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Crece la inquietud en las hermandades de Jerez ante el posible recorte en el reparto de beneficios de los palcos y sillas en Semana Santa

Los dirigentes cofrades exigen explicaciones y reclaman la convocatoria del pleno de apertura de curso en el que se dé cuenta de la causa que origina esta medida, si se llegará a aplicar y en qué cantidad

  • Froilán Solís Merino, presidente de la Union de Hermandades, en despacho en la sede del organsimo cofrade. -

El posible recorte en el reparto anual de los beneficios de los palcos y las sillas de la Semana Santa de Jerez ha sembrado la inquietud entre los hermanos mayores. La Permanente de la Unión de Hermandades podría estar estudiando una reducción de las cantidades que reciben las cofradías para amortizar un pasivo localizado en las cuentas del organismo cofrade. Según informó lavozdelsur.es, la medida supondría detraer una cantidad importante del reparto, con un máximo de 2.500 euros por hermandad. Por el momento, no se ha confirmado oficialmente que vaya a aplicarse.

Hermanos mayores consultados por este medio reconocen sentir una “profunda preocupación” ante la posibilidad de que el recorte salga adelante. Por ello, reclaman la convocatoria del pleno de apertura de curso, donde quieren que la Permanente confirme si la medida está sobre la mesa y, en ese caso, explique las razones que la motivan. La inquietud provoca que los dirigentes cofrades echen la vista atrás para recordar la controversia que rodeó el visto bueno a las cuentas del Consejo el pasado año.

Las cuentas vuelven al centro del debate

Los dirigentes cofrades recuerdan la crisis que se produjo tras la aprobación de las cuentas de la Unión de Hermandades y la posterior intervención del Obispado. Tres días antes de que se hiciera público el comunicado episcopal, los balances económicos habían recibido una considerable mayoría de votos favorables en el pleno. Sin embargo, la revisión económica realizada por el Obispado dio lugar a una nota en la que se aludía a posibles “graves irregularidades”, expresión recogida literalmente en las conclusiones del documento hecho público.

La polémica llevó a convocar obligatoriamente por parte de l Permanente de un nuevo pleno al que asistió Juan Azcárate, delegado jurídico para las hermandades del Obispado y autor de la auditoría. En aquella sesión, según recogía expresamente la convocatoria, se pretendía “aclarar” el análisis de las cuentas y someter a consideración de los hermanos mayores “si procede o no someter a nueva votación” las cuentas que ya habían sido aprobadas apenas 72 horas antes.

Una votación ajustada

El resultado de aquella votación fue ajustado: 25 votos en contra de repetir la votación frente a 22 a favor. El episodio continúa presente en la memoria de los responsables de las hermandades, que vuelven a mirar hacia aquella crisis ante la posibilidad de que la creación a aquella gestión económica modifique ahora el reparto económico derivado de la explotación de los palcos y las sillas.

“De aquellos barros, estos lodos”, resume un hermano mayor consultado. La frase refleja el malestar de quienes consideran imprescindible que la actual Permanente despeje las dudas sobre la posible reducción y exponga las razones que la justificarían.

Los hermanos mayores quieren que el Consejo ofrezca todas las explicaciones necesarias antes de adoptar una decisión que afectaría a la economía de las corporaciones. Además de conocer si el recorte se aplicará finalmente, reclaman que se aclaren las circunstancias que han llevado a estudiar esta posibilidad y que se asuman las responsabilidades que correspondan.

El posible recorte en el reparto anual de los beneficios de los palcos y las sillas de la Semana Santa de Jerez ha sembrado la inquietud entre los hermanos mayores. La Permanente de la Unión de Hermandades podría estar estudiando una reducción de las cantidades que reciben las cofradías para amortizar un pasivo localizado en las cuentas del organismo cofrade. Según informó lavozdelsur.es, la medida supondría detraer una cantidad importante del reparto, con un máximo de 2.500 euros por hermandad. Por el momento, no se ha confirmado oficialmente que vaya a aplicarse.

Hermanos mayores consultados por este medio reconocen sentir una “profunda preocupación” ante la posibilidad de que el recorte salga adelante. Por ello, reclaman la convocatoria del pleno de apertura de curso, donde quieren que la Permanente confirme si la medida está sobre la mesa y, en ese caso, explique las razones que la motivan. La inquietud provoca que los dirigentes cofrades echen la vista atrás para recordar la controversia que rodeó el visto bueno a las cuentas del Consejo el pasado año.

Las cuentas vuelven al centro del debate

Los dirigentes cofrades recuerdan la crisis que se produjo tras la aprobación de las cuentas de la Unión de Hermandades y la posterior intervención del Obispado. Tres días antes de que se hiciera público el comunicado episcopal, los balances económicos habían recibido una considerable mayoría de votos favorables en el pleno. Sin embargo, la revisión económica realizada por el Obispado dio lugar a una nota en la que se aludía a posibles “graves irregularidades”, expresión recogida literalmente en las conclusiones del documento hecho público.

La polémica llevó a convocar obligatoriamente por parte de l Permanente de un nuevo pleno al que asistió Juan Azcárate, delegado jurídico para las hermandades del Obispado y autor de la auditoría. En aquella sesión, según recogía expresamente la convocatoria, se pretendía “aclarar” el análisis de las cuentas y someter a consideración de los hermanos mayores “si procede o no someter a nueva votación” las cuentas que ya habían sido aprobadas apenas 72 horas antes.

Una votación ajustada

El resultado de aquella votación fue ajustado: 25 votos en contra de repetir la votación frente a 22 a favor. El episodio continúa presente en la memoria de los responsables de las hermandades, que vuelven a mirar hacia aquella crisis ante la posibilidad de que la creación a aquella gestión económica modifique ahora el reparto económico derivado de la explotación de los palcos y las sillas.

“De aquellos barros, estos lodos”, resume un hermano mayor consultado. La frase refleja el malestar de quienes consideran imprescindible que la actual Permanente despeje las dudas sobre la posible reducción y exponga las razones que la justificarían.

Los hermanos mayores quieren que el Consejo ofrezca todas las explicaciones necesarias antes de adoptar una decisión que afectaría a la economía de las corporaciones. Además de conocer si el recorte se aplicará finalmente, reclaman que se aclaren las circunstancias que han llevado a estudiar esta posibilidad y que se asuman las responsabilidades que correspondan.

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