Decenas de motoristas han acompañado al coche fúnebre de Alejandro Jiménez, el joven de 25 años que falleció el pasado viernes en Jerez tras perder el control de su motocicleta en la Universidad de Jerez. Amigos y conocidos han querido rendirle un último homenaje con una caravana motera que ha escoltado sus restos hasta el tanatorio de la carretera nacional IV.
La llegada del coche fúnebre estuvo marcada por el dolor de familiares, amigos y allegados, en una despedida especialmente emotiva. Las muestras de tristeza se sucedieron tanto a las puertas del tanatorio como en la capilla, donde quienes conocían al joven se reunieron para darle el último adiós.
Un joven muy querido en La Granja y en el mundo cofrade
Alejandro era una persona muy apreciada en la barriada de La Granja, donde nació y cursó sus estudios. Su fallecimiento ha causado una profunda conmoción entre quienes compartieron con él distintas etapas de su vida y ha dejado numerosas muestras de cariño hacia su familia.
Su vinculación con la Semana Santa jerezana también era importante. El joven había sido costalero de varias agrupaciones y hermandades de la ciudad, una faceta que le había permitido estrechar lazos con numerosas personas del mundo cofrade, que se ha sumado al dolor por su pérdida.
Un último adiós marcado por la emoción
La caravana motera ha sido una de las muestras más visibles de afecto hacia Alejandro, con amigos y conocidos acompañándolo en su último recorrido. Una iniciativa que refleja el cariño y la huella que ha dejado en su entorno.
Tomás Sampalo, delegado de Salud y Deportes del Ayuntamiento de Jerez, ha compartido imágenes del improvisado homenaje y ha expresado la emoción vivida durante la despedida. "Lo hemos vivido con emoción desde casa… Dios ayude, ampare y proteja a su familia y a él le abra las puertas del cielo que todo costalero merece", ha señalado, en un mensaje de recuerdo al joven y de apoyo a sus seres queridos.
Decenas de motoristas han acompañado al coche fúnebre de Alejandro Jiménez, el joven de 25 años que falleció el pasado viernes en Jerez tras perder el control de su motocicleta en la Universidad de Jerez. Amigos y conocidos han querido rendirle un último homenaje con una caravana motera que ha escoltado sus restos hasta el tanatorio de la carretera nacional IV.
La llegada del coche fúnebre estuvo marcada por el dolor de familiares, amigos y allegados, en una despedida especialmente emotiva. Las muestras de tristeza se sucedieron tanto a las puertas del tanatorio como en la capilla, donde quienes conocían al joven se reunieron para darle el último adiós.
Un joven muy querido en La Granja y en el mundo cofrade
Alejandro era una persona muy apreciada en la barriada de La Granja, donde nació y cursó sus estudios. Su fallecimiento ha causado una profunda conmoción entre quienes compartieron con él distintas etapas de su vida y ha dejado numerosas muestras de cariño hacia su familia.
Su vinculación con la Semana Santa jerezana también era importante. El joven había sido costalero de varias agrupaciones y hermandades de la ciudad, una faceta que le había permitido estrechar lazos con numerosas personas del mundo cofrade, que se ha sumado al dolor por su pérdida.
Un último adiós marcado por la emoción
La caravana motera ha sido una de las muestras más visibles de afecto hacia Alejandro, con amigos y conocidos acompañándolo en su último recorrido. Una iniciativa que refleja el cariño y la huella que ha dejado en su entorno.
Tomás Sampalo, delegado de Salud y Deportes del Ayuntamiento de Jerez, ha compartido imágenes del improvisado homenaje y ha expresado la emoción vivida durante la despedida. "Lo hemos vivido con emoción desde casa… Dios ayude, ampare y proteja a su familia y a él le abra las puertas del cielo que todo costalero merece", ha señalado, en un mensaje de recuerdo al joven y de apoyo a sus seres queridos.
COMENTARIOS