capacidad representativa, pero en ningún caso a costa del mandato andaluz que tiene Juanma.
P. ¿Ni la crisis de los cribados de cáncer de mama pasará factura?
R. Creo que el Gobierno andaluz, con Juanma a la cabeza, ante un problema que atacaba al corazón de la sociedad —no hay nada que te haga temblar más las piernas que un problema de salud— creo que lo ha resuelto con una transparencia, una eficacia, una generosidad y una humildad que es de manual para estudiarlo en las universidades. Y después de esa empatía, que creo que no hay nadie en Andalucía —que no tenga un sesgo político ya muy determinado— que no le reconozca, han hecho lo mejor que estaba en sus manos. En la vida, en la política, puede haber errores, pero solventarlos con honestidad, con transparencia, con eficacia y con humanidad es lo que te da el factor diferencial. Y eso es innegable que Juanma lo consigue.




