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El caso de Hugo, el niño que recibió 75 puntos tras cortarse en un pabellón de Cádiz, llega al pleno: "Sigue en Salud Mental"

David Pozo, el padre del pequeño, pedirá explicaciones por la ausencia de ambulancia y botiquín en el pabellón Francisco Blanca y por qué se siguió jugando tras el accidente, mientras la aseguradora municipal niega cualquier responsabilidad

  • David Pozo, con su hijo Hugo, que sufrió un profundo corte en un pabellón de Cádiz. -

David Pozo ya tiene claro lo que va a decir cuando tome la palabra en el pleno del Ayuntamiento de Cádiz, el próximo 29 de octubre. El padre de Hugo Pozo, el niño jerezano que sufrió un profundo corte en el glúteo en las duchas del pabellón Francisco Blanca en julio de 2025, quiere que los responsables municipales vean con sus propios ojos lo que ocurrió. "Primero voy a exponer al público la herida del niño. Y les voy a preguntar si a ellos les parece que esa herida se hace con una pocetilla en buen estado. Voy a enseñar la pocetilla", adelanta a lavozdelsur.es.

Esta solicitud de intervención llega después de que Zurich Seguros, aseguradora del Ayuntamiento, presentara un escrito de alegaciones en el expediente de responsabilidad patrimonial en el que solicita que se declare la "falta de responsabilidad de la Administración y su aseguradora".

Entre sus argumentos, la compañía sostiene que el menor accedió "indebidamente" al vestuario, que estaba bajo la vigilancia de sus responsables legales y que la concesionaria revisó la instalación antes del partido sin encontrar "desperfecto alguno". Zurich Seguros asegura que si existiera alguna responsabilidad correspondería a Limasa, la empresa que gestiona la conservación de las instalaciones deportivas.

"Me tienen que dar muchas respuestas", dice David Pozo

Pero para David Pozo, el pleno no será solo una cuestión económica. "No voy solo la indemnización de mi hijo, no. Quiero respuestas. Quiero muchas respuestas que me tienen que dar", insiste. Y enumera algunas: "Respuestas de por qué no había una ambulancia, por qué no había un botiquín, por qué se siguió jugando cuando debía estar cerrado...".

El padre ya denunció en este periódico que el día del accidente, en pleno campeonato internacional con numerosos menores, en el recinto "no había ni ambulancia" y que como material sanitario solo había "un paquete de algodón". Tuvo que intervenir otro padre que se encontraba en el pabellón. Según la familia, este año sí se ha dispuesto una ambulancia durante los campeonatos.

David Pozo también se muestra muy crítico con la actitud del Consistorio desde el primer momento. "No me vale que me digan el primer día, el segundo, el primer mes, que están a disposición de la familia de Hugo. No han estado a la altura", lamenta.

Un niño que sigue en Salud Mental

Hugo, que tenía seis años cuando ocurrió el accidente y ya ha cumplido siete, fue operado de urgencia y recibió 75 puntos de sutura. Más de un año después, sigue recibiendo atención psicológica, tanto en la sanidad pública como en una consulta privada que la familia costea, y ha dejado de jugar al fútbol.

"Recordemos que es un niño que todavía está en Salud Mental", subraya su padre. "Su cabeza es que se le va a abrir la herida. A base de fotos lo tenemos que tranquilizar". Cada vez que el pequeño se tropieza o recibe un golpe, por leve que sea, pide a sus padres que le hagan una fotografía para comprobar que la cicatriz sigue cerrada.

David Pozo ya tiene claro lo que va a decir cuando tome la palabra en el pleno del Ayuntamiento de Cádiz, el próximo 29 de octubre. El padre de Hugo Pozo, el niño jerezano que sufrió un profundo corte en el glúteo en las duchas del pabellón Francisco Blanca en julio de 2025, quiere que los responsables municipales vean con sus propios ojos lo que ocurrió. "Primero voy a exponer al público la herida del niño. Y les voy a preguntar si a ellos les parece que esa herida se hace con una pocetilla en buen estado. Voy a enseñar la pocetilla", adelanta a lavozdelsur.es.

Esta solicitud de intervención llega después de que Zurich Seguros, aseguradora del Ayuntamiento, presentara un escrito de alegaciones en el expediente de responsabilidad patrimonial en el que solicita que se declare la "falta de responsabilidad de la Administración y su aseguradora".

Entre sus argumentos, la compañía sostiene que el menor accedió "indebidamente" al vestuario, que estaba bajo la vigilancia de sus responsables legales y que la concesionaria revisó la instalación antes del partido sin encontrar "desperfecto alguno". Zurich Seguros asegura que si existiera alguna responsabilidad correspondería a Limasa, la empresa que gestiona la conservación de las instalaciones deportivas.

"Me tienen que dar muchas respuestas", dice David Pozo

Pero para David Pozo, el pleno no será solo una cuestión económica. "No voy solo la indemnización de mi hijo, no. Quiero respuestas. Quiero muchas respuestas que me tienen que dar", insiste. Y enumera algunas: "Respuestas de por qué no había una ambulancia, por qué no había un botiquín, por qué se siguió jugando cuando debía estar cerrado...".

El padre ya denunció en este periódico que el día del accidente, en pleno campeonato internacional con numerosos menores, en el recinto "no había ni ambulancia" y que como material sanitario solo había "un paquete de algodón". Tuvo que intervenir otro padre que se encontraba en el pabellón. Según la familia, este año sí se ha dispuesto una ambulancia durante los campeonatos.

David Pozo también se muestra muy crítico con la actitud del Consistorio desde el primer momento. "No me vale que me digan el primer día, el segundo, el primer mes, que están a disposición de la familia de Hugo. No han estado a la altura", lamenta.

Un niño que sigue en Salud Mental

Hugo, que tenía seis años cuando ocurrió el accidente y ya ha cumplido siete, fue operado de urgencia y recibió 75 puntos de sutura. Más de un año después, sigue recibiendo atención psicológica, tanto en la sanidad pública como en una consulta privada que la familia costea, y ha dejado de jugar al fútbol.

"Recordemos que es un niño que todavía está en Salud Mental", subraya su padre. "Su cabeza es que se le va a abrir la herida. A base de fotos lo tenemos que tranquilizar". Cada vez que el pequeño se tropieza o recibe un golpe, por leve que sea, pide a sus padres que le hagan una fotografía para comprobar que la cicatriz sigue cerrada.

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