Paco González, Cofrade Ejemplar de Jerez tras una vida entera ligada al Transporte: "No hice nada sin mi equipo"
El hermano mayor honorario de esta cofradía recibió el premio que la Hermandad de la Viga entrega cada agosto por sus 83 años de filiación cofrade. Estuvo casi 20 años al frente de una corporación a la que marcó un nuevo rumbo
Paco González, 83 años de historia del Transporte: «A los mayores nos han dado un sitio
Paco González, Cofrade Ejemplar: 83 años de historia junto al Transporte
Paco González, el cofrade que dedicó casi dos décadas a dirigir el Transporte
Paco González, con una vida entera ligada al Transporte: «Estoy orgulloso de mi hermandad»
Intencionadamente o no, la concesión del premio Cofrade Ejemplar que cada mes de agosto entrega la Hermandad del Cristo de la Viga de Jerez se ha convertido en la única iniciativa destinada a reconocer la trayectoria de aquellos cofrades que han sido fundamentales en el recorrido de sus hermandades y, por extensión, un ejemplo para el mundo de las cofradías.
Con el paso de las décadas, aquella iniciativa de los cofrades de la Catedral que tanto impulsó el recordado Bernardo Linares se ha asentado como una oportunidad para recuperar nombres que, en muchos casos, permanecen casi olvidados dentro de sus propias corporaciones, pese a que su historia merece ser recordada y reconocida.
González posando para esta entrevista ante la iglesia de San Dionisio.
MANU GARCÍA
Este es el caso de Paco González, hermano mayor honorario del Transporte, que ejerció el cargo durante casi veinte años y que ocupa el número uno de la nómina de hermanos de la corporación. Es hijo de uno de los fundadores de la hermandad y forma parte de ella desde su nacimiento, después de que su padre lo inscribiera como hermano prácticamente desde el mismo momento en que llegó al mundo.
Dieciocho años al frente del Transporte
Recibir este reconocimiento tiene para González un significado especial precisamente por reconocer la trayectoria en su hermandad con la que mantiene una vinculación tan profunda. "Recibí el premio con mucha satisfacción y, más aún, viniendo de la hermandad de la que viene. Te da una gran alegría que te reconozcan, pero yo no he hecho nada sin mi equipo durante los 18 años que estuve en el cargo de hermano mayor", explica.
Aquella etapa al frente de la corporación la explica así: "Estuve tanto tiempo porque me obligaron, tanto don Rafael como don Juan del Río, a terminar", recuerda con la perspectiva que dan los años.
Fueron años que, pese a las dificultades, recuerda de manera especialmente positiva. «Muy felices. Pero tú sabes que esos momentos se pasan porque, cuando pasan, te llega un desastre, pero bueno», señala. Y añade un sentimiento que resume buena parte de su relación con la corporación: "Estoy orgulloso de mi hermandad, por todos los reconocimientos que me ha dado".
"A los mayores nos han dado un sitio. Eso es lo que queríamos nosotros"
González considera, además, especialmente importante el lugar que las propias hermandades reservan a quienes han construido su historia. "Hay una cosa que me parece importante: a los mayores en mi hermandad nos han dado un sitio. Eso es lo que queríamos nosotros, que cuando fuésemos mayores nos miraran como una pieza importante de la hermandad. Y eso sí que es bueno, tal y como ocurre en mi cofradía, donde siempre soy recibido con mucho cariño".
La casa de hermandad, un antes y un después
Entre los principales hitos de su etapa como hermano mayor se encuentra la construcción de la actual casa de hermandad, un proyecto que supuso un enorme esfuerzo para la corporación y que González considera determinante en su evolución posterior.
"La gran obra de mi etapa fue la casa de hermandad, que nos costó mucho, porque incluso hice que algunos hermanos firmaran los avales para comprar el terreno y hacer la obra. Todos eran trabajadores y firmaron", recuerda.
Paco sigue siendo un habitual en su hermandad a sus 83 años.
MANU GARCÍA
Aquel proyecto contó también con la colaboración de empresas vinculadas al sector del transporte. "Además de las ayudas de muchas empresas del sector del transporte, que aportaron para hacer realidad el edificio", explica. Una obra en la que también resultó importante el respaldo municipal.
"La importancia de la casa fue un antes y un después para la hermandad"
La dimensión del inmueble terminó convirtiéndolo en algo más que un espacio físico para la corporación. "La importancia de la casa fue un antes y un después para la hermandad", subraya González.
Otro de los proyectos impulsados durante aquellos años fue la creación del Volante de Oro, un reconocimiento destinado a empresarios del transporte y a profesionales vinculados al mundo del motor. La iniciativa permitió estrechar los vínculos entre la hermandad y el sector profesional del que nació la corporación, que se fue afianzando a lo largo de sus mandatos y posteriormente por quienes le sucedieron.
"Hemos logrado que se involucren con la hermandad y que esta sea su casa, la hermandad que fundaron los transportistas", afirma.
Una herencia que continúa
El impulso de aquellos años no terminó con su salida del cargo. González reconoce que los hermanos mayores que le sucedieron han continuado trabajando para mantener el crecimiento de la corporación y recuperar algunas de sus tradiciones.
"Mucho, mucho. Porque hay tradiciones que se habían perdido, como la de los romanos, que es otra obra importantísima, gracias a José Ramón Esteve, el capitán de la Guardia Romana, y a lo bien que lo están haciendo", destaca.
González pone también en valor la dimensión social que ha adquirido la hermandad a través de los 'armaos' del Transporte. "Está también la obra de caridad que desarrollan, ayudando a mucha gente a formarse y a encontrar un trabajo, dando cursos en la casa de hermandad", señala.
"Hemos logrado que el gremio del transporte se involucre con la hermandad y que esta sea su casa"
Mirar hacia atrás obliga inevitablemente a poner nombres a los recuerdos. Y, entre todos ellos, hay uno que ocupa un lugar especialmente destacado para el hermano mayor honorario del Transporte: Paco Pacheco.
"Sobre todo, para mí, Paco Pacheco, que fue el promotor del Volante de Oro", recuerda. Fue precisamente aquella iniciativa la que permitió encontrar una alternativa a las dificultades que entonces existían para organizar determinados actos públicos de la hermandad.
Cuando recibido el reconocimiento de Cofrade Ejemplar rodeado de amigos y cofrades.
"Se le ocurrió este galardón ante los problemas que teníamos de hacer la fiesta en la calle con una procesión con camiones. Y ahora ahí está, y qué tanto beneficio nos ha dado y nos está dando", concluye.
La historia de Paco González es, en buena medida, la historia de una hermandad a la que pertenece desde que nació. Una trayectoria que comenzó de la mano de su padre, uno de sus fundadores, y que encontró durante casi dos décadas la responsabilidad de dirigir una corporación cuyo presente se explica gracias a cofrades como él que pusieron los cimientos de la que hoy en día es una de las hermandades más populares de la Semana Santa jerezana.
Paco González, 83 años de historia del Transporte: «A los mayores nos han dado un sitio
Paco González, Cofrade Ejemplar: 83 años de historia junto al Transporte
Paco González, el cofrade que dedicó casi dos décadas a dirigir el Transporte
Paco González, con una vida entera ligada al Transporte: «Estoy orgulloso de mi hermandad»
Intencionadamente o no, la concesión del premio Cofrade Ejemplar que cada mes de agosto entrega la Hermandad del Cristo de la Viga de Jerez se ha convertido en la única iniciativa destinada a reconocer la trayectoria de aquellos cofrades que han sido fundamentales en el recorrido de sus hermandades y, por extensión, un ejemplo para el mundo de las cofradías.
Con el paso de las décadas, aquella iniciativa de los cofrades de la Catedral que tanto impulsó el recordado Bernardo Linares se ha asentado como una oportunidad para recuperar nombres que, en muchos casos, permanecen casi olvidados dentro de sus propias corporaciones, pese a que su historia merece ser recordada y reconocida.
González posando para esta entrevista ante la iglesia de San Dionisio.
MANU GARCÍA
Este es el caso de Paco González, hermano mayor honorario del Transporte, que ejerció el cargo durante casi veinte años y que ocupa el número uno de la nómina de hermanos de la corporación. Es hijo de uno de los fundadores de la hermandad y forma parte de ella desde su nacimiento, después de que su padre lo inscribiera como hermano prácticamente desde el mismo momento en que llegó al mundo.
Dieciocho años al frente del Transporte
Recibir este reconocimiento tiene para González un significado especial precisamente por reconocer la trayectoria en su hermandad con la que mantiene una vinculación tan profunda. "Recibí el premio con mucha satisfacción y, más aún, viniendo de la hermandad de la que viene. Te da una gran alegría que te reconozcan, pero yo no he hecho nada sin mi equipo durante los 18 años que estuve en el cargo de hermano mayor", explica.
Aquella etapa al frente de la corporación la explica así: "Estuve tanto tiempo porque me obligaron, tanto don Rafael como don Juan del Río, a terminar", recuerda con la perspectiva que dan los años.
Fueron años que, pese a las dificultades, recuerda de manera especialmente positiva. «Muy felices. Pero tú sabes que esos momentos se pasan porque, cuando pasan, te llega un desastre, pero bueno», señala. Y añade un sentimiento que resume buena parte de su relación con la corporación: "Estoy orgulloso de mi hermandad, por todos los reconocimientos que me ha dado".
"A los mayores nos han dado un sitio. Eso es lo que queríamos nosotros"
González considera, además, especialmente importante el lugar que las propias hermandades reservan a quienes han construido su historia. "Hay una cosa que me parece importante: a los mayores en mi hermandad nos han dado un sitio. Eso es lo que queríamos nosotros, que cuando fuésemos mayores nos miraran como una pieza importante de la hermandad. Y eso sí que es bueno, tal y como ocurre en mi cofradía, donde siempre soy recibido con mucho cariño".
La casa de hermandad, un antes y un después
Entre los principales hitos de su etapa como hermano mayor se encuentra la construcción de la actual casa de hermandad, un proyecto que supuso un enorme esfuerzo para la corporación y que González considera determinante en su evolución posterior.
"La gran obra de mi etapa fue la casa de hermandad, que nos costó mucho, porque incluso hice que algunos hermanos firmaran los avales para comprar el terreno y hacer la obra. Todos eran trabajadores y firmaron", recuerda.
Paco sigue siendo un habitual en su hermandad a sus 83 años.
MANU GARCÍA
Aquel proyecto contó también con la colaboración de empresas vinculadas al sector del transporte. "Además de las ayudas de muchas empresas del sector del transporte, que aportaron para hacer realidad el edificio", explica. Una obra en la que también resultó importante el respaldo municipal.
"La importancia de la casa fue un antes y un después para la hermandad"
La dimensión del inmueble terminó convirtiéndolo en algo más que un espacio físico para la corporación. "La importancia de la casa fue un antes y un después para la hermandad", subraya González.
Otro de los proyectos impulsados durante aquellos años fue la creación del Volante de Oro, un reconocimiento destinado a empresarios del transporte y a profesionales vinculados al mundo del motor. La iniciativa permitió estrechar los vínculos entre la hermandad y el sector profesional del que nació la corporación, que se fue afianzando a lo largo de sus mandatos y posteriormente por quienes le sucedieron.
"Hemos logrado que se involucren con la hermandad y que esta sea su casa, la hermandad que fundaron los transportistas", afirma.
Una herencia que continúa
El impulso de aquellos años no terminó con su salida del cargo. González reconoce que los hermanos mayores que le sucedieron han continuado trabajando para mantener el crecimiento de la corporación y recuperar algunas de sus tradiciones.
"Mucho, mucho. Porque hay tradiciones que se habían perdido, como la de los romanos, que es otra obra importantísima, gracias a José Ramón Esteve, el capitán de la Guardia Romana, y a lo bien que lo están haciendo", destaca.
González pone también en valor la dimensión social que ha adquirido la hermandad a través de los 'armaos' del Transporte. "Está también la obra de caridad que desarrollan, ayudando a mucha gente a formarse y a encontrar un trabajo, dando cursos en la casa de hermandad", señala.
"Hemos logrado que el gremio del transporte se involucre con la hermandad y que esta sea su casa"
Mirar hacia atrás obliga inevitablemente a poner nombres a los recuerdos. Y, entre todos ellos, hay uno que ocupa un lugar especialmente destacado para el hermano mayor honorario del Transporte: Paco Pacheco.
"Sobre todo, para mí, Paco Pacheco, que fue el promotor del Volante de Oro", recuerda. Fue precisamente aquella iniciativa la que permitió encontrar una alternativa a las dificultades que entonces existían para organizar determinados actos públicos de la hermandad.
Cuando recibido el reconocimiento de Cofrade Ejemplar rodeado de amigos y cofrades.
"Se le ocurrió este galardón ante los problemas que teníamos de hacer la fiesta en la calle con una procesión con camiones. Y ahora ahí está, y qué tanto beneficio nos ha dado y nos está dando", concluye.
La historia de Paco González es, en buena medida, la historia de una hermandad a la que pertenece desde que nació. Una trayectoria que comenzó de la mano de su padre, uno de sus fundadores, y que encontró durante casi dos décadas la responsabilidad de dirigir una corporación cuyo presente se explica gracias a cofrades como él que pusieron los cimientos de la que hoy en día es una de las hermandades más populares de la Semana Santa jerezana.
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