Los palcos de Semana Santa de Jerez ya están en el centro. Los operarios de la empresa de montaje han comenzado a colocar los palés con las estructuras metálicas en la alameda Cristina, primer punto para iniciar el proceso.
Esta es una de las imágenes que avisan del final del invierno, porque la Semana Santa, con la primera luna llena de la primavera, está al caer. Este año, el montaje comienza tras el primer domingo de Cuaresma. Faltan exactamente 34 días para el Domingo de Ramos, algo más de un mes de trabajo por delante.
Los palcos, en Cristina. JUAN CARLOS TORO
Y en esta ocasión, según ha informado el Ayuntamiento de Jerez, se ha acortado un poco el plazo de montaje en algunas ubicaciones. La razón, como señalaba el teniente de alcaldesa Jaime Espinar, es que las lluvias han provocado pérdidas a los negocios del centro, tanto tiendas como hostelería. Una bajada de presencia de público y del consumo.
Para ayudar en este momento, se ha decidido que el montaje se atrase lo máximo posible en los puntos en que más pueden dañar la actividad comercial, que vendría a ser, por ejemplo, calle Larga. Para ello, el calendario se ha reacomodado con la empresa de montaje, lo que supondrá un mayor esfuerzo municipal, pero que se espera que compense un poco, al menos, lo que se ha dejado de ganar en las pasadas semanas.
Los palcos de Semana Santa de Jerez ya están en el centro. Los operarios de la empresa de montaje han comenzado a colocar los palés con las estructuras metálicas en la alameda Cristina, primer punto para iniciar el proceso.
Esta es una de las imágenes que avisan del final del invierno, porque la Semana Santa, con la primera luna llena de la primavera, está al caer. Este año, el montaje comienza tras el primer domingo de Cuaresma. Faltan exactamente 34 días para el Domingo de Ramos, algo más de un mes de trabajo por delante.
Los palcos, en Cristina. JUAN CARLOS TORO
Y en esta ocasión, según ha informado el Ayuntamiento de Jerez, se ha acortado un poco el plazo de montaje en algunas ubicaciones. La razón, como señalaba el teniente de alcaldesa Jaime Espinar, es que las lluvias han provocado pérdidas a los negocios del centro, tanto tiendas como hostelería. Una bajada de presencia de público y del consumo.
Para ayudar en este momento, se ha decidido que el montaje se atrase lo máximo posible en los puntos en que más pueden dañar la actividad comercial, que vendría a ser, por ejemplo, calle Larga. Para ello, el calendario se ha reacomodado con la empresa de montaje, lo que supondrá un mayor esfuerzo municipal, pero que se espera que compense un poco, al menos, lo que se ha dejado de ganar en las pasadas semanas.
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