La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal que presuntamente se dedicaba a vender de forma fraudulenta viviendas de la provincia de Cádiz sin autorización de sus propietarios. La operación, bautizada como CUCO, ha terminado con tres personas detenidas en las localidades sevillanas de Dos Hermanas y Los Palacios y Villafranca. La investigación, llevada a cabo por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de Cádiz, apunta a la comisión de delitos de estafa, falsedad documental, usurpación de identidad y pertenencia a organización criminal.
Según las pesquisas, los integrantes de la trama utilizaban un procedimiento diseñado para hacerse con el control de viviendas de terceros y posteriormente venderlas sin conocimiento ni consentimiento de sus legítimos propietarios. El primer paso consistía en localizar inmuebles que se encontraban disponibles para alquilar. Los investigados mostraban interés por arrendarlos y, durante la formalización de los contratos y otros trámites, recurrían presuntamente a identidades usurpadas, tanto de los propietarios reales como de otras personas implicadas en los diferentes actos jurídicos.
Una vez que conseguían acceder a las viviendas, los detenidos buscaban posibles compradores, especialmente sociedades dedicadas a la compraventa de inmuebles. Para captar su interés ofrecían las propiedades a precios atractivos, aunque suficientemente próximos a los habituales como para evitar que las operaciones despertaran sospechas. Después llegaba uno de los pasos fundamentales de la presunta estafa: obtener de manera fraudulenta poderes notariales que les permitieran representar a los verdaderos propietarios y cerrar las operaciones de venta. Para ello habrían empleado documentación falsificada y datos personales suplantados, con los que conseguían presentar las transacciones ante las notarías como si fueran legales.
Identidades falsas
El dinero obtenido tras completar las ventas era posteriormente ingresado en cuentas bancarias abiertas previamente con identidades usurpadas, según la investigación. De esta manera, los presuntos responsables podían disponer de los fondos procedentes de las operaciones fraudulentas. Las declaraciones recogidas durante las pesquisas, los reconocimientos fotográficos y las distintas pruebas reunidas por los agentes permitieron establecer indicios contra los investigados y reconstruir el mecanismo empleado para llevar a cabo las estafas. La operación buscaba localizar y detener a los responsables, pero también impedir que la organización continuara actuando y evitar nuevos perjuicios a propietarios de viviendas.
Los tres detenidos fueron localizados en Dos Hermanas y Los Palacios y Villafranca y cuentan, según la Policía Nacional, con numerosos antecedentes policiales. Entre ellos figuran principalmente presuntos delitos de estafa, falsedad documental, usurpación del estado civil, blanqueo de capitales, insolvencia punible y delitos contra la Hacienda Pública, entre otros. La operación CUCO se integra en las actuaciones desarrolladas por la Policía Nacional contra organizaciones criminales especializadas en delitos económicos y patrimoniales, especialmente aquellas que recurren a mecanismos complejos de falsificación documental y suplantación de identidad para ejecutar sus operaciones.
La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal que presuntamente se dedicaba a vender de forma fraudulenta viviendas de la provincia de Cádiz sin autorización de sus propietarios. La operación, bautizada como CUCO, ha terminado con tres personas detenidas en las localidades sevillanas de Dos Hermanas y Los Palacios y Villafranca. La investigación, llevada a cabo por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de Cádiz, apunta a la comisión de delitos de estafa, falsedad documental, usurpación de identidad y pertenencia a organización criminal.
Según las pesquisas, los integrantes de la trama utilizaban un procedimiento diseñado para hacerse con el control de viviendas de terceros y posteriormente venderlas sin conocimiento ni consentimiento de sus legítimos propietarios. El primer paso consistía en localizar inmuebles que se encontraban disponibles para alquilar. Los investigados mostraban interés por arrendarlos y, durante la formalización de los contratos y otros trámites, recurrían presuntamente a identidades usurpadas, tanto de los propietarios reales como de otras personas implicadas en los diferentes actos jurídicos.
Una vez que conseguían acceder a las viviendas, los detenidos buscaban posibles compradores, especialmente sociedades dedicadas a la compraventa de inmuebles. Para captar su interés ofrecían las propiedades a precios atractivos, aunque suficientemente próximos a los habituales como para evitar que las operaciones despertaran sospechas. Después llegaba uno de los pasos fundamentales de la presunta estafa: obtener de manera fraudulenta poderes notariales que les permitieran representar a los verdaderos propietarios y cerrar las operaciones de venta. Para ello habrían empleado documentación falsificada y datos personales suplantados, con los que conseguían presentar las transacciones ante las notarías como si fueran legales.
Identidades falsas
El dinero obtenido tras completar las ventas era posteriormente ingresado en cuentas bancarias abiertas previamente con identidades usurpadas, según la investigación. De esta manera, los presuntos responsables podían disponer de los fondos procedentes de las operaciones fraudulentas. Las declaraciones recogidas durante las pesquisas, los reconocimientos fotográficos y las distintas pruebas reunidas por los agentes permitieron establecer indicios contra los investigados y reconstruir el mecanismo empleado para llevar a cabo las estafas. La operación buscaba localizar y detener a los responsables, pero también impedir que la organización continuara actuando y evitar nuevos perjuicios a propietarios de viviendas.
Los tres detenidos fueron localizados en Dos Hermanas y Los Palacios y Villafranca y cuentan, según la Policía Nacional, con numerosos antecedentes policiales. Entre ellos figuran principalmente presuntos delitos de estafa, falsedad documental, usurpación del estado civil, blanqueo de capitales, insolvencia punible y delitos contra la Hacienda Pública, entre otros. La operación CUCO se integra en las actuaciones desarrolladas por la Policía Nacional contra organizaciones criminales especializadas en delitos económicos y patrimoniales, especialmente aquellas que recurren a mecanismos complejos de falsificación documental y suplantación de identidad para ejecutar sus operaciones.
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