Un hombre de unos 40 años decidió saltarse la bandera roja y meterse al mar el pasado sábado por la tarde en la playa de Santa Bárbara de La Línea de la Concepción, en el Campo de Gibraltar, pese a que en ese momento ondeaba la señal de prohibición de baño en todo el litoral linense por el fuerte temporal de viento que azotaba la zona.
El bañista acabó en apuros a un centenar de metros de la orilla, un operativo de rescate de cuatro socorristas y una moto acuática, y uno de los miembros del equipo de salvamento hospitalizado por agotamiento tras una segunda intervención de emergencia con embarcación ligera. El infractor, identificado por la Policía Local, se enfrenta a una multa de hasta 3.000 euros.
Según ha informado el Ayuntamiento de La Línea, el hombre había ignorado tanto la señalización de la bandera roja como las advertencias previas de los operarios de la playa antes de meterse al agua. La fuerza del oleaje y las intensas corrientes obligaron a desplegar de inmediato el dispositivo de rescate. Una vez trasladado a tierra firme, el bañista recibió asistencia médica en una ambulancia, donde el personal sanitario le administró oxígeno.
Las corrientes de retorno atrapan a un socorrista
El rescate del bañista fue solo la primera parte del operativo. Las corrientes de retorno, especialmente violentas ese día, complicaron enormemente el regreso a la orilla de uno de los socorristas, lo que motivó una segunda intervención de emergencia con la embarcación ligera para poder sacarlo del agua. Una vez a salvo en la arena, el socorrista sufrió un desvanecimiento causado por el agotamiento físico y la ingesta de agua durante el esfuerzo. Sus compañeros y una dotación del 061 le prestaron atención inmediata, y el personal sanitario dictaminó su traslado al hospital comarcal, donde permanece bajo observación médica.
Al lugar del suceso se desplazaron de inmediato el concejal delegado de Playas, Rafael León, el jefe del servicio municipal y varias dotaciones de la Policía Local, que procedieron a la identificación del infractor para tramitar la correspondiente propuesta de sanción administrativa. Según la ordenanza municipal de uso y disfrute de las playas de La Línea, bañarse bajo la prohibición de la bandera roja puede acarrear una sanción de hasta 3.000 euros.
Llamamiento a la responsabilidad ciudadana
León aprovechó el incidente para lanzar un llamamiento a la responsabilidad ciudadana, recordando que "las conductas imprudentes ponen en riesgo la vida de los propios usuarios además de la del personal de salvamento", como quedó dolorosamente demostrado en este caso.
El concejal también insistió en la obligatoriedad de respetar el código de colores visible en los módulos y torres de vigilancia del litoral: la bandera verde autoriza el baño, la amarilla determina precaución y la roja prohíbe totalmente el acceso al agua.
Un hombre de unos 40 años decidió saltarse la bandera roja y meterse al mar el pasado sábado por la tarde en la playa de Santa Bárbara de La Línea de la Concepción, en el Campo de Gibraltar, pese a que en ese momento ondeaba la señal de prohibición de baño en todo el litoral linense por el fuerte temporal de viento que azotaba la zona.
El bañista acabó en apuros a un centenar de metros de la orilla, un operativo de rescate de cuatro socorristas y una moto acuática, y uno de los miembros del equipo de salvamento hospitalizado por agotamiento tras una segunda intervención de emergencia con embarcación ligera. El infractor, identificado por la Policía Local, se enfrenta a una multa de hasta 3.000 euros.
Según ha informado el Ayuntamiento de La Línea, el hombre había ignorado tanto la señalización de la bandera roja como las advertencias previas de los operarios de la playa antes de meterse al agua. La fuerza del oleaje y las intensas corrientes obligaron a desplegar de inmediato el dispositivo de rescate. Una vez trasladado a tierra firme, el bañista recibió asistencia médica en una ambulancia, donde el personal sanitario le administró oxígeno.
Las corrientes de retorno atrapan a un socorrista
El rescate del bañista fue solo la primera parte del operativo. Las corrientes de retorno, especialmente violentas ese día, complicaron enormemente el regreso a la orilla de uno de los socorristas, lo que motivó una segunda intervención de emergencia con la embarcación ligera para poder sacarlo del agua. Una vez a salvo en la arena, el socorrista sufrió un desvanecimiento causado por el agotamiento físico y la ingesta de agua durante el esfuerzo. Sus compañeros y una dotación del 061 le prestaron atención inmediata, y el personal sanitario dictaminó su traslado al hospital comarcal, donde permanece bajo observación médica.
Al lugar del suceso se desplazaron de inmediato el concejal delegado de Playas, Rafael León, el jefe del servicio municipal y varias dotaciones de la Policía Local, que procedieron a la identificación del infractor para tramitar la correspondiente propuesta de sanción administrativa. Según la ordenanza municipal de uso y disfrute de las playas de La Línea, bañarse bajo la prohibición de la bandera roja puede acarrear una sanción de hasta 3.000 euros.
Llamamiento a la responsabilidad ciudadana
León aprovechó el incidente para lanzar un llamamiento a la responsabilidad ciudadana, recordando que "las conductas imprudentes ponen en riesgo la vida de los propios usuarios además de la del personal de salvamento", como quedó dolorosamente demostrado en este caso.
El concejal también insistió en la obligatoriedad de respetar el código de colores visible en los módulos y torres de vigilancia del litoral: la bandera verde autoriza el baño, la amarilla determina precaución y la roja prohíbe totalmente el acceso al agua.
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