El Museo del Flamenco de Andalucía ha dado un nuevo paso, tantas veces aplazado, hacia su culminación. El Ayuntamiento de Jerez ha anunciado en la tarde de este lunes que ha concedido a la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía la licencia de reformado del proyecto de terminación de obra del museo y del Centro Andaluz de Documentación del Flamenco.
Un trámite que la propia administración local presenta como "el paso definitivo para la reactivación y culminación" de uno de los grandes proyectos culturales pendientes en la ciudad. El presupuesto de ejecución material de esta fase asciende a 5.292.900,77 euros.
La alcaldesa, María José García-Pelayo, ha calificado el acuerdo, adoptado en junta de gobierno local, como "un avance fundamental para que un proyecto estratégico para Jerez siga avanzando hasta convertirse definitivamente en una realidad".
Según la regidora, el museo "es mucho más que un nuevo equipamiento cultural", ya que está llamado a ser "un proyecto tractor que contribuirá a reforzar nuestra proyección exterior, generar nuevas oportunidades y a recuperar nuestro centro histórico". García-Pelayo ha agradecido además la colaboración de la Junta de Andalucía, subrayando que, "desde el primer día, Ayuntamiento y Junta compartimos el objetivo de que las obras se retomen y de que Jerez pueda disponer cuanto antes de un equipamiento cultural de primer nivel".
La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, ha coincidido en el tono optimista: "Este paso supondrá un avance fundamental para culminar esta infraestructura cultural que, una vez finalicen las obras, se convertirá en el gran centro de referencia para la conservación, interpretación y difusión del flamenco en Andalucía".
La consejera ha insistido en el compromiso de su departamento "con la ciudad de Jerez y con la conservación y difusión del 'arte jondo'", reconocido por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El proyecto reformado, que obtuvo el dictamen favorable de la Comisión Local de Patrimonio Histórico en enero de este año y cuya licencia fue solicitada el pasado 30 de julio, contempla las actuaciones necesarias para culminar tanto el museo como el Centro de Documentación, además de obras de urbanización en espacios y viales públicos del entorno, en las calles Doctor Lillo, Rompechapines, Barranco y Plaza Peones. Respecto al proyecto inicialmente aprobado, incorpora modificaciones técnicas como la redistribución de determinadas dependencias, la creación de nuevas instalaciones de servicio, actuaciones en fachadas, la sustitución de elementos de carpintería y albañilería, y la reorganización de espacios y accesos. Todo ello se integra en la transformación que vive Plaza Belén y su entorno, donde el Ayuntamiento ya ha actuado sobre el espacio público de las calles Barranco y Doctor Lillo.
Precisamente sobre ese emplazamiento, la alcaldesa ha destacado su "privilegiado emplazamiento, en pleno corazón del centro histórico de Jerez", y ha apuntado que la convivencia del futuro museo con los centros culturales dedicados a Lola Flores convertirá la zona "en epicentro de la cultura flamenca de toda Andalucía y en un punto de referencia esencial para quienes quieran conocer, estudiar y disfrutar del flamenco desde Jerez". García-Pelayo enmarca el proyecto dentro de una estrategia municipal más amplia orientada a impulsar iniciativas culturales que, en sus palabras, "engrandezcan la ciudad" y ayuden a "transformar sus barrios y proyectarse al exterior".
Una promesa que arrastra casi una década de retraso
El anuncio, sin embargo, llega envuelto en el historial de un proyecto que se ha ido posponiendo desde hace años. El primer protocolo para levantar el museo se firmó en 2017, entre la entonces Junta de Andalucía —gobernada por el PSOE— y un Ayuntamiento de Jerez que en aquel mandato dirigía políticamente Mamen Sánchez. Han pasado más de cinco años desde la colocación de la primera piedra y más de cuatro desde que el actual Gobierno autonómico, promotor del espacio en siete inmuebles cedidos por el Ayuntamiento en el centro histórico, ofreciera su primera fecha de inauguración. Hoy se da por hecho que el museo no abrirá hasta bien pasada una década de aquel compromiso inicial.
Ni siquiera la coincidencia de siglas entre el actual Ejecutivo autonómico, presidido por Juanma Moreno, y el Consistorio jerezano, liderado por García-Pelayo, había logrado hasta ahora desbloquear la culminación e inauguración de un equipamiento que se considera clave tanto para la provincia de Cádiz como para el impulso público-privado que vive desde hace años el interior del casco histórico de Jerez.
Las obras arrancaron en 2021 y quedaron paralizadas en 2024 después de que la empresa sevillana Díaz Cubero, adjudicataria inicialmente de la construcción, renunciara al contrato. La propia Junta reconoció el año pasado que, pese a haber sostenido inicialmente que los trabajos ejecutados por esa empresa alcanzaban el 80%, la realidad era bien distinta: apenas un 55% de lo proyectado estaba construido, con lo que prácticamente la mitad del complejo sigue pendiente de ejecución. Todo ello en torno a un arte que en 2025 cumplió década y media bajo la consideración de la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Esa brecha entre lo prometido y lo ejecutado quedó especialmente patente en febrero de 2025, cuando, en respuesta oral a una pregunta del PSOE en la Comisión de Cultura, Patricia del Pozo avanzó que su departamento preveía licitar las obras del futuro museo entre "finales de 2025" y "principios del 2026". Aquel plazo, finalmente, no se cumplió. La consejera atribuyó entonces los retrasos "al abandono" de la empresa constructora, que dejó la obra "cuando estaba al 55%", y explicó que la resolución de aquel contrato —"fundamental para poder continuar" con los trabajos— "era inminente", puesto que ya contaba con el informe favorable del Consejo Consultivo de Andalucía.
Con la licencia de obras ahora en mano, la Junta de Andalucía dispone por fin de la vía libre necesaria para sacar a licitación los trabajos pendientes, aunque el historial del proyecto invita a la cautela sobre cuándo llegará realmente el "fin de fiesta" (y su gran inauguración) para el Museo del Flamenco de Andalucía.
El Museo del Flamenco de Andalucía ha dado un nuevo paso, tantas veces aplazado, hacia su culminación. El Ayuntamiento de Jerez ha anunciado en la tarde de este lunes que ha concedido a la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía la licencia de reformado del proyecto de terminación de obra del museo y del Centro Andaluz de Documentación del Flamenco.
Un trámite que la propia administración local presenta como "el paso definitivo para la reactivación y culminación" de uno de los grandes proyectos culturales pendientes en la ciudad. El presupuesto de ejecución material de esta fase asciende a 5.292.900,77 euros.
La alcaldesa, María José García-Pelayo, ha calificado el acuerdo, adoptado en junta de gobierno local, como "un avance fundamental para que un proyecto estratégico para Jerez siga avanzando hasta convertirse definitivamente en una realidad".
Según la regidora, el museo "es mucho más que un nuevo equipamiento cultural", ya que está llamado a ser "un proyecto tractor que contribuirá a reforzar nuestra proyección exterior, generar nuevas oportunidades y a recuperar nuestro centro histórico". García-Pelayo ha agradecido además la colaboración de la Junta de Andalucía, subrayando que, "desde el primer día, Ayuntamiento y Junta compartimos el objetivo de que las obras se retomen y de que Jerez pueda disponer cuanto antes de un equipamiento cultural de primer nivel".
La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, ha coincidido en el tono optimista: "Este paso supondrá un avance fundamental para culminar esta infraestructura cultural que, una vez finalicen las obras, se convertirá en el gran centro de referencia para la conservación, interpretación y difusión del flamenco en Andalucía".
La consejera ha insistido en el compromiso de su departamento "con la ciudad de Jerez y con la conservación y difusión del 'arte jondo'", reconocido por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El proyecto reformado, que obtuvo el dictamen favorable de la Comisión Local de Patrimonio Histórico en enero de este año y cuya licencia fue solicitada el pasado 30 de julio, contempla las actuaciones necesarias para culminar tanto el museo como el Centro de Documentación, además de obras de urbanización en espacios y viales públicos del entorno, en las calles Doctor Lillo, Rompechapines, Barranco y Plaza Peones. Respecto al proyecto inicialmente aprobado, incorpora modificaciones técnicas como la redistribución de determinadas dependencias, la creación de nuevas instalaciones de servicio, actuaciones en fachadas, la sustitución de elementos de carpintería y albañilería, y la reorganización de espacios y accesos. Todo ello se integra en la transformación que vive Plaza Belén y su entorno, donde el Ayuntamiento ya ha actuado sobre el espacio público de las calles Barranco y Doctor Lillo.
Precisamente sobre ese emplazamiento, la alcaldesa ha destacado su "privilegiado emplazamiento, en pleno corazón del centro histórico de Jerez", y ha apuntado que la convivencia del futuro museo con los centros culturales dedicados a Lola Flores convertirá la zona "en epicentro de la cultura flamenca de toda Andalucía y en un punto de referencia esencial para quienes quieran conocer, estudiar y disfrutar del flamenco desde Jerez". García-Pelayo enmarca el proyecto dentro de una estrategia municipal más amplia orientada a impulsar iniciativas culturales que, en sus palabras, "engrandezcan la ciudad" y ayuden a "transformar sus barrios y proyectarse al exterior".
Una promesa que arrastra casi una década de retraso
El anuncio, sin embargo, llega envuelto en el historial de un proyecto que se ha ido posponiendo desde hace años. El primer protocolo para levantar el museo se firmó en 2017, entre la entonces Junta de Andalucía —gobernada por el PSOE— y un Ayuntamiento de Jerez que en aquel mandato dirigía políticamente Mamen Sánchez. Han pasado más de cinco años desde la colocación de la primera piedra y más de cuatro desde que el actual Gobierno autonómico, promotor del espacio en siete inmuebles cedidos por el Ayuntamiento en el centro histórico, ofreciera su primera fecha de inauguración. Hoy se da por hecho que el museo no abrirá hasta bien pasada una década de aquel compromiso inicial.
Ni siquiera la coincidencia de siglas entre el actual Ejecutivo autonómico, presidido por Juanma Moreno, y el Consistorio jerezano, liderado por García-Pelayo, había logrado hasta ahora desbloquear la culminación e inauguración de un equipamiento que se considera clave tanto para la provincia de Cádiz como para el impulso público-privado que vive desde hace años el interior del casco histórico de Jerez.
Las obras arrancaron en 2021 y quedaron paralizadas en 2024 después de que la empresa sevillana Díaz Cubero, adjudicataria inicialmente de la construcción, renunciara al contrato. La propia Junta reconoció el año pasado que, pese a haber sostenido inicialmente que los trabajos ejecutados por esa empresa alcanzaban el 80%, la realidad era bien distinta: apenas un 55% de lo proyectado estaba construido, con lo que prácticamente la mitad del complejo sigue pendiente de ejecución. Todo ello en torno a un arte que en 2025 cumplió década y media bajo la consideración de la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Esa brecha entre lo prometido y lo ejecutado quedó especialmente patente en febrero de 2025, cuando, en respuesta oral a una pregunta del PSOE en la Comisión de Cultura, Patricia del Pozo avanzó que su departamento preveía licitar las obras del futuro museo entre "finales de 2025" y "principios del 2026". Aquel plazo, finalmente, no se cumplió. La consejera atribuyó entonces los retrasos "al abandono" de la empresa constructora, que dejó la obra "cuando estaba al 55%", y explicó que la resolución de aquel contrato —"fundamental para poder continuar" con los trabajos— "era inminente", puesto que ya contaba con el informe favorable del Consejo Consultivo de Andalucía.
Con la licencia de obras ahora en mano, la Junta de Andalucía dispone por fin de la vía libre necesaria para sacar a licitación los trabajos pendientes, aunque el historial del proyecto invita a la cautela sobre cuándo llegará realmente el "fin de fiesta" (y su gran inauguración) para el Museo del Flamenco de Andalucía.
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