La Guardia Civil investiga el hallazgo del cadáver de un hombre en aguas de Calahonda, en Granada, que presentaba un orificio en el cráneo compatible con una posible lesión por arma de fuego. El cuerpo fue localizado el viernes 9 de octubre, flotando a unos metros de un acantilado de la cala de Zacatín.
Su identidad sigue sin determinarse. El avanzado estado de descomposición de los restos dificulta las labores de identificación, mientras la Policía Judicial mantiene abiertas las pesquisas para esclarecer las circunstancias del fallecimiento.
El cuerpo fue rescatado junto a un acantilado
Una patrullera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil rescató el cadáver durante la tarde del viernes, después de que se tuviera conocimiento de la presencia de un cuerpo flotando cerca del acantilado.
Tras recuperarlo del agua, los agentes lo trasladaron al puerto de Motril. Los restos fueron llevados posteriormente al Instituto Anatómico Forense de Granada, donde se practicó la autopsia.
Según los resultados preliminares del examen forense y según recoge Informativos Telecinco, el cuerpo correspondería a un joven de origen caucásico. Los investigadores continúan trabajando para establecer quién era.
Las pesquisas deben aclarar la causa de la muerte
El orificio en el cráneo es uno de los elementos que se analizan para determinar cómo falleció. La posibilidad de que se trate de una lesión causada por un disparo forma parte de la investigación, sin que la información disponible permita dar por resueltas las circunstancias de la muerte.
Las pesquisas deberán aclarar si el hombre recibió el posible disparo antes de caer al mar o si los hechos ocurrieron en otro lugar. No se descarta ninguna hipótesis. La investigación también trata de establecer cuánto tiempo permaneció el cuerpo en el agua, una de las cuestiones pendientes para reconstruir lo sucedido antes de su localización junto a la costa de Calahonda.
La Guardia Civil investiga el hallazgo del cadáver de un hombre en aguas de Calahonda, en Granada, que presentaba un orificio en el cráneo compatible con una posible lesión por arma de fuego. El cuerpo fue localizado el viernes 9 de octubre, flotando a unos metros de un acantilado de la cala de Zacatín.
Su identidad sigue sin determinarse. El avanzado estado de descomposición de los restos dificulta las labores de identificación, mientras la Policía Judicial mantiene abiertas las pesquisas para esclarecer las circunstancias del fallecimiento.
El cuerpo fue rescatado junto a un acantilado
Una patrullera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil rescató el cadáver durante la tarde del viernes, después de que se tuviera conocimiento de la presencia de un cuerpo flotando cerca del acantilado.
Tras recuperarlo del agua, los agentes lo trasladaron al puerto de Motril. Los restos fueron llevados posteriormente al Instituto Anatómico Forense de Granada, donde se practicó la autopsia.
Según los resultados preliminares del examen forense y según recoge Informativos Telecinco, el cuerpo correspondería a un joven de origen caucásico. Los investigadores continúan trabajando para establecer quién era.
Las pesquisas deben aclarar la causa de la muerte
El orificio en el cráneo es uno de los elementos que se analizan para determinar cómo falleció. La posibilidad de que se trate de una lesión causada por un disparo forma parte de la investigación, sin que la información disponible permita dar por resueltas las circunstancias de la muerte.
Las pesquisas deberán aclarar si el hombre recibió el posible disparo antes de caer al mar o si los hechos ocurrieron en otro lugar. No se descarta ninguna hipótesis. La investigación también trata de establecer cuánto tiempo permaneció el cuerpo en el agua, una de las cuestiones pendientes para reconstruir lo sucedido antes de su localización junto a la costa de Calahonda.
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