El nuevo hermano mayor de La Entrega de Jerez enfría la fecha del salto a la Semana Santa
José Luis Cuenda afronta su mandato con la casa de hermandad como reto y con la Carrera Oficial en el horizonte, aunque no da como definitivo que suceda dentro de dos años
José Luis Cuenda en la iglesia ante sus titulares. -
Las recientes elecciones de la Hermandad de la Entrega han determinado a José Luis Cuenda como nuevo hermanomayor, aún en funciones, de una cofradía cuya historia reciente también está marcada por su crecimiento y, sobre todo, por la valentía y arrojo que ha demostrado en los últimos años. Su vinculación con la corporación de Guadalcacín se remonta a 2014, un año especialmente señalado para la hermandad porque en agosto de aquel año fue bendecida la imagen de María Santísima Reina de los Ángeles. Hasta ahora, Cuenda había desempeñado el cargo de secretario.
Fue el único candidato. Su decisión de dar el paso no estaba inicialmente entre sus planes. La explica mirando a los últimos cuatro años de la junta saliente, que, según reconoce, “han sido bastante duros y bastante trabajosos”. “No tenía la idea de presentarme, pero, viendo que ningún hermano tomaba la decisión de hacerlo, finalmente me tiré al toro y decidí continuar la estela de la junta anterior”, explica.
Cuenda en la plaza de la Artesanía de Guadalcacín.
MANU GARCÍA
Su proyecto no parte con nuevas acciones en lo patrimonial. Cuenda entiende que en este terreno “está todo bastante encauzado” y que ahora el esfuerzo debe dirigirse a otro crecimiento: “para que el patrimonio humano siga aumentando, al igual que el cortejo”.
La casa de hermandad, que ya está "encauzada"
Uno de los retos que la cofradía viene trabajando desde hace años es la casa de hermandad, un proyecto que el nuevo hermano mayor en funciones considera que durante los próximos cuatro años habrá que afrontar “de manera física y real”.
Aunque lo patrimonial no será una prioridad, sí entrará en actuaciones pendientes. Entre ellas, rematar el paso de misterio con la talla. Cuenda explica que el frontal ya está en proceso de dorado y espera que pueda estrenarse en 2027, ya que “vamos a llevar en conjunto los dos trabajos, el dorado y el tallado”.
Prioridad, la casa de hermandad: "Para que el patrimonio humano siga aumentando, al igual que el cortejo"
El gran horizonte, sin embargo, es el salto a la Carrera Oficial en Miércoles Santo, previsto en principio para 2028 después del acuerdo adoptado por la corporación en cabildo. Cuenda admite que durante su mandato podría producirse ese momento. “No puede tardar más de cuatro años”, afirma.
Pero la fecha no la considera completamente cerrada. La Entrega se encuentra “súper a gusto” en el Sábado de Pasión, una jornada en la que considera que la cofradía “ha caído de pie” y en la que ha conseguido “crecimiento y proyección, algo muy complicado que se pueda producir en cualquier otro día”.
La aspiración fundacional, no obstante, sigue siendo clara: “El sueño real es hacer estación de penitencia en la Catedral”.
2028, una fecha sobre la mesa pero no definitiva
El hermano mayor en funciones no quiere cerrarse a ninguna posibilidad. “He venido diciendo que no voy a cerrarme en banda ni a una cosa ni a la otra, es decir, si tiene que ser en 2028 será así, porque la Delegación, el Obispado y los hermanos lo decidan”.
El nuevo hermano mayor posando para esta información.
MANU GARCÍA
Pero también contempla que las circunstancias puedan aconsejar esperar: “Si hay alguna inquietud de intentar que sea en otro momento, porque las circunstancias lo marquen, porque la hermandad sienta que no está preparada todavía para dar el paso en 2028 y se puede proponer ampliar ese espacio, también lo haremos”.
Cuenda considera que la fecha de dentro de dos años “es una solicitud inicial”, pero no la entiende “como algo completamente definitivo, porque las circunstancias de las hermandades jóvenes pueden cambiar de un momento a otro”.
La cofradía "ha caído de pie" en el Sábado de Pasión, donde ha conseguido "crecimiento y proyección"
Por eso evita cerrar hoy el calendario: “inicialmente es la idea que hay. Que sea definitivo, hoy por hoy tampoco puedo afirmarlo porque puede ser en 2028, 2029 o 2030”.
La clave, insiste, es que sea la propia hermandad la que esté preparada. Y, a día de hoy, entiende que lo está. Aunque introduce inmediatamente un matiz: “sobre esto podríamos entrar en el debate de hasta cuándo podemos mejorar. El crecimiento creo que es algo que no tiene fin”.
Hay elementos patrimoniales que también pueden influir en esa evaluación: “No es lo mismo que vaya el paso con el canasto parcialmente tallado que completamente terminado. Creemos que hay distintas variantes y variables que pueden tomar fuerza para solicitar o no incorporarnos en 2028 o más adelante”.
Mientras tanto, la cofradía continúa su actual jornada en las vísperas y que ahora “estamos disfrutando al máximo del Sábado de Pasión porque nos está ayudando muchísimo a crecer, pero sabemos que eso tarde o temprano acabará”.
"Ahora mismo no tenemos la obligación de incorporarnos en 2028. Esto va más allá de la mera voluntad de hacerlo"
Por eso habla de una “reevaluación” cuando se aproxime la fecha inicialmente planteada: “Se analizará cuando pase la Semana Santa de 2027, cuando haya que preparar la Semana Santa de 2028, porque lo mismo la decisión es en firme o no”.
Y recalca: “Ahora mismo no tenemos la obligación de tener que incorporarnos en 2028. Esto va más allá de la mera voluntad de hacerlo”.
No se trata, precisa, de decir que no a 2028. Lo que reclama es disponer del momento adecuado para comprobar dónde está la cofradía después de la Semana Santa de 2027: “Me gustaría tener la oportunidad de evaluar a la cofradía justo después de la Semana Santa de 2027 y ver en qué circunstancias se encuentra, tanto a escala patrimonial como a escala humana, de cortejo y de crecimiento”.
Tres caminos para llegar a la Catedral
La incógnita no se limita a la fecha. También está por decidir cómo realizará La Entrega su llegada al centro de Jerez cuando finalmente dé el paso. No es asunto baladí. Si ya el Sábado de Pasión marca récord nacional en horas y distancia de una cofradía en procesión, la cuestión merece una larga pensada y planificación.
Sobre la mesa hay tres posibilidades: salir de Guadalcacín y recogerse en un templo del centro, salir desde el centro y regresar posteriormente a su sede o realizar el recorrido completo con ida y recogida en San Enrique.
“Creemos que las tres opciones pueden llegar a ser viables. Pero precisamente para esto es lo que necesitamos hacer la revaluación del estado de la hermandad para ver si somos capaces de ir y volver, si nos conviene más venir de Guadalcacín y recogernos en el centro y luego hacer un traslado, o todo lo contrario”.
De momento, asegura, esta cuestión no está “sobre la mesa ahora mismo”. Primero habrá que ver hasta dónde ha llegado La Entrega cuando termine la Semana Santa de 2027. Después vendrá el momento de decidir si el salto se produce en 2028 o si la cofradía necesita más tiempo. “Si la fecha la podemos poner nosotros, ya decidiremos el cuándo”.
Las recientes elecciones de la Hermandad de la Entrega han determinado a José Luis Cuenda como nuevo hermanomayor, aún en funciones, de una cofradía cuya historia reciente también está marcada por su crecimiento y, sobre todo, por la valentía y arrojo que ha demostrado en los últimos años. Su vinculación con la corporación de Guadalcacín se remonta a 2014, un año especialmente señalado para la hermandad porque en agosto de aquel año fue bendecida la imagen de María Santísima Reina de los Ángeles. Hasta ahora, Cuenda había desempeñado el cargo de secretario.
Fue el único candidato. Su decisión de dar el paso no estaba inicialmente entre sus planes. La explica mirando a los últimos cuatro años de la junta saliente, que, según reconoce, “han sido bastante duros y bastante trabajosos”. “No tenía la idea de presentarme, pero, viendo que ningún hermano tomaba la decisión de hacerlo, finalmente me tiré al toro y decidí continuar la estela de la junta anterior”, explica.
Cuenda en la plaza de la Artesanía de Guadalcacín.
MANU GARCÍA
Su proyecto no parte con nuevas acciones en lo patrimonial. Cuenda entiende que en este terreno “está todo bastante encauzado” y que ahora el esfuerzo debe dirigirse a otro crecimiento: “para que el patrimonio humano siga aumentando, al igual que el cortejo”.
La casa de hermandad, que ya está "encauzada"
Uno de los retos que la cofradía viene trabajando desde hace años es la casa de hermandad, un proyecto que el nuevo hermano mayor en funciones considera que durante los próximos cuatro años habrá que afrontar “de manera física y real”.
Aunque lo patrimonial no será una prioridad, sí entrará en actuaciones pendientes. Entre ellas, rematar el paso de misterio con la talla. Cuenda explica que el frontal ya está en proceso de dorado y espera que pueda estrenarse en 2027, ya que “vamos a llevar en conjunto los dos trabajos, el dorado y el tallado”.
Prioridad, la casa de hermandad: "Para que el patrimonio humano siga aumentando, al igual que el cortejo"
El gran horizonte, sin embargo, es el salto a la Carrera Oficial en Miércoles Santo, previsto en principio para 2028 después del acuerdo adoptado por la corporación en cabildo. Cuenda admite que durante su mandato podría producirse ese momento. “No puede tardar más de cuatro años”, afirma.
Pero la fecha no la considera completamente cerrada. La Entrega se encuentra “súper a gusto” en el Sábado de Pasión, una jornada en la que considera que la cofradía “ha caído de pie” y en la que ha conseguido “crecimiento y proyección, algo muy complicado que se pueda producir en cualquier otro día”.
La aspiración fundacional, no obstante, sigue siendo clara: “El sueño real es hacer estación de penitencia en la Catedral”.
2028, una fecha sobre la mesa pero no definitiva
El hermano mayor en funciones no quiere cerrarse a ninguna posibilidad. “He venido diciendo que no voy a cerrarme en banda ni a una cosa ni a la otra, es decir, si tiene que ser en 2028 será así, porque la Delegación, el Obispado y los hermanos lo decidan”.
El nuevo hermano mayor posando para esta información.
MANU GARCÍA
Pero también contempla que las circunstancias puedan aconsejar esperar: “Si hay alguna inquietud de intentar que sea en otro momento, porque las circunstancias lo marquen, porque la hermandad sienta que no está preparada todavía para dar el paso en 2028 y se puede proponer ampliar ese espacio, también lo haremos”.
Cuenda considera que la fecha de dentro de dos años “es una solicitud inicial”, pero no la entiende “como algo completamente definitivo, porque las circunstancias de las hermandades jóvenes pueden cambiar de un momento a otro”.
La cofradía "ha caído de pie" en el Sábado de Pasión, donde ha conseguido "crecimiento y proyección"
Por eso evita cerrar hoy el calendario: “inicialmente es la idea que hay. Que sea definitivo, hoy por hoy tampoco puedo afirmarlo porque puede ser en 2028, 2029 o 2030”.
La clave, insiste, es que sea la propia hermandad la que esté preparada. Y, a día de hoy, entiende que lo está. Aunque introduce inmediatamente un matiz: “sobre esto podríamos entrar en el debate de hasta cuándo podemos mejorar. El crecimiento creo que es algo que no tiene fin”.
Hay elementos patrimoniales que también pueden influir en esa evaluación: “No es lo mismo que vaya el paso con el canasto parcialmente tallado que completamente terminado. Creemos que hay distintas variantes y variables que pueden tomar fuerza para solicitar o no incorporarnos en 2028 o más adelante”.
Mientras tanto, la cofradía continúa su actual jornada en las vísperas y que ahora “estamos disfrutando al máximo del Sábado de Pasión porque nos está ayudando muchísimo a crecer, pero sabemos que eso tarde o temprano acabará”.
"Ahora mismo no tenemos la obligación de incorporarnos en 2028. Esto va más allá de la mera voluntad de hacerlo"
Por eso habla de una “reevaluación” cuando se aproxime la fecha inicialmente planteada: “Se analizará cuando pase la Semana Santa de 2027, cuando haya que preparar la Semana Santa de 2028, porque lo mismo la decisión es en firme o no”.
Y recalca: “Ahora mismo no tenemos la obligación de tener que incorporarnos en 2028. Esto va más allá de la mera voluntad de hacerlo”.
No se trata, precisa, de decir que no a 2028. Lo que reclama es disponer del momento adecuado para comprobar dónde está la cofradía después de la Semana Santa de 2027: “Me gustaría tener la oportunidad de evaluar a la cofradía justo después de la Semana Santa de 2027 y ver en qué circunstancias se encuentra, tanto a escala patrimonial como a escala humana, de cortejo y de crecimiento”.
Tres caminos para llegar a la Catedral
La incógnita no se limita a la fecha. También está por decidir cómo realizará La Entrega su llegada al centro de Jerez cuando finalmente dé el paso. No es asunto baladí. Si ya el Sábado de Pasión marca récord nacional en horas y distancia de una cofradía en procesión, la cuestión merece una larga pensada y planificación.
Sobre la mesa hay tres posibilidades: salir de Guadalcacín y recogerse en un templo del centro, salir desde el centro y regresar posteriormente a su sede o realizar el recorrido completo con ida y recogida en San Enrique.
“Creemos que las tres opciones pueden llegar a ser viables. Pero precisamente para esto es lo que necesitamos hacer la revaluación del estado de la hermandad para ver si somos capaces de ir y volver, si nos conviene más venir de Guadalcacín y recogernos en el centro y luego hacer un traslado, o todo lo contrario”.
De momento, asegura, esta cuestión no está “sobre la mesa ahora mismo”. Primero habrá que ver hasta dónde ha llegado La Entrega cuando termine la Semana Santa de 2027. Después vendrá el momento de decidir si el salto se produce en 2028 o si la cofradía necesita más tiempo. “Si la fecha la podemos poner nosotros, ya decidiremos el cuándo”.
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