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María del Monte, a corazón abierto: "Nunca he estado en ningún armario" y el robo en su casa, una herida "que no has superado"

La cantante ha presentado en Sevilla, junto a su amigo Carlos Herrera, su libro ‘Si el corazón se equivoca se le perdona’, en el que repasa su familia, sus pérdidas, sus amores y su carrera

  • La autora, María del Monte, anoche en Sevilla acompañada por representantes del Gobierno andaluz y Carlos Herrera.

María del Monte se ha abierto como pocas veces. La cantante ha presentado en Sevilla su libro Si el corazón se equivoca se le perdona (HarperCollins), en el que habla de su familia, sus anhelos, su vida, su trayectoria artística, sus aficiones y sus devociones. Lo ha hecho en conversación con el periodista Carlos Herrera, con quien la une una amistad de muchos años.

“A cierta edad una se puede permitir algunas licencias”, ha explicado sobre esta obra, que define como un ejercicio de “asentamiento”, fruto de muchas reflexiones y de observar a la gente para llegar, con humor, a una conclusión: “Estamos regular”.

“Estoy como un cencerro y me meto en berenjenales, y si creo en algo voy a ciegas”, ha añadido. Sobre el ánimo con el que lo ha escrito, ha lamentado que la vida actual va demasiado deprisa y ha confesado que quiere morirse “de vieja”, para lo que ha “atado en corto” a las prisas.

Herrera ha destacado que en el libro solo aparecen los nombres de familiares y allegados, y que el resto de alusiones son muy veladas. “Me encanta respetar a los demás; porque tienes derecho a tu vida y quien tiene que preservar tu vida eres tú misma”, ha justificado la artista.

  • La autora del libro junto al presentador.
  • -

El robo en su casa: “Cada día luchamos para olvidarlo”

No ha eludido, sin embargo, hablar del robo que sufrió en su domicilio, en el que está presuntamente implicado un familiar muy próximo. “Estamos pendientes de que se celebre el juicio, y cada día que pasa luchamos para olvidarlo; son cosas que sobrellevas pero que no has superado”, ha reconocido. El juicio está previsto para la próxima primavera.

Cuando Herrera le ha preguntado cuántas veces se ha equivocado en el amor, ha respondido sin dudar: “Pocas”. “Siempre he actuado con el corazón y, ya se sabe, si el corazón se equivoca, se le perdona”, ha dicho. “Para el amor no se puede tener una calculadora para estar viendo quién da más; no puede ser tampoco estar dando siempre y no recibir nada nunca”, ha añadido, antes de defender que una ruptura puede ser incluso un triunfo “si es una ruptura a tiempo”.

“En el fondo soy un chollo”, le ha soltado a Herrera entre risas, presumiendo de cocinar muy bien y de tener buen carácter. Y ha dejado claro que jamás ha estado “en ningún armario”, porque su familia la ha querido siempre “sin condiciones” y porque ella es “de coger el toro por los cuernos”.

“Soy más de quejío que de queja”

La artista ha repasado también los momentos más duros de su vida: la muerte de sus padres y la de su hermano Antonio, que tuvo que ocultar durante meses a su madre, y un periodo de tres meses de postración por motivos anímicos. Aun así, su balance es rotundo: “La vida es un juego de toma y dame, y yo he ganado muchas partidas”.

Por eso, como escribe en el libro, se declara más de ‘quejío’ que de queja: es del Sur, dice, y las quejas no le gustan, y menos escuchar las suyas propias.

Ha evocado también la responsabilidad de los años ochenta y noventa, cuando encadenaba una actuación tras otra por toda España y llegó a ser número uno de las listas durante dos años consecutivos, algo que entonces le sorprendió por inesperado, aunque siempre hizo su trabajo, asegura, con todo su corazón.

María del Monte se ha abierto como pocas veces. La cantante ha presentado en Sevilla su libro Si el corazón se equivoca se le perdona (HarperCollins), en el que habla de su familia, sus anhelos, su vida, su trayectoria artística, sus aficiones y sus devociones. Lo ha hecho en conversación con el periodista Carlos Herrera, con quien la une una amistad de muchos años.

“A cierta edad una se puede permitir algunas licencias”, ha explicado sobre esta obra, que define como un ejercicio de “asentamiento”, fruto de muchas reflexiones y de observar a la gente para llegar, con humor, a una conclusión: “Estamos regular”.

“Estoy como un cencerro y me meto en berenjenales, y si creo en algo voy a ciegas”, ha añadido. Sobre el ánimo con el que lo ha escrito, ha lamentado que la vida actual va demasiado deprisa y ha confesado que quiere morirse “de vieja”, para lo que ha “atado en corto” a las prisas.

Herrera ha destacado que en el libro solo aparecen los nombres de familiares y allegados, y que el resto de alusiones son muy veladas. “Me encanta respetar a los demás; porque tienes derecho a tu vida y quien tiene que preservar tu vida eres tú misma”, ha justificado la artista.

  • La autora del libro junto al presentador.
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El robo en su casa: “Cada día luchamos para olvidarlo”

No ha eludido, sin embargo, hablar del robo que sufrió en su domicilio, en el que está presuntamente implicado un familiar muy próximo. “Estamos pendientes de que se celebre el juicio, y cada día que pasa luchamos para olvidarlo; son cosas que sobrellevas pero que no has superado”, ha reconocido. El juicio está previsto para la próxima primavera.

Cuando Herrera le ha preguntado cuántas veces se ha equivocado en el amor, ha respondido sin dudar: “Pocas”. “Siempre he actuado con el corazón y, ya se sabe, si el corazón se equivoca, se le perdona”, ha dicho. “Para el amor no se puede tener una calculadora para estar viendo quién da más; no puede ser tampoco estar dando siempre y no recibir nada nunca”, ha añadido, antes de defender que una ruptura puede ser incluso un triunfo “si es una ruptura a tiempo”.

“En el fondo soy un chollo”, le ha soltado a Herrera entre risas, presumiendo de cocinar muy bien y de tener buen carácter. Y ha dejado claro que jamás ha estado “en ningún armario”, porque su familia la ha querido siempre “sin condiciones” y porque ella es “de coger el toro por los cuernos”.

“Soy más de quejío que de queja”

La artista ha repasado también los momentos más duros de su vida: la muerte de sus padres y la de su hermano Antonio, que tuvo que ocultar durante meses a su madre, y un periodo de tres meses de postración por motivos anímicos. Aun así, su balance es rotundo: “La vida es un juego de toma y dame, y yo he ganado muchas partidas”.

Por eso, como escribe en el libro, se declara más de ‘quejío’ que de queja: es del Sur, dice, y las quejas no le gustan, y menos escuchar las suyas propias.

Ha evocado también la responsabilidad de los años ochenta y noventa, cuando encadenaba una actuación tras otra por toda España y llegó a ser número uno de las listas durante dos años consecutivos, algo que entonces le sorprendió por inesperado, aunque siempre hizo su trabajo, asegura, con todo su corazón.

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