Ediciones:

Seguir en Discover

jerez

Las obras de la futura sede de la Hermandad del Rocío de Jerez ya están en marcha

La rehabilitación del antiguo claustro de la Enfermería de Santo Domingo comenzó con una primera fase de 16 meses que permitirá poner en uso toda la planta baja del histórico edificio

  • Un camión en la puerta de acceso al claustro transportando material para la obra.

La Hermandad del Rocío de Jerez ha iniciado las obras de rehabilitación de la que será su futura sede social en el antiguo claustro de la Enfermería de Santo Domingo. Tras la cesión del inmueble por parte del Ayuntamiento —a través de la Diócesis de Asidonia-Jerez—, los primeros trabajos ya son visibles con la instalación de andamios y el acopio de materiales para una actuación que, en esta primera fase, se prolongará durante un máximo de 16 meses.

El proyecto permitirá recuperar un edificio histórico, actualmente en estado de abandono, para convertirlo en un espacio multifuncional que dará respuesta a las necesidades administrativas, patrimoniales y sociales de la corporación rociera.

Además de albergar dependencias de uso interno, el inmueble contará con salas expositivas, espacios para actos culturales y una oferta museística abierta al público con el objetivo de difundir la tradición rociera de Jerez.

Primera fase centrada en la planta baja

Las obras previstas en esta primera etapa permitirán la puesta en funcionamiento de todas las dependencias de la planta baja, además de ejecutar las acometidas de abastecimiento, saneamiento, electricidad y telecomunicaciones, dejando preparadas las infraestructuras necesarias para la futura adecuación de la planta superior.

La intervención también actuará sobre las cubiertas del edificio, solucionando los problemas provocados por el paso del tiempo y las humedades. Asimismo, se habilitará el acceso a la cubierta, donde se instalarán los sistemas de climatización.

La planta baja dispondrá de una zona de recepción y control, galerías, distribuidores, salas para las carretas y el guadarnés, bar, cocina, almacenes, aseos, salas del tesoro y diferentes espacios destinados a actividades culturales y audiovisuales.

Conservar y mostrar el patrimonio rociero

Uno de los elementos más singulares del proyecto será la integración del patrimonio de la hermandad en el propio edificio. Los carros utilizados durante la romería quedarán ubicados bajo las galerías porticadas del claustro, mientras que la carreta de plata ocupará un lugar destacado dentro de una exposición permanente junto a otros enseres históricos de la corporación.

La futura sede también tendrá una importante vertiente turística y cultural, abriéndose a las visitas de quienes deseen conocer la historia y la tradición rociera de Jerez.

El hermano mayor, Joaquín Vallejo, ya explicó a este periódico que disponer de una sede propia “es una necesidad que tenemos los rocieros, acuciante y que nos urge”, destacando que el edificio reúne las condiciones idóneas para este fin gracias, además, a su ubicación estratégica junto a la basílica de Santo Domingo, sede canónica de la hermandad.

Con cuatro siglos de historia

El Claustro de la Enfermería forma parte del antiguo convento dominico de Santo Domingo y fue construido en 1623. El inmueble, de dos plantas y una superficie construida de 1.898 metros cuadrados, se encuentra en el entorno del Bien de Interés Cultural del Palacio Domecq.

La recuperación de este histórico edificio permitirá dotar a la Hermandad del Rocío de unas instalaciones acordes con su actividad, al tiempo que contribuirá a la conservación y puesta en valor de un inmueble histórico dentro del conjunto conventual de Santo Domingo.

La Hermandad del Rocío de Jerez ha iniciado las obras de rehabilitación de la que será su futura sede social en el antiguo claustro de la Enfermería de Santo Domingo. Tras la cesión del inmueble por parte del Ayuntamiento —a través de la Diócesis de Asidonia-Jerez—, los primeros trabajos ya son visibles con la instalación de andamios y el acopio de materiales para una actuación que, en esta primera fase, se prolongará durante un máximo de 16 meses.

El proyecto permitirá recuperar un edificio histórico, actualmente en estado de abandono, para convertirlo en un espacio multifuncional que dará respuesta a las necesidades administrativas, patrimoniales y sociales de la corporación rociera.

Además de albergar dependencias de uso interno, el inmueble contará con salas expositivas, espacios para actos culturales y una oferta museística abierta al público con el objetivo de difundir la tradición rociera de Jerez.

Primera fase centrada en la planta baja

Las obras previstas en esta primera etapa permitirán la puesta en funcionamiento de todas las dependencias de la planta baja, además de ejecutar las acometidas de abastecimiento, saneamiento, electricidad y telecomunicaciones, dejando preparadas las infraestructuras necesarias para la futura adecuación de la planta superior.

La intervención también actuará sobre las cubiertas del edificio, solucionando los problemas provocados por el paso del tiempo y las humedades. Asimismo, se habilitará el acceso a la cubierta, donde se instalarán los sistemas de climatización.

La planta baja dispondrá de una zona de recepción y control, galerías, distribuidores, salas para las carretas y el guadarnés, bar, cocina, almacenes, aseos, salas del tesoro y diferentes espacios destinados a actividades culturales y audiovisuales.

Conservar y mostrar el patrimonio rociero

Uno de los elementos más singulares del proyecto será la integración del patrimonio de la hermandad en el propio edificio. Los carros utilizados durante la romería quedarán ubicados bajo las galerías porticadas del claustro, mientras que la carreta de plata ocupará un lugar destacado dentro de una exposición permanente junto a otros enseres históricos de la corporación.

La futura sede también tendrá una importante vertiente turística y cultural, abriéndose a las visitas de quienes deseen conocer la historia y la tradición rociera de Jerez.

El hermano mayor, Joaquín Vallejo, ya explicó a este periódico que disponer de una sede propia “es una necesidad que tenemos los rocieros, acuciante y que nos urge”, destacando que el edificio reúne las condiciones idóneas para este fin gracias, además, a su ubicación estratégica junto a la basílica de Santo Domingo, sede canónica de la hermandad.

Con cuatro siglos de historia

El Claustro de la Enfermería forma parte del antiguo convento dominico de Santo Domingo y fue construido en 1623. El inmueble, de dos plantas y una superficie construida de 1.898 metros cuadrados, se encuentra en el entorno del Bien de Interés Cultural del Palacio Domecq.

La recuperación de este histórico edificio permitirá dotar a la Hermandad del Rocío de unas instalaciones acordes con su actividad, al tiempo que contribuirá a la conservación y puesta en valor de un inmueble histórico dentro del conjunto conventual de Santo Domingo.

COMENTARIOS