granada

Sedaba a su expareja con diazepam en el café para intentar abusar de ella

La Audiencia de Granada impone dos años de prisión al acusado, que ha reconocido los hechos

  • Una mujer, tomando un café.

La Audiencia de Granada ha condenado a dos años de prisión a un hombre que drogó a su expareja con diazepam para intentar abusar sexualmente de ella. Los hechos se produjeron en junio de 2021 en un municipio del litoral granadino, cuando ambos ya habían puesto fin a su relación sentimental, aunque continuaban compartiendo vivienda. El acusado ha reconocido los hechos y la sentencia impone también una indemnización económica a la víctima.

Según recoge el fallo judicial, el hombre preparó un café a la mujer y, sin que ella se percatara, disolvió varias pastillas de diazepam en la bebida. Su intención era anular la voluntad de su expareja para intentar abusar sexualmente de ella. La actuación del condenado convirtió una situación cotidiana en un episodio de especial gravedad, al administrar a la víctima una sustancia sedante sin su conocimiento ni consentimiento.

La mujer sufrió ansiedad y agravamiento de otros problemas de salud mental

El hombre permaneció ocho meses en prisión provisional después de ser detenido, antes de que se resolviera el procedimiento judicial. El reconocimiento de los hechos por parte del procesado forma parte de las circunstancias recogidas en la resolución.

Las consecuencias para la víctima no se limitaron al episodio ocurrido en junio de 2021. A raíz de lo sucedido, la mujer sufrió ansiedad y un agravamiento de otros problemas de salud mental que ya padecía, según consta en la sentencia. Estas secuelas han sido tenidas en cuenta a la hora de establecer la responsabilidad económica del condenado por los daños ocasionados.

Una indemnización de más de 9.065 euros a la víctima

Además de la pena de prisión, el fallo obliga al hombre a indemnizar a su expareja con 9.065 euros por los daños morales y las secuelas derivadas de los hechos. La resolución judicial establece así una compensación económica por las consecuencias que el episodio tuvo para la salud y el bienestar de la mujer.

La condena es firme, por lo que la resolución judicial ya no está pendiente de los recursos ordinarios. El caso se remonta a una vivienda de un municipio de la costa de Granada, donde el acusado y la víctima seguían conviviendo pese a haber terminado su relación.

La Audiencia de Granada ha condenado a dos años de prisión a un hombre que drogó a su expareja con diazepam para intentar abusar sexualmente de ella. Los hechos se produjeron en junio de 2021 en un municipio del litoral granadino, cuando ambos ya habían puesto fin a su relación sentimental, aunque continuaban compartiendo vivienda. El acusado ha reconocido los hechos y la sentencia impone también una indemnización económica a la víctima.

Según recoge el fallo judicial, el hombre preparó un café a la mujer y, sin que ella se percatara, disolvió varias pastillas de diazepam en la bebida. Su intención era anular la voluntad de su expareja para intentar abusar sexualmente de ella. La actuación del condenado convirtió una situación cotidiana en un episodio de especial gravedad, al administrar a la víctima una sustancia sedante sin su conocimiento ni consentimiento.

La mujer sufrió ansiedad y agravamiento de otros problemas de salud mental

El hombre permaneció ocho meses en prisión provisional después de ser detenido, antes de que se resolviera el procedimiento judicial. El reconocimiento de los hechos por parte del procesado forma parte de las circunstancias recogidas en la resolución.

Las consecuencias para la víctima no se limitaron al episodio ocurrido en junio de 2021. A raíz de lo sucedido, la mujer sufrió ansiedad y un agravamiento de otros problemas de salud mental que ya padecía, según consta en la sentencia. Estas secuelas han sido tenidas en cuenta a la hora de establecer la responsabilidad económica del condenado por los daños ocasionados.

Una indemnización de más de 9.065 euros a la víctima

Además de la pena de prisión, el fallo obliga al hombre a indemnizar a su expareja con 9.065 euros por los daños morales y las secuelas derivadas de los hechos. La resolución judicial establece así una compensación económica por las consecuencias que el episodio tuvo para la salud y el bienestar de la mujer.

La condena es firme, por lo que la resolución judicial ya no está pendiente de los recursos ordinarios. El caso se remonta a una vivienda de un municipio de la costa de Granada, donde el acusado y la víctima seguían conviviendo pese a haber terminado su relación.

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